
En el episodio 167 de TDK 90s, empezamos a escuchar los discos editados en octubre de 1993. Suenan Los Redondos con un disco doble que lastimó muchos bolsillos argentinos, Lemonheads con otro de sus discos hermosos y Mazzy Star con una de las canciones más embrujadas de la década.
Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota – Lobo Suelto, Cordero Atado

En octubre de 1993, la banda de rock argentina Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota editó su primer y único disco doble titulado “Lobo suelto, cordero atado”. Si bien ambos se lanzaron el mismo día, son dos discos que se vendieron por separado pero, desde el punto de vista artístico, son dos obras que dialogan entre sí y se complementan. Cada disco cuenta una historia que, a su vez, se corresponde con su otra mitad. Y de ahí salieron muchas canciones conocidas de la banda como “Un ángel para tu soledad”, “Buenas noticias”, “Susanita”, “La increíble historia de amor de la hija del fletero”, “Yo caníbal”, “Ladrón de mi cerebro”, “Caña seca y un membrillo”, entre otras.
Estos discos fueron también la antesala de Luzbelito y un reflejo del sonido innovador -para el contexto latinoamericano- que consiguieron los redondos a comienzos de los 90. En ese momento, la formación de la banda estaba compuesta por el Indio Solari en voz, Skay Beilinson en guitarras, Semilla Bucciarelli en bajo, Sergio Dawi en saxo y Walter Sidotti en batería. La “Negra” Poli era la supervisora de todo, claro y Rocambole el artista de las tapas de los discos. Sin embargo, en esta ocasión, el volumen 2 del”Lobo Suelto, Cordero Atado” tuvo en el arte de tapa la firma de Semilla Bucciarelli que hoy en día sigue siendo un destacado artista plástico.
Si bien las grabaciones se realizaron en nuestro país, en los estudios Del Cielito, una visita del productor Gustavo Gauvry y el técnico de sonido Mario Breuer a los Estados Unidos desembocó en la posibilidad de realizar la masterización de Lobo suelto, Cordero atado en aquel país, hecho que, en medio de la persistente búsqueda de sonido por parte de la banda, no pudo ser más oportuno.
Como bien dice una crítica del periodista Pablo Plotkin para la Rolling Stone: “en esos días preinternéticos de comienzos de los 90, con un paquete de rock and roll rápido, preciosas baladas y canciones sugestivas, Patricio Rey terminó de definirse como la banda de sonido de un país roto”.
The Lemonheads – Come On Feel The Lemonheads

Después de la trilogía punk de finales de los 80, conformada por los discos “Hate your friends”, “Creator” y “Lick”, los Lemonheads empezaron a encontrar la vertiente creativa por la que serían más reconocidos dentro del circuito de la música indie: Íconos, por cierto, del indie-pop norteamericano de los 90. Este replanteo musical coindició justamente con su fichaje por el sello Atlantic y la producción de los discos “Lovey” y el “It’s a Shame about Ray” hasta llegar al año 1993 el lanzamiento de su obra más aclamada por la crítica, el “Come On Feel The Lemonheads”.
El álbum compila quince canciones interpretadas por Evan Dando y sus compañeros de banda con melodías que si bien no son de otro mundo, son sumamente seductoras. El álbum de los Lemonheads se nutre también de influencias el country-folk como Gram Parsons, The Flying Burrito Brothers y Neil Young e incorpora -como lo hicieron ya en el It’s a Shame About Ray- un cover: el tema “Into Your Arms” de una banda australiana poco conocida que se llama Love Positions.
The Afghan Whigs – Gentlemen

En los 90s ninguna banda estaba a salvo, hagas lo que hagas siempre había alguien preparado para destruirte. Si tu disco le gustaba a la prensa musical, los fans te daban la espalda, si tu disco se volvia popular y vendia millones de copias, la prensa especializada te empezaba a mirar con recelo y tus primeros fans te abandonaban. El único antídoto era cagarte en todo y hacer exactamente lo que querías sin importar lo que nadie diga. Y si hay una banda que representa a la perfección ese espíritu son The Afghan Whigs. Los Whigs habían salvado su carrera a principios de los 90s cuando el éxito de Nirvana llenó de plata al sello Sub Pop y le permitió seguir editando sus discos. Pero más allá de lo agradecido que estuvo su lider Greg Dulli, para 1993 ya habían firmado con una discográfica multinacional como Elektra Records.
La movida fue vista por algunos como una traición pero a los Whigs no les importó porque sabían que su sonido necesitaba de esas horas en estudios de lujo para poder mostrar esa elegancia sonora que nunca antes habían podido mostrar. El disco se llamó Gentlemen, también usado irónicamente, como tantas letras y conceptos que Greg Dulli usaba en sus letras y fue más exitoso de lo que habían sido hasta el momento pero no tan exitosos como los ejecutivos del sello esperaban. Y el ataque de sus viejos fans no se hizo esperar, con ese humor tan corrosivo de la época, cuando comenzó a publicarse un fanzine dedicado exclusivamente a tratar de destruir a los Afghan Whigs. Un fanzine que se llamaba El Gordo Greg Dulli.
Mazzy Star – So Tonight I Might See

Es imposible pensar en el término, el género musical dream pop sin ir directamente a una banda y una canción específica, Mazzy Star y su tema Fade Into You. Esta canción está embrujada, no hay otra forma de describir su instrumentación, con guitarras y bases atmosféricas, su letra, totalmente obsesionada por un amor no correspondido, y ella, la reina de las chicas inaccesibles que pareciera que viven en otra dimensión, Hope Sandoval. La voz de Hope es increíble, sale sin esfuerzo, canta con una indiferencia que te mata, especialmente cuando está cantando de algo que la está desgarrando por dentro. Cómo lo hace? Fade Into You fue parte del disco So Tonight I Might See, el segundo de los Mazzy Star y claramente su mayor y casi único hit.
Pero le costó llegar a ese status porque el sonido es muy lánguido y porque era imposible clasificarlo en ninguna de las categorías populares de la época, por más que años después muchísimas bandas los imitaron. Recién un año después de editado el disco, y gracias a algunas radios que se enamoraron de la canción y comenzaron a pasarla cada vez más, Fade Into You logró escalar hasta el puesto 3 del ranking de rock alternativo americano e incluso colarse un ratito en los charts de pop, porque al final de cuentas, esta es una canción pop.
Teenage Fanclub – Thirteen

Editado en colaboración entre el sello Creation y Geffen, el disco Thirteen de los Teenage Fanclub vio la luz el 4 de octubre de 1990. Los Teenage habían despegado en el año 91 y desde entonces giraron con los grupos más importantes de aquel momento. Spin, incluso, los eligió como banda del año. Claro, eran de la misma cosecha que el Nevermind de Nirvana y realmente había que estar a la altura para que te presten algo de atención. Habían encontrado, digamos, el sonido que querían gracias, un intermedio entre los Beatles y Sonic Youth, en parte, gracias a la ayuda de Don Fleming.
Así que todo el mundo esperaba mucho de la continuación de Bandwagonesque y la presión también precipitó los acontecimientos. Ni bien terminaron la gira, se metieron en el estudio a grabar un nuevo disco. Y el resultado fue Thirteen cuyas críticas no fueron las esperadas, sino bastante más tibias e incluso algunas negativas. La ecuación realidad/expectativa había quedado desbalanceada.
Pero si nos olvidamos por un momento de esas expectativas y pasamos a los temas, sí que encontramos algunas canciones memorables, como esta que escuchamos ahora y que empieza con un tremendo riff a lo Marc Bolan.
Screeching Weasel – Anthem For a New Tomorrow

En 1993 el sello californiano Lookout Records seguía editando un disco de punk atrás de otro con ese sonido más popero y accesible que ya era una marca sónica de la compañía. Y en octubre le llegó el turno al sexto disco de Screeching Weasel, una de las bandas pioneras en esto del pop punk. A diferencia del sistema que habían creado para componer canciones, en este disco Ben Weasel se encerró después de la última gira a componerlo sólo. Por eso las canciones suenan más paranoicas, más alienadas, al punto que terminaron catalogándolo como un disco conceptual que habla de la aislación en la sociedad moderna. Pero en formato pop punk, para cantar, bailar y hacer pogo.
George Clinton – Hey Man, Smell My Finger

El milenario cantante de funk George Clinton tuvo un revival bastante inexplicable en los 90s en el público joven, llegando incluso a aparecer en alguna película sobre la vida en la universidad. En el centro de ese rejuvenecimiento está no sólo el espíritu de juerga que siempre tuvo Clinton, y que no bajó ni un cambio en los 90s, sino también un disco en especial que editó en 1993: Hey Man, Smell My Finger. Acá no hay nada de album conceptual, esta es una colección de canciones y experimentos groove unidos por el humor, las ganas de divertirse y el funk. Lo conceptual fue la apertura de George Clinton a la escena que empezaba a dominar por completo la música negra, el hip hop. Y abrió las puertas en grande porque tuvo de invitados a Ice Cube, Dr Dre, Humpty Hump e incluso a figuras como Prince y Herbie Hancock. Pero no se quedó sólo en invitados, el disco usa beats electrónicos, Clinton mismo se anima a rapear y hasta samplea a sus propios discos viejos.
Salt-N-Pepa – Very Necessary

El trío de raperas conformado por Cheryl James (Salt), Sandra Denton (Pepa) y Deidra Roper (DJ Spinderella) es considerado por muchos como el primer grupo de rap enteramente conformado por chicas. Pero las Salt-N-Pepa no eran solo un grupo, sino, como leí por ahí, la guía de supervivencia social para chicas: las alentaba a ser genuinas y únicas, trabajadoras e independientes, pateando el tablero de los estereotipos sociales y los tabúes sobre la sexualidad y el deseo.
Fueron las primeras raperas en ganar un Grammy y las primeras en tener un disco platino y todo gracias a las historias activistas que contaban. El disco quíntuple platino “Very Necessary” en 1993 da comienzo a la revolución sexual más mainstream dentro del rap, donde el deseo se democratiza en la expresión lírica y en la corporal. En algún punto, vemos como las letras se acoplan a un público que maduró con ellas, y llevan éxitos a la pantalla chica como “Whatta Man ”, que ganó dos MTV Video Music Awards por “Mejor video musical” y “Mejor video de R&B”, y “Heaven or Hell” como un reflejo del discurso antisistema.