
En el episodio 173 de TDK 90s, empezamos a escuchar los discos editados en diciembre de 1993. Suenan los Ramones haciendo un disco de covers, el regreso de Daniel Johnston y Enigma tratando de volver a poner a bailar al mundo con música new age.
Ramones – Acid Eaters

Los Ramones siempre se caracterizaron por hacer versiones de temas de otras bandas en casi todos sus discos. En general, esa curaduría de temas a versionar suele funcionar muy bien en el estilo ramoniano, al punto que muchas veces el cover supera el original. Y en Acid Eater, disco que los Ramones sacan en el 93, ocurre esto también. Se trató del penúltimo disco de estudio de la banda, que apuntaba al final de la extensa carrera que iniciaron allá por el 74.
El Acid Eaters es un disco compuesto íntegramente por versiones de temas de sus bandas garage sixty favoritas, aquellas que los influenciaron también en sus comienzos para armar el proyecto de banda. Así que 12 versiones de clásicos del rock que se pasan en un abrir y cerrar los ojos porque en total, no llegamos a los 40 minutos de música -y eso, igual, nos encanta de los Ramones.
Substitute de los Who, Out Of Time de los Rolling, Have You Ever Seen the Rain de Creedence, My Back Pages de Bob Dylan, Somebody to Love de Jefferson Airplane, este disco no tiene desperdicio y es un hermoso revival para los oyentes punk contemporáneo que deseen revisitar la historia del género.
Ice Cube – Lethal Injection

Por el año 1993, el rapero Ice Cube ya era todo un ícono pop. Atrás había quedado la etapa con NWA, aquel introductorio pero mítico disco Straight Outta Compton que los había hecho conocido en primer lugar. Ice Cube era el principal compositor y sus fuertes letras se mantuvieron en el tiempo, en los discos que luego sacó como solista. En paralelo, el rapero californiano estaba construyendo también una carrera artística en Hollywood, que lo introdujo en el mundo mainstream de la cultura norteamericana. En su cuarto disco, el Lethal Injection de 1993, Ice Cube quiso demostrar -como dijo en una entrevista en ese momento- que a pesar de ser un ícono pop, sus letras seguían siendo hardcore. Sin embargo, parece que la fama en un punto disipó el potencial contestatario que sí tenían sus discos previos, pero también lo llevó por los ritmos del G-Funk y la escuela de Dr. Dre.
Daniel Johnston – Artistic Vice

La vida de Daniel Johnston, el músico con problemas psicológicos severos, fue una montaña rusa de locura, éxito, y presiones durante los 90s. Después de editar su disco titulado 1990 ese mismo año, empezó a encontrar una audiencia favorable en el circuito independiente y lo invitaron a tocar al South By Southwest, el festival alternativo por definición. El show anduvo bárbaro y Daniel emprende la vuelta con su padre en una avioneta que el padre piloteaba. Pero, en uno de sus ataques psicóticos, en pleno vuelo, empieza a creer que es Casper, Gasparín, el fantasma amistoso, y como una travesura saca las llaves del motor de la avioneta y las tira por la ventana.
Por suerte el padre era un ex piloto militar y logró aterrizar de emergencia la avioneta entre los árboles. Se podrían haber matado pero terminaron completamente ilesos. Al menos físicamente, porque los problemas mentales de Daniel Johnston, con este episodio, se volvieron demasiado para su familia, que lo internó en un manicomio. Pasó el tiempo, nuestro amigo se puso un poco mejor, y logró volver a vivir a su casa familiar, y especialmente logró poder volver a tocar y grabar un disco. Sólo que esta vez ya no lo hizo sólo, un grupo de amigos lo acompañó en esta nueva aventura y en diciembre de 1993 editaron Artistic Vice. El disco es lo-fi, no había pretenciones de sonar super pulidos, pero con el acompañamiento de una banda y cierta sensibilidad pop, acá aparecen las canciones más accesibles de Daniel Johnston hasta ese momento.
The Verve Pipe – Pop Smear

Pop Smear es un disco de la banda de Michigan The Verve Pipe. Este proyecto post-grunge, alternativo, se inicia en el año 92 cuando Brian Vander Ark, miembro de la banda Johnny with an Eye, se reúne con el productor Thomas Jansen, dueño del Station C Studios para grabar unos temas. El primer resultado fue I’ve Suffered a Head Injury, primer disco de la banda y el segundo fue Pop Smear, este álbum que te estamos presentando hoy en TDK90s. La presencia de A.J. Dunning en la banda, le dio al disco un característico sonido de guitarras que acompañó la redefinición del sonido en general de la banda, ya no tan pop sino más rockero. Este disco fue también el que llegó a manos de RCA que los fichó y produjo unos años más tarde.
Enigma – The Cross Of Changes

Enigma había sido la sensación musical quizá más inesperada de los primeros años 90s. Un disco de cantos gregorianos con beats medio hiphoperos bailables sonaba en las discotecas de todo el mundo y vendía millones de copias. Por supuesto que ese éxito era irrepetible, o al menos eso le dijeron a Michael Cretu, el cerebro musical detrás de Enigma. Y ahí fue y este rumano-alemán lo repitió con su segundo disco, The Cross Of Changes. Afuera los monjes y adentro muchos, muchísimos samples de lo más variados, siempre jugando a favor de crear un ambiente que no quiere ser new age sino algo más evolucionado para la nueva década. Hay pedazos de jazz, de instrumentos orientales, influencia egipcia, voces femeninas misteriosas y habíamos dicho samples, también hay samples de bandas ultra reconocidas pero totalmente disfrazados. Acá hay cachitos de Led Zeppelin, de U2, de Vangelis y hasta de Black Sabbath. El desafío es tratar de encontrarlos mientras bailás en trance.
E – Broken Toy Shop

El talento de Mark Oliver Everett era tan grande que no le alcanzaba con tener una banda, Eels, para desarrollar todas sus composiciones, sino que además tenía una carrera solista. Y eso que todavía no había tenido éxito con ninguna de sus dos proyectos. Pero Mark, que firmaba sus discos solistas como E, estaba editando su segundo disco solista en 1993, Broken Toy Shop. Es increíble que un disco con canciones tan preciosas, con tanta fuerza y tanto sentimiento no hayan resultado. El mundo supuestamente estaba en el momento justo para poder apreciar a un cantautor con una voz tan particular y un estilo tan personal, pero ninguno de sus dos discos solistas funcionó y su sello Polydor le rescindió el contrato. E iba a tener su revancha con Eels unos años después, pero en 1993, nos quedan estas canciones que casi nadie escuchó.
Nick Heyward – From Monday To Sunday

Una tendencia que se vio mucho en los 90s fueron los cantantes que se separaron o terminaron sus bandas de los 80s y en la nueva década se lanzaron como solistas. Los hubo muy famosos, muy famosas y algunos que pasaron totalmente desapercibidos, o que al menos inicialmente no llamaron demasiado la atención. Por ejemplo Nick Heyward, ex líder de la banda Haircut One Hundred. Su disco del 93, From Monday To Sunday, era ya su cuarto como solista así que el factor sorpresa ya no estaba. Pero igualmente fue una sorpresa que algunas de sus canciones, como Kite o He Doesn’t Love You Like I Do, hayan tenido relativo éxito por fuera de su Inglaterra natal. La mezcla de estilo power pop con melodías pegadizas, guitarras a lo invasión británica del 60 y un tono tan amistoso en su voz, le hizo ganarse un lugar en las radios del formato adult contemporáneo, el pop para adultos, que estaban en plena etapa de expansión.
Domino – Domino

La historia detrás del casi olvidado rapero de la West Coast Domino tiene que ver con un rumor: parece ser que sus coterráneos no lo querían mucho porque decían que le había robado el estilo a Snoop Dogg. Y sabemos que los rumores boicotean carreras, sean éstos ciertos o no. El álbum debut de Domino, que se titula también Domino, adopta un estilo G-funk, sí, pero no imita realmente a Snoop Dogg. En todo caso, lo utiliza de influencia. Lo de Domino es más jazzero, soul y con muchos pasajes de improvisación. Sus letras, además, encajan muy bien con los beats del DJ Battlecat.