
En el episodio 175 de TDK 90s, empezamos a escuchar los discos editados en enero de 1994. Suena Vilma Palma con más hits para bailar, punk californiano con Lagwagon y Mr T Experience y hasta un disco solista de Mark Lanegan.
Vilma Palma E Vampiros – Fondo Profundo

Los Vilma Palma E Vampiros se formaron en Rosario por el año 1991 y siendo una banda del interior del país, lograron alcanzar éxito a nivel nacional e internacional, principalmente en Latinoamérica. Después de haber estado en otros grupos, Mario Gómez armó la banda junto a Jorge Rossi y ambos se dedicaron a componer los legendarios temas. El nombre de la banda que resulta tan peculiar hace alusión a las paredes de una mueblería grafiteadas por empleados despedidos que decía: “Vilma Palma e hijos, vampiros de los obreros. Revolución obrera”.
Los dos primeros discos, “La Pachanga” de 1992 y “3980”, editado dos años después, mostraron la enorme popularidad y el acelerado crecimiento de la banda.
A comienzos de 1994, lanzaron su tercer disco, “Fondo Profundo” que los llevó a firmar con EMI un contrato de medio millón de dólares por tres años. De repente tuvieron que embarcarse en una gira americana que reunió a un millón cien mil espectadores y lograron vender 600.000 discos en México. Quedó claro que no eran solo un hit del verano.
Muchos temas de “Fondo profundo” anduvieron por las primeras posiciones de los ranking latinoamericanos.
Jawbox – For Your Own Special Sweetheart

Después de que el Nevermind de Nirvana se convirtiera en un fenómeno de ventas en 1991, las grandes discográficas de los 90 empezaron a investigar dentro de las escenas independientes si había alguna banda sucesora de Nirvana. La ciudad de Washington era un lugar ideal para realizar esa búsqueda aunque la realidad era que muchos grupos de Washington y alrededores habían crecido como parte de la familia de Dischord Records, una comunidad que, como era bien sabido, poseía un orgulloso espíritu independiente. Dischord era el proyecto de Ian MacKaye, de Fugazi, una persona que definitivamente no tenía ningún interés en hacer negocios con una major.
Pero dentro de esa comunidad, hubo dos grupos que sí se animaron a probar suerte: Shudder to Think fichó por Epic y Jawbox por Atlantic. El debut de Jawbox en un gran sello fue el disco For your own special sweetheart, que fue editado a comienzos de 1994, muy pegadito al Dookie de Green Day. Y si bien Jawbox no terminó teniendo la fama de los Green Day, su líder, J. Robbins, afirma que nunca esperaron que eso sucediera. Ellos eran conscientes de que en su música había elementos que no eran para el gran público, pero su objetivo siempre fue trascender los límites del grupo, y si una gran discográfica podía proporcionarles los recursos para hacerlo, estaban dispuestos a darle una oportunidad.
Lagwagon – Trashed

1994 fue el año del punk. Todos los discos punk de los 90s más recordados de la década se editaron ese año y el género se filtró por primera vez en MTV. Green Day, The Offspring, Bad Religion, NOFX, todos tuvieron su momento de mayor popularidad comenzando con sus discos del 94. Pero no se terminaban las bandas en esos clásicos, sino que hubo unas cuantas punk más que tuvieron discazos en el 94. Una de ellas es Lagwagon, otro de los grupos apadrinados por Fat Mike de los NOFX que hacían ese estilo súper acelerado pero inclusivo llamado hardcore melódico. Y en enero del 94 inauguraron el año del punk con su disco Trashed, su segundo album en el sello Fat Wreck Chords. Y el sello es importante porque en ese huracán de salir a firmar bandas punk en que habían entrado los sellos discográficos multinacionales, los chicos de Lagwagon fueron de los pocos que no se dejaron seducir por los millones de dólares que les sacudían en la cara. Y Trashed es un gran disco que no tiene el poder pop de los discos que sí se filtraron en el mainstream, pero resultaba espectacularmente atractivo para los adolescentes de la época, especialmente si te gustaba el skate.
The Mr T Experience – Our Bodies Our Selves

El año del punk tuvo otro de sus discos canónicos en otra banda californiana, los Mr T Experience, también conocidos como la banda que menos se entiende cómo no consiguieron un contrato discográfico multimillonario en los 90s. Sus canciones tienen lo mejor del pop chicloso ramonero con letras sobre relaciones fallidas, y especialmente, muy especialmente, sobre no poder conseguir una chica que quiera estar con vos. Esa angustia adolescente combinada con ritmos rápidos, melodías pegadizas y letras cantables y gritables los volvía irresistibles.
Pero el grupo ya tenía un recorrido de varios años y en el 94 estaban editando su quinto disco, Our Bodies, Our Selves. El largo camino recorrido y la falta de reconocimiento a la par de sus vecinos, hizo que comenzara a resquebrajarse la estructura de la banda, que ya había perdido a su guitarrista y estaba por quedarse sin bajista ni baterista. Y sin embargo, Our Bodies, Our Selves es espectacular en conjunto y con una maravilla de canción escondida entre tanto punk. La expresión máxima de sentirse un perdedor, su canción Even Hitler Had a Girlfriend, que es una balada acústica que llora porque, como dice el título, hasta Hitler tenía novia pero a mí nadie me quiere. Un perdedor que se autoflagela con humor negro, dificilmente haya algo más generación X que esta canción.
Mark Lanegan – Whiskey For The Holy Ghost

Cuando pensamos en los discos clásicos de Seattle en los años 90 nos acordamos, generalmente, de “In Utero”, “Nevermind”, “Badmotorfinger”, “Dirt” o “Ten”. Pero no nos olvidemos del “Whiskey for the Holy Ghost”, el segundo álbum solista del cantante de Screaming Trees, Mark Lanegan. Era esa también una de las mejores bandas de la escuela Grunge. No sé si recordarán, pero años atrás reseñamos el “Sweet Oblivion” y compartimos también el tema más conocido del disco, “Nearly Lost You”. La cuestión es que con los Trees mucho no siguieron haciendo, por eso Mark emprendió un camino propio desplegando su costado crooner.
El Whiskey For The Holy Ghost es un disco de country rock pero muy personal. En la portada se vislumbra un cenicero lleno de cigarros, una botella de Bourbon y una copia de la biblia, una imaginería de la américa profunda, la heredera del blues y las rutas que conectan los pueblos rurales.
Something Happens – Planet Fabulous

Después de haber tenido su mayor éxito cuando apenas comenzaba la década, y de haberse subido al tren del grunge en 1992, la banda irlandesa Something Happens recupera su dignidad en el que sería su disco final. Sus últimos tres albums habían sido editados por tres discográficas diferentes, y nunca lograron romper el techo de su propio país para expandirse al resto de Europa. Así que cuando vieron que este disco no lo iba a lograr tampoco, adiós amigos, rompieron la banda y a otra cosa. Su estilo de rock europeo podría haber tenido más éxito, pero hubiesen tenido que ser tipos bastante más facheros y jóvenes y de alguna comunidad musical más sexy como Glasgow o Manchester. Pero Irlanda, es puro barro, cebollas y campesinos.
The Roots – Do You Want More?

The Roots, la famosa formación norteamericana de Filadelfia publicó su aclamado segundo disco, Do You Want More?!!! ??! en un contexto de puros éxitos comerciales dentro del hip hop. Como en cualquier variante del género, los ritmos y las letras son la clave y la distinción. En el caso de los Roots, optan por conjugar el jazz, el soul y toda una tradición afroamericana para construir deliciosos beats. En cuanto a las letras, tienen la cualidad del storyteller, del que sabe contar historias y esas historias nos retratan toda una imaginería de los barrios de Filadelfia, Estados Unidos, el recuerdo y la supervivencia en esas calles.
Kurious – A Constipated Monkey

Hip hop con sabor latino emergido desde el corazón de New York, en el Harlem. El rapero Kurious, también conocido como Kurious Jorge, un guiño al libro infantil Curious George, editó su primer disco en enero de 1994, justo cuando las fuerzas celestiales del rap se inclinaban más por los artistas de la costa oeste, con Dr Dre como principal catalizador. La escena neoyorkina ya no tenía la fuerza de sus clásicos y estaba en reconstrucción, por eso salieron a respaldar a este nuevo estilo con sabor a spanglish que unificaba al norte de la ciudad, lleno de inmigrantes latinos. Un par de simples con buena rotación en las radios especializadas de la ciudad le ganó un contrato discográfico y la posibilidad de editar su disco debut, A Constipated Monkey, lleno de samples de lo más variados, esos guiños latinos, la fuerza del underground pero también una vibra muy fiestera, bailable, ideal para poner a todo volumen desde el estéreo del auto conduciendo por las calles de New York.