
En el episodio 187 de TDK 90s, seguimos escuchando los discos editados en abril de 1994. Suena Pulp sumándose al año del despegue del movimiento brit pop, Nick Cave And The Bad Seeds logrando de alguna manera sonar más oscuros que nunca y Terrorvision con un hit ocasional que nunca imaginaron.
Pulp – His N’ Hers

1994 fue el año del estallido definitivo del britpop y los Pulp, después de 15 años de remarla incansablemente en el mundillo de la música brit consiguieron el logro que buscaban. Con el disco His ‘n’ Hers, su cuarto álbum de estudio, se convirtieron en un clásico pop, un clásico que por definición escuchamos incansablemente hasta el día de hoy.
Bajo el alero de Island, los Pulp trabajaron junto con el productor Ed Buller en su estudio Britannia Row Studio ubicado en la ciudad de Londres. Esto entre octubre de 1993 y febrero de 1994. Buller ya había trabajado, como productor o ingeniero de grabación, en otros importantes elepés de ese tiempo. Entre otros, estuvo en el debut homónimo de Suede (1993), había mezclado el fundamental Souvlaki (1993), de Slowdive, y grabó el EP Sweetness and light (1990), de Lush.
Pulp es una banda oriunda de la ciudad de Sheffield, la misma localidad industrial de la que salieron los Cabaret Voltaire, y desde sus inicios se mostraron fuertemente influenciados por el glam rock británico. También podemos citar, como influencias para los temas que componen el His N’ Hers de Pulp, toda la herencia del krautrock, la Velvet Underground y David Bowie
Jarvis Cocker, cantante y líder de la banda, es además un excelente letrista que logra retratar los ambientes y los detalles de la vida cotidiana de los adolescentes de clase obrera de los 90, temas que se convirtieron en postales de la época.
Superchunk – Foolish

El “Foolish” es también el cuarto disco de estudio de la banda norteamericana de rock alternativo Superchunk. Bien al estilo lo-fi autogestión, lo grabaron en solo tres días de diciembre de 1993, con producción de Brian Paulson, y en abril del año siguiente ya estaba en las bateas de discos.
Mac McCaughan, Laura Ballance, Jason Narducy, Jim Wilbur y Jon Wurster son los miembros de Superchunk, banda que al día de hoy representa la quintaesencia del indie norteamericano. Surgieron a principios de los 90 y, como te contábamos recién, para el año 1994 ya llevaban una serie de discos editados. Se los reconoce especialmente por su trabajo al frente del sello Merge Records pero también por haber sido impulsores decididos de la efervescente escena de Chapel Hill (Carolina del Norte), de la que salieron también bandas como Archers of Loaf, Polvo y Seam, todos contemporáneos.
Nos queda destacar que el Foolish no fue un disco muy aclamado por los críticos en su momento. Lo consideraron muy lento y cuestionaron que las guitarras fueran más limpias de lo habitual. Incluso lo calificaron como un disco acústico aunque 30 años después, los Superchunk reeditaron el mismo disco en formato acústico para demostrar que a la distancia las cosas se aprecian de distinta manera, que aquello no era para nada acústico y que no fue un giro radical en su carrera sino más bien una continuidad que los llevó a recorrer más y más escenarios hasta el día de hoy.
Terrorvision – How To Make Friends And Influence People

Los 90s estuvieron llenos de bandas con canciones que se volvieron hits mundiales que no representaban realmente el estilo de las bandas que los producían. En ninguna otra década las bandas incluían canciones completamente fuera de su estilo dentro de sus discos en búsqueda de un éxito radial. Y algunas incluso tenían canciones con sólo 15 o 30 segundos reconocibles, algo que 30 años después llevó al extremo TikTok. En 1994 pasó uno de estos casos con una banda que increíblemente iba a hacer lo mismo a fines de los 90s, los Terrorvision.
En el 94 estaban editando su segundo disco How To Make Friends And Influence People, en el que comenzaron a aflojar su pasión por los riffs metaleros para experimentar con coros pegadizos y figuras raras de ritmos y melodías. Raras no por lo inaccesible sino por lo originales, diferentes al resto y memorables. Salieron a pescar un hit básicamente, y lo encontraron con su canción Oblivion, en particular con sus primeros segundos en los que aparece una melodía tarareada que pareciera de los 60s, con unas guitarras bien noventeras de fondo. Y ese mix pegó bárbaro en la época, con todo el mundo reconociendo ese pedacito de canción y muchas muchísimas veces sin saber siquiera el nombre de la banda. Bueno, el nombre de la banda es Terrorvision.
The Magnetic Fields – The Charm Of The Highway Strip

El tercer disco de los Magnetic Fields, editado en 1994, se llamó The Charm Of The Highway Strip, un claro guiño a la cultura de la música country. Y no sólo en el título estaba el guiño, las letras de las canciones y hasta la propia música estaba totalmente influenciada por el country. Pero había un problema, los Magnetic Fields son una banda de pop electrónico. Pop electrónico más country es igual a… un discazo, pero con una rareza más. Porque el disco cronológicamente es el cuatro en ser grabado pero el tercero en editarse, porque para este momento ya habían firmado con Merge Records y lo grabaron rápido. Mientras que el disco Holiday, que habían grabado antes estuvo un año cajoneado por su anterior sello y saldría a la venta recién en septiembre de 1994, saturando un poco la oferta de discos de los Magnetic Fields ese año.
Adrian Belew – Here

En el campo de los artistas que componían todas sus canciones solos y además grababan absolutamente todos los instrumentos en sus discos, en el 94 teníamos dos clases de exponentes. Por un lado los nuevos artesanos del pop con samples e instrumentos raros, con Beck como máximo exponente, y por otro lado los viejos lobos con decenas de años de experiencia que ya hartos de todo el mundo decidían hacer todo ellos mismos, y acá entra Adrian Belew. Belew es uno de los guitarristas más respetados dentro del gremio pero a la vez menos reconocido por la audiencia, aunque su curriculum resumido diga que fue guitarrista de Frank Zappa y David Bowie y además cantante de King Crimson. Pero esas colaboraciones habían sido hacia años, y en el 94 el tipo sólo quería encerrarse solo en el estudio para grabar su octavo disco, Here. Y las canciones claramente no suenan modernas para los 90s, pero tampoco viejas, son composiciones de pop de guitarra con influencia en los 60s pero con aire atemporal que las vuelve misteriosas.
Nick Cave & The Bad Seeds – Let Love In

Let Love In es el octavo disco del cantautor australiano y su banda, Nick Cave & The Bad Seeds. Fue publicado también en el mes de abril del año 1994 y representa uno de sus momentos más álgidos y de sus mejores discos.
Después de una intensa etapa gótica en los 80, Nick Cave decidió dar un giro a su carrera en los 90 adentrándose en la cultura musical norteamericana, en especial el blues y esto introdujo cambios importantes en su estilo, fue una especie de renovación.
De hecho, el Let Love In contiene varios de los temas más emblemáticos de la carrera de Nick Cave y es, en su conjunto, uno de los trabajos más sólidos y coherentes de su trayectoria, probablemente el que define mejor el sonido que continuó desarrollando en los años siguientes. El núcleo estable de los Bad Seeds estaba conformado entonces por Blixa Bargeld (guitarra, coros), Mick Harvey (guitarra, órgano, batería, arreglo de cuerdas, coros), Martyn P. Casey (bajo, coros), Thomas Wydler (batería, percusión) y el recientemente fallecido Conway Savage (piano, coros), a quienes se sumaron una serie de invitados entre los cuales estuvo por primera vez el violinista Warren Ellis (The Dirty Tree), que después de la salida de Bargeld y Harvey terminó siendo la mano derecha de Cave.
King Missile – King Missile

No es novedad que la apuesta por pegarla y firmar contrato con una compañía discográfica multinacional, destruyó a muchas más bandas en los 90 que las que logró volver famosas. Otra víctima de este sistema fueron los King Missile. La banda había editado ya tres discos con sellos independientes antes de firmar con Atlantic Records, que los veía con potencial de explotar en la nueva escena alternativa. Pero pasaron dos discos más con crecimientos muy moderados y cuando llegó el turno del autotitulado King Missile en 1994, la cuestión se volvió binaria, era pegarla o desaparecer. El disco tiene el estilo característico de la banda, con una batería muy presente, casi marcial, y unos riffs de guitarra que sonaban en sintonía con el rock alternativo de la época pero con mucha personalidad propia. Y ni hablar del mix entre cantar y recitar de sus canciones, otra marca de originalidad que tranquilamente los pudo haber llevado a tener algunos hits en la radio. Pero eso no pasó, el sello los despidió, y la banda se separó.
NAS – Illmatic

El Illmatic de Nas es uno de los mejores discos de rap de todos los tiempos. El disco debut del rapero neoyorquino puso la vara alta no sólo para sí mismo sino también para el resto de sus contemporáneos y todo esto ocurrió en el mes de abril del año 1994, un año que como verás, como te venimos contando, fue más que importante para los artistas y las escenas de la música popular que nos gusta. En esa época, Nas tenía unos 21 años lo que se consideraba realmente joven dentro de la industria del rap, más aún considerando que empezó formalmente su carrera más o menos a los 17 años, cunado grabó aquella estrofa de “Live At The Barbeque”, himno del grupo Main Source. Sin embargo, el rapero de Queens improvisaba unas rimas que nadie más podía imaginar y que lo convirtieron en un modelo del estilo narrativo de la costa este. Además, lo que se decía de este adolescente que empezaba a hacer sus colaboraciones era que poseía «knowledge», es decir: una cultura y conocimientos generales mayores que la media de raperos de su edad.
Una de las esencias importantes de Illmatic radica en una cosa, la unión de los 4 productores más importantes que había en ese momento y hoy en día son leyendas vivientes de la cultura, estamos hablando de Dj Premiere, Large Professor, Pete Rock y Q-Tip, además de estar acompañados por L.E.S y Mc Serch, todos ellos crearon canciones inolvidables e imprescindibles para la cultura.
“Illmatic” es uno de los discos más sensibles que nos dejó el hip hop de los 90, un asombroso tratado sobre la angustia de vivir encerrado emocional pero también físicamente entre las cuatro paredes de un barrio sin esperanza ni ilusión. Cada una de las canciones que componen este álbum constituyen, además de una historia puntual, una vivencia, una alegoría de la vida en el ghetto neoyorkino, crónicas de la desesperanza y la angustia que provoca la falta de expectativas en la gran ciudad.