
En el episodio 195 de TDK 90s, seguimos escuchando los discos editados en junio de 1994. Suena Rancid aprovechando la ola de furor por el punk, Helmet con el costado intelectual del metal de los 90s y Guided By Voices en modo lo-fi.
Rancid – Let’s Go

Un poco tiene sentido pero no deja de sonar extraño que la canción por la que la banda Rancid se hizo conocida a nivel televisivo, obviamente hablamos de MTV, sea mucho, muchísimo más lenta que la mayoría de toda su discografía. Y tiene sentido porque para meterse en la programación, aunque sea nocturna de la gran M, había que respetar algunas reglas, incluso en los 90s. Y la fundamental es que la canción suene integrada al resto de la grilla de rock alternativo que dominaba 1994. Y el tema que eligieron los Rancid fue perfecto, porque Salvation tenía todo para enganchar a los desprevenidos y meterlos de lleno en un ambiente punk mucho más genuino y crudo que el que ofrecían Green Day y Offspring.
Rancid venía de las cenizas de Operation Ivy, un grupo de culto que mezclaba el punk con el ska, pero que duró poquísimo y dejó una gran influencia en la escena. Y el inicio de Rancid fue más agresivo y áspero, como demostraron en su primer album, pero para este segundo disco editado en el verano yanqui del 94 incorporaron una pieza fundamental, Lars Fredeiksen en guitarra. Pero Lars casi no forma parte de la banda, porque el guitarrista que originalmente se iba a sumar era Billie Joe Armstrong de Green Day, que hasta co escribió una canción con ellos. Pero el despegue internacional de Green Day hizo que sea imposible estar en dos bandas a la vez y recién ahí Lars Frederiksen encontró su lugar.
Y como habían firmado con el sello Epitaph, se metieron al estudio a grabar junto a Brett Gurewitz como productor, que además era el dueño de la discográfica y el guitarrista de Bad Religion. Y en sólo 6 días hicieron 22 canciones que pusieron a Let’s Go en la lista de mejores discos de guitarra, mejores discos punk y mejores discos de rock alternativo del año.
Strung Out – Another Day In Paradise

Con el disco Another Day In Paradise, la banda californiana Strung Out hizo su debut. El disco fue publicado a través del sello independiente Fat Wreck Chords, creado en 1990 por Fat Mike vocalista y bajista de NOFX y dedicado principalmente a editar bandas punk de la zona.
Los Strung Out se formaron en 1992 pero, como te decíamos, recién debutaron en el año 94 con este disco que, además, es uno de los primeros discos melodo-speed punk que ayudó a definir el sonido característico de Fat Wreck. Ya en este disco veíamos asomar a un grupo de músicos con excelentes cualidades musicales que mejorarán aún más con el tiempo y en los próximos discos. En cuanto a las letras, los temas tienen cierto compromiso, hablan de los problemas de la sociedad, de política y de sus emociones.
Ride – Carnival Of Light

La banda pionera del shoegaze, Ride, editó en junio de 1994 su tercer disco titulado “Carnival of Light”. Con este álbum, los británicos se despidieron del sonido que los tenía constantemente mirándose los zapatos y se acercaron al britpop y al rock psicodélico, cambiando su forma de vestir y de componer.
Las constantes diferencias entre Andy Bell y Mark Gardener se hacían notar y así comenzaba el principio del fin. De hecho, la mitad del disco son letras de uno, y la otra mitad del otro.
Este álbum solo vendió 10.000 copias y alcanzó con suerte a costear los gastos de grabación, contó con la producción de John Leckie quien había trabajado Stone Roses, Elastica y Kula Shaker, también tuvo la participación de Jon Lord, tecladista de Deep Purple, en la canción “Moonlight Medicine”.
Guided By Voices – Bee Thousand

En la búsqueda de bandas con credibilidad underground en la que estaban metidos todos los sellos grandes y chicos en los 90s, los Guided By Voices aparecían siempre en segundo plano. Esto pasaba especialmente porque siempre habían tenido un sonido lo-fi, o sea baja fidelidad, o sea un sonido más casero, que nunca terminaba de sonar profesional, no en la ejecución sino en la grabación. Y ahí entraba la duda de si con acceso a un buen productor y un buen estudio de grabación, la banda iba a poder pegar el salto y atraer audiencias más grandes. Pero a ellos en realidad nada de esto les interesaba, en 1994 editaban su séptimo disco Bee Thousand, y después de tantos discos grabados en lo-fi, ya eran referentes absolutos del estilo. Y acá incluso van más al corazón lo-fi aún no grabando ninguna de las canciones en estudio sino en grabadoras caseras de cuatro pistas en salas de ensayo o las casas de los distintos músicos de la banda. Y como también se planteaban deconstruir su propio estilo, tomar canciones de sus primeros años y además homenajear al rock de la primera invasión inglesa, en particular a The Who, en los papeles este debería ser el disco menos atractivo de los Guided By Voices. Pero llegó en el momento justo en que se apreciaban estos estas búsquedas y casi sin quererlo, gracias al disco consiguieron contrato con uno de los sellos independientes más buscados de los 90s, Matador Records.
Helmet – Betty

El tercer disco de Helmet fue uno de los más esperados de 1994. La banda venía de sorprender dentro de la escena metalera con su disco anterior Meantime como uno de los proyectos más experimentales de la nueva escena metalera. Y se esperaba un nuevo salto de popularidad, hasta se los llegó a mencionar como los herederos de Nirvana para el rock alternativo. Pero la banda se pasó de indulgente, intentando forzar hacia nuevos límites su estilo, incluyendo más elementos del jazz y del blues. Así crearon un disco llamado Betty, que decepcionó a sus fans y a los apostadores. Las expectativas eran tan altas que aún debutando en el puesto 45 de la Billboard y siendo el disco más vendido de la carrera de los Helmet, fue visto como un fracaso.
The Halo Benders – God Don’t Make No Junk

Los Halo Benders eran una mini super banda con estrellitas de bandas indie. Todo chiquitito, todo under, todo muy artístico. Ese era el objetivo de Doug Martsh de Built To Spill y Calvin Johnson de Beat Happening cuando se juntaron e imaginaron esta nueva banda, un dream team del rock más idiosincrático de la zona del Northwest americano. El resultado fue un estilo casi ensayístico de rock ecléctico y con un sentido del humor muy sutil, que jugaba con las construcciones de género, la religión y los prototipos de persona tan rígidos de la zona central de Estados Unidos. Y en el 94 llegó su primer disco, God Don’t Make No Junk, Dios No Crea Porquerías, que no llamó la atención de las radios, pero dejó una marca de influencia para muchas bandas que los admiraban.
Down By Law – Punkrockacademyfightsong

1994 fue el año del nuevo estallido punk. Con el lanzamiento del álbum punkrockacademyfightsong en 1994, Down By Law pasó a formar parte de la época dorada del punk ultramelódico del sello Epitaph Records, junto a bandas como NOFX, Rancid, Pennywise y Bad Religion.
Nuevo line up, nuevos productores y un sonido renovado: así fue cómo la banda de Dave Smalley logró un trabajo más pulido, consistente y de una vitalidad contagiosa.
Punk rock, pop y hardcore. En Down by Law, los estilos confluyen sin complejos, siempre encolumnados en las letras rebeldes de Smalley, como “Drummin’ Dave Hunter Up”, pero también otras que repudian la intolerancia de ciertos grupos dentro del punk, como “1994” o a los clones de la moda grunge de Seattle, como en “Haircut”.
Underground Lovers – Dream It Down

Superando el estereotipo más primal de las bandas australianas de los 80s, que hacían un estilo bien clásico de rock para estadios de altísima calidad, los Underground Lovers lograban incorporar elementos electrónicos en su música que iban a terminar marcando a generaciones posteriores y redefiniendo el estilo australiano para las próximas décadas. Pero esa innovación no salió de sus propias filas sino que tuvieron que pedir algo de ayuda externa. Su tercer disco llamado Dream It Down había sido grabado, mezclado y terminado en 1993 y estaba listo para salir, pero no les terminaba de convencer, sentían que no tenía identidad, que le faltaba algo que termine de completarlo. Intencionalmente la banda había compuesto canciones más suaves, más amables porque buscaban ser subversivos y confrontacionales de forma amable al oído. Y para darle el toque final entonces llaman a un grupo de productores de música electrónica llamados Filthy Lucre que les aportan un nuevo colchón de beats y ambientes electrónicos y les hacen regrabar unas cuantas partes para encajar bien con el nuevo estilo.