
En el episodio 197 de TDK 90s, empezamos a escuchar los discos editados en julio de 1994. Suenan los ingleses de The Prodigy con algunos hits bailables, Hootie And The Blowfish con el hit más grande Estados Unidos que no logro traspasar su frontera y Edwyn Collins reviviendo su carrera a puro glam.
The Prodigy – Music For The Jilted Generation

Para el rockero de los 90 habituado a la típica formación bajo-guitarra-batería y voz, The Prodigy era una banda bastante rara, una banda en la que uno toca y programa y los demás se acercan cada tanto a gritar un par de cosas. Pero fue justamente el disco Music for the Jilted Generation, el segundo del proyecto de Liam Howlett, el que acercó The Prodigy a una audiencia rockera y ya no solo a los ravers. Ya habían llegado a los golpes y patadas al mundo del dance, pero con este disco fueron perfeccionando y satirizando también el sonido hardcore que los caracterizaba. Era este el momento en el que la música electrónica bailable se volvía mainstream, con el Segundo Verano del Amor, la explosión del acid house y la rave británica, pero también, paradójicamente, el momento en el que la cultura rave más sufrió las políticas restrictivas que criminalizaban la escena. Dentro de ese conjunto estaban los Prodigy, no por el lado psicodélico del Madchester sino más bien con una agresividad estética que tanto el sonido como los tatuajes del vocalista Keith Flint ayudaban a componer.
Hootie & The Blowfish – Cracked Rear View

Hay canciones y bandas que fueron gigantes, monstruosos, super populares y vendedores de millones y millones de discos en Estados Unidos pero que no pudieron replicar ni el 10% de su éxito fuera del país. Uno de los casos más claros de todos los 90s fueron los Hootie And The Blowfish con su canción Only Wanna Be With You. Para tomar dimensión, el disco de Hootie que tenía esa canción se llamó Cracked Rear View y vendió 22 millones de copias, es el disco más vendido de 1994 por arriba incluso de Dookie de Green Day.
Pero en Sudamérica no pasaba nada con ellos, y eso que MTV y MuchMusic, pero especialmente MTV, insistieron mucho con el video de Only Wanna Be With You, especialmente en los rankings, que era siempre un mix de lo popular en la MTV americana con algunos artistas latinos mezclados. No hay que ser grandes especialistas en cultura popular para darse cuenta que lo que les pasó fue lo mismo que le pasó a Garth Brooks por ejemplo… hacían música en un género demasiado norteamericano, o mejor dicho un género norteamericano demasiado rural. Y mientras la música urbana se traslada mejor de ciudad en ciudad, la rural está mucho más atada a las tradiciones de cada lugar. Garth Brooks hacía música country, un género que en Sudamérica no se consume prácticamente, salvo irónicamente o en grupitos de amantes de la cultura americana. Y Hootie & The Blowfish tenían más herramientas para poder exportar su música, porque lo de ellos una mezcla de folk con un rock campestre. Algo que si bien no era garantía de entrada a ningún mercado latino, podía llegar a empatizar con una audiencia mayor. Pero de nuevo, en Estados Unidos el rock atraviesa tanto lo urbano como lo rural, pero esa misma situación no se daba en Latinoamérica donde el rock es casi 100% urbano. Así que el único nexo que podían tener con las audiencias rurales del sur, el rock, acá no se aplica.
El disco de todas formas es muy disfrutable, y la voz de Darius Rucker es un baritono único en el género.
Edwyn Collins – Gorgeous George

Esta no es una banda de sonido pero vamos a escuchar una canción que se hizo ultra famosa por ser la estrellita de justamente la banda de sonido de una película, como sucedió tantas veces en los 90s. La canción es A Girl Like You, el artista es Edwyn Collins y la película es Empire Records, que contaba la vida de una disqueria, una tienda de discos independiente, que estaba a punto de ser vendida a una cadena nacional. En esta época de mediados de los 90s, el cine fue muy perspicaz y vio antes que nadie lo que estaba por suceder con la industria musical, y así como en Empire Records los empleados de la disquería tratan de salvar su independencia y que no caiga en manos corporativas, en otra película gemela, Airheads, una banda de metal toma por asalto una radio de rock para tratar de salvarla y que no se convierta en una emisora de música country. La Corporate America amenazaba con comerse a la industria del rock y robarle su alma, algo que obviamente después hizo, pero todavía en esos años había cierto espíritu de lucha, de pensar que el colectivismo podía salvar al menos al arte de las manos de las corporaciones.
El tema es que Empire Records fue un fracaso total como película per como soundtrack vendió millones de discos y en uno de esos acuerdos entre corporaciones, Warner Bros, que fue la productora de la película, le permitió a A&M editar el soundtrack en su sello a cambio de que una de sus bandas aporte una canción. Esa banda fueron los Gin Blossoms. Pero acá estamos hablando de Edwyn Collins y su A Girl Like You, que fue editada dentro del disco Gorgeous George del artista escoces, más de un año antes del estreno de la película. Y como era previsible, su éxito llegó recién con la película, algo que Edwyn Collins aprovechó al máximo para revivir su carrera y convertirse en los siguientes años en un referente como el cantautor glamoroso pero sucio y rockero a la vez.
Gun – Swagger

Gun es una banda de hard rock escocesa que tuvo bastante éxito en la década del 90. Se hicieron conocidos en 1989 con el sencillo “Better Days” que les dio acceso a una gira internacional al año siguiente nada más ni nada menos que como teloneros de los Rolling Stones. La cuestión es que en pleno movimiento grunge, ellos decidieron mantenerse firmes al estilo hard rock y disco tras disco fueron afianzando ese sonido.
En el año 1994, los de Glasgow publicaron el disco Swagger que, para muchos fans, es uno de sus trabajos más prolijos: por sus riffs rockeros, sus estribillos melódicos y pegadizos y porque, en definitiva, consiguieron hacer buenas canciones. El álbum incluye una versión de Cameo, del tema Word Up, que fue además el top single, el que los hizo conocidos a nivel mundial y es este tema que vamos a escuchar ahora.
Shaggy – Original Doberman

Si hay algo que caracteriza a Shaggy es su manera original de fusionar sus raíces jamaiquinas, a través del reggae y el dancehall, con el pop y el R&B norteamericano. Hizo su debut con el disco Pure Pleasure y, al poco tiempo, publicó su segundo álbum titulado Original Doberman que, en realidad, compuso mucho tiempo antes, en el momento previo de su partida a la guerra del Golfo donde formó parte del cuerpo de marines.
El Original Doberman es un disco dub, de hecho, la versión más dub de Shaggy y fue el último que sacó a través del sello Greensleeves, antes de mudarse a Virgin. Con éxitos como «Lately» y «We Never Danced to the Rub-a-Dub Sound», este álbum marcó una etapa importante en su carrera.
Treble Charger – NC17

En una época sin internet, como fue la primera parte de los 90s, era bastante probable que le pongas un nombre a tu banda que alguien en otro punto del mundo ya lo había hecho. Por eso por ejemplo The Charlatans se vieron obligados a sumarle un UK al final de su nombre para diferenciarse de la banda americana que se llamaba igual. Lo mismo le pasó a los canadienses de Treble Charger, que originalmente se llamaban NC17 pero descubrieron que ya había una banda norteamericana con ese nombre y lo tuvieron que cambiar. Pero se guardaron el NC17 para titular su disco debut, editado en julio de 1994. Las influencias de los Treble Charger, como la mayoría de las bandas, se nota más apenas inician su carrera, y ellos soñaban con ser los Dinosaur Jr canadienses, con las mismas guitarras disonantes y voz nasal del cantante Greg Nori. Pero también había lugar para otros artistas y otros géneros, porque en sus momentos más folk se aparece la figura de Neil Young y hasta hay homenajes a Sonic Youth y My Bloody Valentine. Con ese cóctel de influencias, imposible que salga mal.
Reverend Horton Heat – Liquor In The Front

El texano Jim “Reverend Horton” es uno de los principales exponentes del punkabilly de los 90 y un continuador fiel del estilo de los Stray Cats. Lo que tiene de característico este guitarrista, crooner y compositor es esa increíble habilidad para acelerar al máximo los temas rockabilly y country-old-school que hace, siempre acompañado de un característico contrabajo y una batería. En 1994 sacó su tercer disco, el Liquor in the Front, a través del sello Sub Pop y en colaboración con Interscope. El álbum fue producido por Al Jourgensen de Ministry y contiene 13 canciones, casi todas escritas y compuestas por el mismo Jim Heath. Lo que tiene este álbum es un poco lo que pasa con el psicobilly, que las críticas son siempre templadas porque lo que se elogia musicalmente se contrapesa con la irreverencia de las letras o la actitud medio destroy de los músicos.
Magnapop – Hot Boxing

La banda Magnapop, emergida de la ciudad de Atlanta, tiene dos elementos muy distintivos, el primero son sus riffs de guitarras distorsionadas y el otro es la voz de su cantante Linda Hopper, una cruza perfecta entre Joan Jett y Liz Phair, agresividad, descaro y dulzura todo el tiempo. Y ahí, en la forma de cantar y enunciar de Linda donde está el valor extra que puso a Magnapop en el mapa musical del rock alternativo de 1994. Ese año el grupo estaba editando su segundo disco Hot Boxing, que para sumar méritos, había sido producido por el héroe punk Bob Mould de la banda Husker Du. Y su mano se nota en la agresividad controlada y amoldada a un formato casi pop que logran. El inicio de la carrera de Magnapop estaba en marcha y a pesar de lo que muchos pronosticaron que sería una nueva one hit wonder del furor alternativo, la banda seguiría sacando discos por muchos años más.