#212 – Octubre de 1994, parte 4

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En el episodio 212 de TDK 90s, terminamos de escuchar los discos editados en octubre de 1994. Suena Madonna con otro de sus discos sexy de los 90s, Millencolin poniendo al punk sueco en el mapa internacional y Fu-Schnickens con un hit inspirado en Bugs Bunny.

Madonna – Bedtime Stories

En su retirada del sexo al romance, Madonna contrató a cuatro productores de R&B para sacar el sexto disco de su carrera, el Bedtime Storiese, en octubre de 1994. En la crítica que hizo del álbum en su momento, la Rolling Stone dijo que la artista mostraba “un deseo de volverse inconsciente”. “Todavía quiere irse a la cama”, dice el crítico, “pero esta vez es para taparse la cabeza con las mantas”. Y no era para menos, su disco previo, el Erotica y el libro Sex fueron dos proyectos que generaron mucha controversia y respuestas negativas. A raíz de eso, Madonna decidió dar un giro hacia un sonido mucho más convencional y suavizó su imagen. Todo esto, con la ayuda del genio de Atlanta Dallas Austin, Kenneth “Babyface” Edmonds, Dave “Jam” Hall y la británica Nellee Hooper (Soul II Soul), quienes le imprimen esa impronta soulera y el tono a las baladas.

Millencolin – Same Old Tunes

La música de Suecia tuvo muchísimas incursiones en la escena internacional desde los 70s en adelante. Esto no fue casualidad, fue un plan estratégico de un gobierno que veía a la producción musical como una industria exportadora que podría no sólo hacer ingresar divisas sino también posicionar al país como foco creativo artístico. Para los 90s ya se habían vivido dos grandes invasiones suecas, primero con Roxette y después con Ace Of Base, pero siempre dentro del pop más comercial. Pero la mitad de década iba a traer otro género, mucho más específico y menos popular, el punk. La cosa empezó a traves del sello Burning Heart, que a lo largo de los 90s se iba a transformar en una fábrica de bandas y un modelo de sello indie para todo el mundo. Y de ahí emergió la banda Millencolin, unos pibes que habían empezado su carrera en el 92 cantando en sueco pero se aburrieron de la sonoridad del idioma, y como los suecos siempre piensan en la dominación mundial, se pasaron rápidamente al inglés. Grabaron dos eps que empezaron a llamar la atención en su país porque tenían todos los elementos del punk rock californiano pero con idiosincrasia europea y una buena carga emotiva. Y como son suecos, también tenían una grandísima sensibilidad pop. Su primer disco se llamó Same Old Tunes, y si bien no fue un éxito internacional, sí logró pescar las orejas de algunos personajes influyentes del punk norteamericano que iban a ser imprescindibles para su futura avanzada internacional.

The Fauves – The Young Need Discipline

The Fauves es una banda australiana que se formó en el año 1988 pero que no fue realmente muy conocida en su momento. Hacían un estilo pop-melódico y tenían la particularidad de crear letras divertidas e ingeniosas, muchas veces una sátira de la cultura australiana misma. En 1994, sacaron el disco The Young Need Discipline, los jóvenes necesitan disciplina vendría a ser la traducción, un disco que cubre una variedad de estados de ánimo, desde el dulce pop del sencillo más exitoso del álbum, «Dwarf on Dwarf», y el sucio «Glitter Us» hasta el blues «Cheroot» (una oda a una colilla de cigarrillo flotando en un inodoro) y también tiene momentos más tranquilos como «Caesar’s Surrender» y «Man Lessons». 

Gracias a The Young Discipline, los Fauves pudieron hacer una gira bastante extensa y empezaron a tener un poco más de reconocimiento comercial. Los temas que vamos a escuchar ahora fueron, de hecho, dos hitazos del rock alternativo australiano de los 90: el brillante «Caesar ‘s Surrender» y el melódico «Dwarf on Dwarf». Vamos a escucharlos.

Hhead – Jerk

Y de Australia nos vamos a Canadá a escuchar el disco Jerk de la banda hHead, también editado en octubre de 1994. La financiación de este álbum se hizo con la plata que ganaron en un concurso de la FM CFNY y gracias a eso lograron conseguir más calidad en la grabación y producción del material que en su disco previo, el Fireman, de 1993, que además de ser independiente, tenía otro estilo más garagero que grunge alternativo.

La banda se formó en el año 1991, en la universidad, cuando el guitarrista Noah Mintz conoce al bajista Brendan Canning, se hacen amigos y deciden, juntos, dejar la facu para dedicarse a la música. Primero fueron los Head pero, cuando se dieron cuenta de que ya había otra banda que tenía el mismo nombre, le agregaron esa h minúscula delante de la palabra que terminó siendo finalmente la identidad de la banda.

Con la publicación del Jerk, los hHead se fueron de gira por Estados Unidos para conseguir más audiencia. Pero después, lo que ocurrió fue que el sello que los produjo, IRS Records, cambió de gerencia y ya no les prestaban la atención que necesitaban. Por eso decidieron irse a otro, Handsome Boy, donde editaron un disco posterior, Ozzy, en 1996.

Echobelly – Everyone’s Got One

La última semana de octubre de 1994 fue el debut de la banda inglesa Echobelly. El disco que inició su carrera fue el Everyone’s Got One, álbum que alcanzó el puesto número 8 en el ranking de discos del Reino Unido. Aunque son odiosas las comparaciones, a los Echobelly les decían que eran como unos nuevo Blondie y ellos también contaban en entrevistas que estaban influenciados por Morrissey, quien supuestamente era también un fanático del grupo. Echobelly contrastaba con la escena del pop británico masculino porque tenía una cantante mujer, Sonya Madan, vocalista que nació en la India pero que creció en Gran Bretaña, es decir, que tenía una hibridez cultural importante como para desafiar muchas de las convenciones líricas de la escena. Más allá de eso, la música de Echobelly sigue sonando a indie británico de los 90: un poquito de Smiths, un poquito de glam y muchos resabios de la New Wave.

Fu-Schnickens – Nervous Breakdown

La banda de Brooklyn Fu-Schnickens mezclada dos mundos que nadie se animaba a cruzar en el ambiente del hip hop de los 90s, la seriedad para hablar de temas sociales y el sentido del humor más genuino e infantil. Después de un primer disco con mucho éxito, en 1994 estaban editando su segunda producción Nervous Breakdown, y como pasa en todos estos casos, las expectativas son muy altas y la banda nunca está a la altura. Pero acá hubo también una evolución, porque los tonos sonoros y vocales se volvieron un poco más oscuros y los ritmos incluso más acelerados. Parte del humor de la banda estaba en las voces que hacen en las canciones, que muchos críticos musicales habían tildado de personajes de los Looney Tunes. Y en este disco, se apropian de la crítica y la transforman en un temazo llamado Whats Up Doc? Como decía Bugs Bunny al inicio de los dibujos animados de los Looney Tunes. En español su Qué hay de nuevo viejo?

Fastbacks – Answer The Phone, Dummy

Después de 14 años de tener un problema con los bateristas, la super influyente banda Fastbacks se metieron a estudio a grabar su disco Answer The Phone Dummy, sin un baterista. No sin baterista, sin UN baterista, llevaron más de uno, 6 bateristas en total tocan en el disco, que tocan un promedio de 2.7 canciones cada uno. Lo interesante es que como el grupo era muy querido y tenía viejos fans que empezaban a tener algo de éxito, pudieron invitar bateristas de bandas de moda, como Mudhoney, The Presidents Of The USA y The Posies. Y les pasó lo que le pasaba a muchas bandas más viejas en esos 90s, terminaban siendo los veteranos quienes abrían los shows para la nueva generación, llegando al pico cuando las Fastbacks fueron invitadas por Eddie Vedder a abrir algunos shows de Pearl Jam, siendo expuestas a audiencias gigantes que jamás habían visto en sus vidas.

American Music Club – San Francisco

Un conflicto interno que sufrían muchas bandas a mediados de los 90s a la hora de grabar un disco era definir hasta qué punto volverlo más comercial. Esto podía ser en la búsqueda de coros más pegadizos, o en grabar videoclips con mucho presupuesto, o en volverse más rockeros o menos rockeros de acuerdo a la escala en la que estén, o lo que le pasó a los American Music Club y a muchas otras bandas, correr el riesgo de ser sobreproducidos. Es decir, ser grabados y mezclados con tanta precisión y tan procesador que se empieza a perder la sensación de banda, de estar escuchando a un grupo de personas y no a unas máquinas perfectas. Su disco del 94,San Francisco, era un homenaje a las raices de una banda que llevaba a California en la sangre pero que tenía influencias marcadas del rock inglés y una elegancia, que a pesar de las críticas, se llevaba muy bien con este nuevo sonido pulido.

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