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En el episodio 214 de TDK 90s, seguimos escuchando los discos editados en noviembre de 1994. Suena Big Audio Dynamite perdiendo la dinamita, Shaquille O’Neill en versión rapero y un montón de discos de hip hop.
Big Audio – Higher Power

Con nueve años de carrera y seis lanzamiento discográficos en su haber, el trío de power pop Big Audio Dynamite publicó, en la segunda semana del mes de noviembre del año 1994, el disco “Higher Power”. La fórmula de Mick Jones, el ex The Clash conjuga elementos del punk rock, con melodías pop, beat hiphoperos y una colección de sonidos que se remixan en esta obra: sintes, cajas de ritmo, scratch y riffs garageros de guitarra son ejemplo de ello. Su intención era experimentar con los sonidos raver de las discotecas londinenses y fusionar eso con el punk rock, algo que, de acuerdo con la crítica del momento, en algunos casos se logra y en otros se disimula bastante bien. Desde el punto de vista lírico, la mayoría de las canciones de este disco abordan problemáticas de la vida cotidiana de la clase media inglesa y, en Higher Power Jones además pensó incluir mensajes cargados de positividad, al estilo Bob Marley.
These Animal Men – (Come On, Join) The High Society

Hoy tenemos otro caso de bandas que tenían todo para volverse estrellas internacionales pero por algún motivo no lo lograron. Ellos son los ingleses de These Animal Men, que en 1994 editaban su disco debut, The High Society. La prensa inglesa rápidamente los metió en la bolsa que denominaron The new wave of new wave, la nueva ola de la nueva ola, por su estilo de powerpop acelerado que de alguna manera les hacía recordar a los 80s. Pero lo que no se dieron cuenta, porque aún no habían vivido el futuro, es que These Animal Men predijo un sonido que especialmente en la década del 2000 se volvió muy popular en Inglaterra. Uno escucha este disco y no puede creer que sea de 1994 por lo desubicado que suena en relación con el resto de las bandas británicas de ese año y de unos cuantos años después también. De ser influenciados por los Sex Pistols y Bowie, a ser quienes influyeron a la siguiente generación, These Animal Men merecieron mayor respeto en los 90s.
Shaquille O’Neal – Shaq-Fu: Da Return

Shaquille O’Neal es, sin dudas, uno de los grandes MVP de la historia de la NBA. Ganó numerosos premios, cuatro anillos, fue 15 veces All-Star, es miembro del salón de la fama, pero además, en los 90 se dio el gusto de incursionar también en el mundo de la música haciendo rap. Este crossover entre el mundo del básquet y, especialmente la NBA y la escena hip hop es habitual, ya sea como inversores o componiendo ellos sus propias canciones.
Y en el caso de Shaquille O’Neal, su carrera en el básquet y en el rap fueron más o menos de la mano. En 1993, después de su año rookie en la NBA, firmó con Jive Records y publicó Shaq Diesel, su primer disco, que llegó a ser disco platino. El segundo disco fue Shaq Fu: Da Return, que salió, justamente, en noviembre de 1994, que terminó siendo disco de oro. Su fama como jugador y como rapero le permitieron conocer a Biggy Smalls, y colaboró con él en el tema You Can’t Stop the Reign, canción que dio nombre al tercer álbum de estudio del pivot. Y todo esto coincidió con el inicio de su dinastía con los Lakers.
Keith Murray – The Most Beautifullest Thing In The World

En una reseña sobre su disco The Most Beautifullest Thing In The World, del rapero Keith Murray dijeron “antes de ser encarcelado por cargos de agresión, Keith Murray lo que agredía eran micrófonos”. Pero no lo decían mal, ese agredían tenía que ver con la capacidad de Murray para enfrentar un micrófono con una fiereza y flow que muy pocos de sus colegas lograban complementar como lo hacía él. Lo extraño es que se había iniciado en esto del rap muy poco tiempo antes, su primera aparición fue a fines del 93 como invitado en una canción de Erick Sermon y en menos de un año ya tenía disco debut y un hit funky caliente que definitivamente lo puso en el mapa de la música negra americana.
Kool Moe Dee – Interlude

Kool Moe Dee es uno de los héroes del hip hop de la costa este, pero no de la costa este genérica, el tipo pertenece a la elite neoyorkina, a la corona del rap. Su debut en vinilo data del 80 junto a su grupo Treacherous Three, así que para el 94 ya llevaba una larga carrera no sólo con aquel grupo sino también como solista. Pero como había sucedido con todos estos abuelos del rap, los 90s los pasaron por arriba con el surgimiento de nuevos estilos y estrellas. Pero Kool Moe Dee se dispuso a recuperar la corona y editó su quinto disco Interlude en noviembre de 1994. Las expectativas eran altas, estaba todo preparado para su regreso a la gloria, pero por más que el disco recuperó todo lo atractivo de aquel hip hop original de los 80s, no estaba actualizado, y eso en plenos 90s, en el mundo del hip hop era imperdonable.
Pete Rock & C.L. Smooth – The Main Ingredient

1994 a menudo se cita como uno de los mejores años, si no el mejor, de la escena hip-hop. Fue el año de debuts históricos, el año de Nas, Biggie, OutKast y el apogeo de Death Row. De este contexto participa también el dúo de Pete Rock & CL Smooth.
El principal ingrediente del segundo y último disco de este dúo de dj/productor y MC son los samples de soul y jazz. En The Main Ingredient, Rock y Smooth logran un sonido más pulido que su predecesor, el Mecca & the Soul Brother, de 1992 y a pesar de no tener un tema fuerte como lo fue el corte «They Reminisce Over You (T.R.O.Y.)” en el disco anterior, en The Main Ingredient destacan varios temas que fueron los que más trascendieron como “I Got A Love”, “In The House” y «Sun Won’t Come Out».
Es un disco que tuvo buena repercusión en la prensa y uno de los favoritos del productor J Dilla que era amigo de Pete Rock. Las rimas de C.L. Smooth son intelectuales y narrativas y su delivery vocal es impecable. Pete Rock, por su parte, logró consolidar su reputación como uno de los dj y productores más destacados del hip hop de los 90, creando ambientes house y chill que complementan perfectamente el trabajo del MC.
A pesar de la química que entablaron, el dúo se disolvió tras la salida de The Main Ingredient y cada uno se dedicó a otros proyectos y colaboraciones.
The Clean – Modern Rock

La ironía neozelandesa está a la vista en el segundo disco de la banda The Clean, que no sólo hacían un rock un poco sucio por momentos sino que además decidieron llamar Modern Rock a su segundo disco. Un disco casi acústico, con gaitas, desestructurado y sin estribillos… la epítome de lo que en 1994 se llamaba el Modern Rock. El término en Argentina y posiblemente en el resto de Latinoamérica no tenia una traducción concreta como sí la tuvo el rock alternativo, pero este Modern Rock estaba muy presente en la cultura norteamericana porque el ranking que trackeaba los hits de la escena alternativa se llamaba Modern Rock Tracks. Pero los Clean tenían sus propios problemas, problemas para juntarse a tocar, a grabar e incluso problemas para terminar de separar a la banda, que ya casi ni se veían. Por eso deciden grabar este segundo disco contracultural como un acto de rebeldía no sólo frente al establishment musical sino también frente a su propio pasado, en el que sí fueron una banda de catálogo del modern rock.
Radish – Hello

Ben Kweller formó Radish en 1993 cuando tenía apenas 12 años. Era un proyecto que tenía con amigos de la infancia, John David Kent tocaba la batería y Ryan Green el bajo. Este trío de pre-adolescentes se interesó mucho por la música punk, por el sonido garage sixty y por el grunge y con todo eso hicieron una interesante mezcla que decantó en su disco debut, el Hello de 1994. Si bien más adelante en su carrera firmaron con el sello Mercury y llegaron a grabar en el mítico estudio Muscle Shoals, este primer lanzamiento fue una producción independiente donde ya se apreciaba el talento compositivo de Kweller y la habilidad de sus compañeros para complementar su trabajo desde sus respectivos instrumentos. No nos olvidemos que, por aquel entonces, eran apenas tres chicos que estudiaban en el colegio secundario.