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En el episodio 222 de TDK 90s, empezamos a escuchar los discos editados en marzo de 1995. Suenan The Cardigans, EMF y un montón de hits de las radios de adultos de los 90s.
The Cardigans – Life

Después de haber lanzado un disco debut destacado, el Emmerdale, de 1994, los Cardigans se aventuraron con un segundo trabajo que se llamó Life y fue publicado en 1995. Como te contamos ya en otro episodio de TDK 90s, los Cardigans se pharmaton en una pequeña ciudad de Suecia en el año 1992, cuando Peter y Magnus, dos fanáticos heavy metal decidieron armar una banda distinta, pop y mucho más tranquila, por el simple gusto de hacer algo distinto a lo que tenían acostumbrado. Pensaron que necesitaban, para ese proyecto, a una vocalista mujer, y así fue que se sumó Nina, alguien que no tenía mucha experiencia en el canto pero que se acopló muy bien. Al poco tiempo, armaron un primer demo, que llegó a manos del productor Tore Johansson y ficharon por el sello Stockholm Records, que se dedicaba, más que nada, a la música dance. Con ese viento a favor, lograron sacar su primer disco, el Emmerdale. La mitad del año 1994 la pasaron haciendo shows por todo Europa y grabando su segundo disco, Life, un álbum que mostraba a la banda en una versión mucho más optimista. Con el Life, los Cardigans vendieron un millón y medio de copias en todo el mundo y se hicieron especialmente populares en Japón, donde consiguieron ser disco platino.
EMF – Cha Cha Cha

Qué rápido pasaban las modas y aparecían y desaparecían bandas en los 90s. Bandas que dejaron hits icónicos recordados décadas después pero olvidados meses después. Los ingleses de EMF tuvieron una carrera aceleradisima, llegando al puesto número 1 de varios países con su mega hit Unbelievable de su primer disco Schubert Dip. Pero tener un éxito tan grande tan rápido y siendo tan jóvenes les jugó en contra. Encima los pibes eran muy facheros así que se llenaron de fans adolescentes, especialmente de chicas, y todo eso hizo que otras bandas, la prensa y los fans más adultos los miraran con bastante recelo. Los críticos musicales llegaron a escribir frases como “son la boy band que está bien que te guste”, que es un review positivo o al menos empatado entre el cumplido y el castigo. Su segundo disco Stigma no generó demasiada expectativa ni rotación en las radios pese a ser un avance muy interesante del techno pop inicial a estructuras más complejas que mezclaban diferentes influencias. Y en el 95 llegaba su tercer disco, Cha Cha Cha, como la gran oportunidad, el disco del regreso triunfal… pero como ya saben en los 90s, estas cosas no sucedían casi nunca. No sólo porque las tendencias musicales habían cambiado mucho sino también porque el disco no tiene demasiadas virtudes, canciones con menos alma que dan menos ganas de bailar. Y fue un fracaso y al poco tiempo, la banda se separó, con los chicos siendo aun muy pero muy chicos.
Archers Of Loaf – Vee Vee

Había bandas que en los 90s no nos llegaban a Argentina, o nos llegaban de manera muy indirecta. Lo que nos llegaba era algún artículo, alguna recomendación, una mención, ver la tapa del disco en alguna vidriera de una disquería que traía importados, pero lo importante no nos llegaba, era imposible escuchar su música porque no sonaba en las radios, no sonaba en MTV y no estaban sus discos en los totems para escuchar de Musimundo. Los Archers Of Loaf son una de esas bandas misteriosas a las que les pasó exactamente eso. En revistas leíamos críticas de sus discos inmaculadas que hablaban de sus riffs de guitarras, de sus letras, de su pertenencia a cierta elite under junto a Pavement, y moríamos de ganas de escucharlos. Pero la banda se mantuvo independiente incluso en pleno furor alternativo cuando Warner Music fue a ofrecerles un contrato millonario, y esa independencia significaba que sonaban fuerte en las radios universitarias de Estados Unidos pero acá, en Argentina y gran parte de Latinoamérica, no entraban. El segundo disco de los Archers Of Loaf se llamó Vee Vee, editado en marzo del 95 y representó a la perfección ese sonido subterráneo no del todo moldeado de rock alternativo que seguía despeinado y un poco zaparrastroso.
Annie Lennox – Medusa

La cantante escocesa Annie Lennox fue muy conocida en los 80 por el dúo Eurythmics, que formó junto al inglés David Stewart. De allí salieron temas muy famosos, como Sweet Dreams (Are Made Of This). En los 90, Lenox comenzó su proyecto solista que también tuvo gran trascendencia. En 1992 lanzó Diva, su primer disco, por el cual recibió varios premios y grabó la inolvidable canción “Love Song For A Vampire”, tema principal de la película Drácula de Bram Stoker.
Pasaron unos años hasta que Lennox decidió publicar su segundo álbum solista que se llamó Medusa y salió por RCA en 1995. Se trató de un disco de covers, que incluía temas de artistas de renombre como Bob Marley y los Clash. Los cuatro sencillos principales fueron: «No More I Love You’s», «A Whiter Shade of Pale», «Waiting in Vain» y «Something So Right». Según la artista, todas esas canciones conectan con ella de manera muy personal, sin ningún concepto asociado, más que el amor por interpretar canciones que la marcaron en su vida.
Esta producción también tuvo una grata recepción por parte de sus seguidores, en especial, por su interpretación del tema “No More I Love Yous”, que la ayudó a conseguir un premio Grammy por mejor interpretación vocal pop femenina. Y ese es el tema que te invitamos a escuchar ahora.
Mike & The Mechanics – Beggar On A Beach Of Gold

No todas las bandas de los 80s desaparecieron por completo en la nueva década, algunas lograron modernizarse, aunque son las menos, y otras encontraron el camino en las radios de adult contemporary. El corazón de la música de los 80s sigue viviendo hasta el día de hoy en ese formato radiofónico que combina canciones con un marcado elemento nostálgico de los 70s y 80s para una generación que era jóven en ese momento. Pero también en nuevas canciones de los 90s y aún de las décadas siguientes que mantengan un espíritu alineado con esa tendencia pop más clásica, melancólica, de guitarras suaves, de sintetizadores y algunos elementos del rock y del folk siempre que cuadren dentro de la estructura de canción pop. Los Mike And The Mechanics fueron campeones de esta tendencia camaleónica, incluso excediendo al alcance de la audiencia adult contemporary en su disco Beggar On A Beach Of Gold de 1995. Esto tampoco debería ser una gran sorpresa porque los Mike And The Mechanics no eran una banda cualquiera de los 80s, este era el grupo que había formado Mike Rutherford el guitarrista de Genesis, cuando se separó el grupo de Phil Collins y Peter Gabriel. Música para adultos, música para boomers o música para la generación x y millenials que escuchaban radios musicales todas las noches para dormirse, Mike And The Mechanics son un clásico para todos los tiempos.
Adam Ant – Wonderful

Estudiar arte en Londres en los 70 era como estar en el centro del universo. Así fue como Stuart Leslie Goddard, más conocido como Adam Ant, comenzó su carrera artística. Primero incursionó en el punk, en la escena punk de King’s Road, y después formó la banda New Wave Adam & The Ants con quienes sacó un par de temas conocidos: “Stand and Deliver”, “Dog Eat Dog” y “Antmusic”. A partir del año 82, probó incluso con sacar temas propios y allí comenzó su carrera solista. El artista destacaba, además de la música, en el terreno de la actuación y tenía un look muy particular que, aunque fue mutando con el pasar de los años, siempre fue un distintivo personal suyo.
En 1995 grabó el disco “Wonderful” en los estudios Abbey Road y contó, para ello, con músicos que ya lo acompañaban desde antes, como Marco Pirroni y sumó otros como Dave Ruffy y el guitarrista de Morrissey, Boz Boorer. Este álbum ofrece una versión diferente del cantante más madura, más suave y profunda. El Wonderful es un disco compuesto por canciones medio tiempo, melódicas y Adam Ant demostró que podía cantar y tenía talento para explorar el estilo R&B y el formato más acústico.
Railroad Jerk – One Track Mind

A la banda Railroad Jerk los comparaban regularmente con la John Spencer Blues Explosion por un simple motivo: eran los únicos dos grupos que hacían deconstrucción del blues y el rock para transformarlos en un nuevo estilo, más violento y salvaje, más noventero. Pero mientras John Spencer se volvió un personaje bastante famoso en el circuito alternativo y sus videos salían en MTV, los Railroad Jerk tenían que conformarse con sus seguidores más cercanos y apenas algo de proyección al resto de Estados Unidos. Y sin embargo la banda tenía una facilidad increible para transformar todo ese ruido de blues desarmado en canciones de rock energéticas y memorables. Si hasta lograron firmar con Matador Records, el mismo sello que John Spencer, para su tercer disco, One Track Mind, en 1995. Pero sólo había lugar para un grupo de blues explotado en la escena alternativa de los 90s.
Frenzal Rhomb – Coughing Up A Storm

A mediados de los 90s estaba ya en movimiento una tendencia de sellos independientes punks, obviamente de Estados Unidos, que aprovechaban sus pequeñas giras en el exterior para reclutar bandas internacionales. Fat Mike, el líder de NOFX era el campeón de esta tendencia, y así conoció a los australianos de Frenzal Rhomb, con quienes compartió una gira que sirvió a modo de casting. Una vez que pasaron ese casting, los Frenzal Rhomb fueron firmados por el sello de Fat Mike, Fat Wreck Chords, lo que les dio una plataforma enorme para filtrarse en el mercado americano y de ahí a todo el mundo. Pero antes de esto, el grupo había editado en marzo de 1995 su primer disco, Coughing Up A Storm, una colección de canciones de punk frenético pero con un sentido de la melodía y unos estribillos pop que los volvía muy atractivos, pese a que finalmente nunca lograron proyectarse por fuera de la escena punk.