#232 – Mayo de 1995, parte 3

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Illya Kuryaki & The Valderramas – Chaco

En mayo de 1995, Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur, integrantes de Illya Kuryaki and the Valderramas, publicaron el disco “Chaco”, tercer álbum de estudio de su carrera y, según los críticos, el que les aportó madurez. “Chaco” salió a través del sello Gigoló Productions y fue producido por Mariano López y Machi, exbajista de Invisible. Incluye dieciséis temas que fueron masterizados en Nueva York por Ted Jensen (habitual colaborador de Madonna) y cuenta con la participación de músicos de renombre como el baterista Fernando Samalea, el percusionista Gustavo Spinetta, el guitarrista Gabriel Albizuri y el bajista Fernando Nale (bajo). El tema más conocido es “Abarajame” que, además, ganó varios premios por su videoclip.

Dante y Emmanuel se conocieron desde muy chicos, por la amistad de sus padres, Luis Alberto Spinetta y Eduardo Marti, y con tan solo 12 y 11 años de edad para finales de los ochenta decidieron formar una banda. Tuvieron cierta notoriedad con los temas “Es tuya Juan” y “Fabrico cuero”, dos hits del primer álbum, y se caracterizaron por componer canciones con letras irónicas y melodías pegadizas. 

«Nacieron en Buenos Aires, pero visten como inmigrantes centroamericanos en Nueva York, se mueven como karatecas chinos del sur de Los Ángeles y hablan como ilegales mexicanos que buscan mimetizarse con los naturales de Estados Unidos». Así los definía por aquella época el suplemento “Espectáculos” de un importante periódico nacional. Con tan solo 20 años fueron creadores de un nuevo lunfardo.

Según los miembros de la banda: «Chaco propone una nueva mente en la que no haya lugar para las discriminaciones ni la opresión». De ahí sale el nombre Chaco, que es una de las pocas provincias de la Argentina todavía habitada por pueblos originarios.

Chaco vendió más de 250 mil copias y actualmente se sigue vendiendo y es considerado uno de los discos más importantes del rock argentino.

Supergrass – I Should Coco

Hay canciones, discos y bandas de los 90s que son imposible de despegar de los videoclips que las volvieron populares. Y los chicos de Supergrass son uno de los mejores ejemplos. El video de su canción Alright, que comienza con un piano en la playa y ellos tres andando en una especie de cama móvil por la arena es tan icónico como el sonido mismo del piano, que no sólo se ve sino que es el instrumento clave en la canción. Y por supuesto una letra que repetía una y otra vez “we are young” y enumeraba las pavadas que hacían mientras reforzaba el valor de la amistad, porque todas las pavadas las hacían con amigos. 

Como el resto de la movida brit pop, los Supergrass tenían su inspiración en bandas clásicas de los 70s como los Kinks y The Jam, pero le agregaban la velocidad del punk heredada de los Buzzcocks sin perder la estructura pop. Su primer disco, el del hit, se llamó I Should Coco, y fue editado en mayo de 1995 en pleno furor britpop. Se convirtieron rápido en los niños mimados, por ser los más jóvenes y no sólo conectaron con la audiencia inglesa, algo que los llevó a ser el disco más vendido de ese momento, sino también de todo el mundo.

Paul Weller – Stanley Road

A principios de los años 90, Paul Weller, ex líder de The Jam y The Style Council, voz emblemática del revival mod y uno de los mejores compositores de rock desde Lennon y McCartney, se encontró sin un contrato discográfico y sin saber con certeza cuál sería su futuro en la música. En 1992, de la mano del sello Go! Discs, sacó su primer álbum solista y desde ese momento no paró: cuenta, en su haber, con XX álbumes. 

Y Stanley Road, el tercero de su carrera, es uno de los más exitosos. Nombrado en honor a la calle donde creció, Stanley Road podría verse como un regreso a las raíces de Paul Weller, su admiración por el R&B y por los Who. Sin embargo, visto fuera de ese contexto, el disco sigue siendo una de las colecciones de canciones más sólidas de Paul Weller en su etapa solista. Hay dos temas fundamentales de este álbum, los sencillos The changingman y You Do Something To Me. Pero la fama del disco se debió, en gran medida, al panorama imperante del britpop, en el que había bandas que habían crecido escuchando The Jam y elogiaban el trabajo del papá mod. Weller, atraído por el emergente movimiento, invitó a Noel Gallagher de Oasis a participar como guitarrista invitado en la canción “I Walk on Gilded Splinters” y los Oasis lo invitaron a grabar guitarras en “Champagne Supernova”.

The Pietasters – Oolooloo

En 1995 todavía se estaba armando la nueva camada de bandas ska que iban a tomar la radio unos años después. Pero a diferencia de la mayoría de estas bandas, que gustaban de mezclar al ska con el punk y se referenciaban en la movida británica conocida como la tercera ola ska, The Pietasters iban directamente a los orígenes. Esto significa ir a la primera oleada, al ska como antecedente del reggae en Jamaica, a ritmos con mucha presencia latina, con mucho jazz. Pero no eran puristas porque le inyectaban otros estilos musicales, sólo que también de los 60s, como el soul y en particular el sonido Motown. De esa combinación nació el primer disco de la banda, llamado también The Pietasters y fue perfeccionado para su segundo disco editado en 1995, Oolooloo. La banda suena mucho más profesional, con unos arreglos de vientos hermosos y especialmente con su cantante Stephen Jackson convirtiéndose en un polifuncional que podía ser dulce, atrevido, pendenciero y borracho de acuerdo a lo que cada canción le pedía.

The Wildhearts – p.h.u.q.

La banda inglesa The Wildhearts, como tantas de los 90s, había nacido en la década equivocada. Su estilo de hard rock medio metalero, bastante seductor y con aspiraciones grandilocuentes no encajaban con la estética ni la idiosincrasia alternativa. Y sin embargo en su primer disco habían mostrado potencial para crear canciones que podían infiltrarse en la radio, pero había estado tan mal producido que los dejó afuera de toda posibilidad y especialmente los dejó muy traumados. Por eso para su segundo disco p.h.u.q. Que la banda dice que se pronuncia fuck, contrataron a dos productores, para reducir los riesgos. Y los tipos hicieron un gran trabajo, porque las canciones suenan con una potencia y una fidelidad espectacular, pero ya no tenían tan buenas ideas. Y encima venían de Inglaterra, y en 1995, lo único que la gente quería escuchar de Inglaterra era bandas brit pop.

Clutch – Clutch

La psicodelia, el funk, el blues, el stoner, el heavy e incluso el hard rock se combinan en el segundo álbum de Clutch. Su álbum homónimo marcó un antes y un después en la escena stoner norteamericana y marcó el primer punto de inflexión de la banda de Maryland comparado con su debut de 1993, Transnational Speedway League: Anthems, Anecdotes and Undeniable Truths. De la mano del icónico sello East West, subsidiario de Warner Bros, el cuarteto se animó a explorar diversos estilos y a perfeccionar ese primer material grabado que decantó, un año y medio después en el Clutch. 

El disco está compuesto por 13 canciones que recuperan la herencia del rock de los 70 y le suman fuertes riffs cargados de groove. La voz de Fallon, además, tiene su sello distintivo y le aporta carácter a las canciones.El disco llegó a las 200.000 unidades vendidas solo en EE. UU. lo que propició que Columbia Records les hiciera una oferta irrechazable para publicar su tercer disco.

Gang Of Four – Shrinkwrapped

A mediados de los 90s, no quedaban vivas muchas bandas de las que habían influenciado a las bandas que nacieron en los 90s. Es decir, los viejitos que escuchaban los pibes alternativos que después formaron sus propios grupos. Pero ahí estaban los Gang Of Four, una de los pocos que se ganaron realmente el adjetivo de legendarios. En 1995 editaban su sexto disco, Shrinkwrapped en busca de recobrar algo del reconocimiento que supieron tener a fines de los 70s. Pero el disco suena un poco desconcertante, por momentos súper moderno e indistinguible de algunos grupos de la época, pero en otros momentos se activaban algunos genes de su estilo original, con unas líneas de bajo bien adelante, casi como un motor que mueve al resto del sonido. No hace falta decir que ya no había demasiado lugar en la escena para ellos, la radio no los pasaba y MTV no quería saber nada con viejitos. Pero en base a sus shows en vivo que eran todavía increíbles, y a mantenerse vivos en sus discípulos, lograron dejar un legado que se estiró en ese momento a casi dos décadas… y les quedaban dos décadas más por delante!

Television Personalities – I Was A Mod Before You Was A Mod

Y hablando de Mods, ya te contamos del tercer disco de Paul Weller, el Modfather inglés. Ahora vamos a presentarte el disco de 1995 de otro mod o mod punk, el cantante y guitarrista londinense Dan Treacy. El artista pasó su infancia en el barrio londinense de Chelsea, donde cada día era un acontecimiento, y los mods y los rockers eran los dueños de las calles. Su pasión por la música pop ya viene de entonces. En pleno apogeo del movimiento punk, Dan empieza a componer canciones fijándose en sus grupos favoritos de los 60 y en otros de su tiempo como los Jam, los Buzzcocks o los Modern Lovers y, bajo el nombre de TEEN 78, graba su primer single con sus propios ahorros. Al año siguiente, Dan y Ed se ponen a grabar las canciones que formaron parte del EP «Where’s Bill Grundy now?», ya con el nombre de Television Personalities, de entre las cuales se encuentra el clásico «Part time punks», una historia de chicos y chicas que escuchan sus discos de música punk cuando sus padres se encuentran ausentes. 

“I Was A Mod Before You Was A Mod” es el disco que Treacy publicó en 1995 a través del sello Overground. Si bien lleva el nombre de Television Personalities es, en realidad, un disco solista. El álbum ha sido definido como trágico, espasmódico y tremendamente intrépido, y como uno de los lanzamientos más personales, vulnerables y solicitados del músico inglés.

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