
https://go.ivoox.com/rf/159513256
En el episodio 249 de TDK 90s, terminamos de escuchar los discos editados en septiembre de 1995. Suena Sonic Youth con un clásico, David Bowie con su disco más industrial y Prince con el disco número 17 de su carrera.
Sonic Youth – Washing Machine

En 1995, salió el noveno álbum de Sonic Youth, el Washing Machine. Fue un disco distinto a sus trabajos anteriores: más expansivo con respecto a la duración de cada tema y a las estructuras de la forma canción. Entre ellas destaca “The Diamond Sea”, una balada de veinte minutos que se convirtió en el tema más largo del disco, una especie de océano sonoro donde Sonic Youth se permitió perderse y dejarse arrastrar por la deriva.
Sobre la creación de este disco, Thurston Moore explicó que gracias a la fama que ya tenían, pudieron hacer una obra menos comercial y experimentar cómo a ellos les gustaba. En el disco explotaban todas las cualidades de los cuatro integrantes, todos tenían su ración de protagonismo. Y se nota, porque el Washing Machine no fue solo un álbum sino toda una declaración de libertad artística, un trabajo donde Sonic Youth dejó claro que su camino no se regía por expectativas externas, sino por un deseo de explorar hasta el límite lo que la música podía ser.
David Bowie – Outside

En 1995, David Bowie se reunió con su amigo Brian Eno para darle forma a un proyecto que no solo tenía que ver con su nueva fascinación musical, la escena electrónica del jungle al drum and bass, sino con un concepto distópico de fin de siglo siglo. La idea era ambiciosa. Por un lado, se trataba de una reflexión sobre la pérdida de las convenciones sociales, los rituales y las nociones que hacían de la realidad algo explicable. Por el otro, era una respuesta personal a la zona donde Bowie había encontrado, casi siempre, su fuente de inspiración: lo marginal, lo extraño, lo que se escapa a la norma. Y de ahí nace el Outside, su vigésimo disco de estudio, un verdadero collage sonoro y narrativo.
Hay un relato que estructura el disco y que se puede leer en clave cyberpunk. En la historia del álbum, el detective Nathan Adler sigue los pasos del autor del crimen de Baby Grace, una niña de 14 años asesinada en un acto de inspiración creativa. Locura, poder, destrucción y un ensayo sobre la fragilidad del hecho artístico fueron los ejes del álbum.
Desde el punto de vista musical, encontramos desde art rock e industrial, hasta pasajes de jazz, electrónica y ambient. Temas como “The Hearts Filthy Lesson”, “Hallo Spaceboy” o “The Motel” conviven con experimentos sonoros y atmósferas densas que recuerdan a su etapa berlinesa. Con el tiempo el Outside de Bowie ganó un estatuto de culto: se lo recuerda como un disco oscuro, experimental y visionario, donde Bowie volvió a desafiar las convenciones y a proponer un espejo incómodo entre el arte y la violencia, entre el mainstream y la periferia. En definitiva, otro recordatorio de que Bowie nunca dejó de mirar hacia donde nadie más se atrevía.
Lisa Loeb & Nine Stories – Tails

Los 90s tuvieron decenas de canciones carta documento de chicas contra sus ex novios-esposos-cosos. Y estas se dividen en dos categorías, por un lado las más rockeras y agresivas atrás de Alanis Morissette y su You Oughta Know, ideales para cantar gritando. Y por otro lado las que viajan encapsuladas en dosis de pop melancólico, también para cantar gritando pero mientras llorás. Y las dos gigantes de esta categoría fueron Torn de Natalie Imbruglia y Stay de Lisa Loeb. Lisa tuvo una de las historias más sorprendentes de la industria musical de la década al llegar al puesto número 1 sin contrato con ninguna discográfica. Fue gracias a que su canción Stay fue incluida en la banda de sonido de la película Reality Bites, que se convirtió en un éxito masivo. Ella después edita una compilación de sus demos llamada Purple Tape, y en 1995 llega su disco debut llamado Tails, con una discográfica de las grandes, Atlantic Records. Lisa ya no estaba sola, la acompaña la banda Nine Stories, que le aporta una estructura y una potencia hitera a una chica acostumbrada a arreglárselas sólo con su guitarra. Y el disco vive más allá de su hit enorme, con una colección de canciones ideales para acompañar cualquier ruptura amorosa.
Prince – The Gold Experience

En 1995, y sorprendentemente, porque el público pensó que nunca lo haría, Prince lanzó The Gold Experience, su décimo séptimo álbum de estudio, firmado con el símbolo que usaba como nombre artístico en ese momento, conocido como el Love Symbol.
Aunque comercialmente quedó eclipsado por su conflicto con Warner, artísticamente, The Gold Experience fue todo un triunfo. La crítica lo celebró como su mejor trabajo en años en el que, con la New Power Generation, Prince recorrió un abanico deslumbrante de estilos: pop, funk, rock, soul y jazz, enlazados en una narrativa conceptual que plantea como eje la libertad: libertad sexual, que siempre reivindicó el artista, pero también creativa y política.The Gold Experience fue el primer lanzamiento con un nuevo nombre pero, en realidad, marcó el fin de una era y el comienzo de otra donde el artista prioriza el pasarla bien y divertirse tocando antes que alcanzar el éxito masivo.
Splendora – In The Grass

En los años noventa, en Nueva York, surgió una banda femenina de rock alternativo llamada Splendora. El grupo estaba formado por Janet y Tricia Wygal, acompañadas por Delissa Santos en batería, Cindy Brolsma en violonchelo y Jennifer Richardson en violín.
Su historia comenzó en 1993, después de la disolución de la banda anterior de Janet. Lo que empezó como simples sesiones recreativas entre hermanas, se transformó en un proyecto serio que, según Tricia, fue siempre un “acto de amor”: ensayaban todo el tiempo, solo por diversión.
En 1995 lanzaron su único disco, In the Grass, editado por Koch Records y producido junto a Gene Holder, de The dB’s. El título jugaba con la película clásica Splendor in the Grass. Aunque el álbum recibió buenas críticas, pasó casi desapercibido en lo comercial: la falta de apoyo de la discográfica y la ausencia de un equipo de promoción hicieron que el esfuerzo dependiera, en gran parte, de la autogestión del grupo. Janet recuerda haber tenido que llamar personalmente a radios para preguntar si habían recibido el CD.
Aun así, Splendora dejó una huella cultural única. Son recordadas por haber compuesto el tema “You’re Standing on My Neck”, la canción de apertura de la serie animada Daria, de MTV. También aportaron música a las películas derivadas del show: Is It Fall Yet? y Is It College Yet?.
El grupo se disolvió en 2002, pero su paso breve dejó una marca indeleble: la de una banda que, sin alcanzar gran éxito comercial, se volvió parte del ADN de toda una generación gracias a la voz de Daria.
The Monochrome Set – Trinity Road

La banda The Monochrome Set sobrevivió a toda la década del 80 pero no resistió más que la mitad de los 90s. En 1995, después de editar su disco Trinity Road, finalmente se separaron. El grupo había construído una carrera con un espíritu post punk pero dejando de lado la oscuridad, si es que eso fuese posible. Porque algunos de sus otros intereses musicales estaban en la época más divertida del pop de los 60s y en las guitarras surf. Y lo que unía a todo ese combo eran sus letras cargadas de ironía y glamour. La realidad era que The Monochrome Set no sonaban como nadie más, y en ese carril único que tenían les costó encontrar caminos a la popularidad, al menos una popularidad que les permita seguir dedicándose profesionalmente a esto. Y ya un poco agotados, editan su disco Trinity Road gastando sus últimos cartuchos de creatividad.
Urge Overkill – Exit The Dragon

Los Urge Overkill llevaban varios años de carrera entrando a mediados de la década del 90, pero nunca habían podido sobresalir. Su estilo de rock n roll setentero y amante de los excesos no tuvo lugar a fines de los 80s y mucho menos en la nueva escena del rock alternativo de principios de los 90s. Pero de golpe, justo antes de editar su quinto disco Exit The Dragon, tuvieron un golpe de suerte. Quentin Tarantino elige un cover interpretado por ellos de la canción Girl You’ll Be A Woman Soon para el soundtrack de su película Pulp Fiction. Nadie esperaba el éxito brutal de la película y el aún menos esperado éxito de la banda de sonido. Pero ahí estaban los Urge Overkill con un hitazo en sus manos como parte de su nuevo disco. Esperaban volverse super famosos y vender millones de discos y tener muchas canciones en la radio y MTV pero nada de eso pasó. El momento se les esfumó y tuvieron que volver a ser la banda que mantenía viva la llama del rock n roll desenfrenado para un grupo muy chiquito de personas.
Pizzicato Five – Romantique 96

Pizzicato Five son la banda más sorprendente en romper la frontera japonesa e instalarse como una potencia mundial. Lo que ellos hacían entraba en la categoría de world music, y nunca fue mejor usado el término, porque estos japoneses hacían fundamentalmente bossa nova, un estilo indivisible de la idiosincrasia brasilera, en particular de la ciudad de Rio de Janeiro. Y particularmente de la década del 60, una época que obsesionaba a los Pizzicato Five. Pero además lograban homenajear a otras ciudades en cada disco, lo hicieron con New York en Overdose, y en 1995 editan su noveno album, Romantique 96 en homenaje a la Paris de los 60s. Las influencias musicales son Michel Legrand y Serge Gainsbourg, pero también estaban las cinematográficas, con un nombre que se volvió un mito en los 90s, el director Jean-Luc Godard, padrino inspirador de cientos de bandas 30 años después de sus esplendor.