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En el episodio 254 de TDK 90s, empezamos a escuchar los discos editados en noviembre de 1995. Suenan Alice In Chains llegando a su cima creativa, pero también Incubus apenas comenzando su ascenso.
Alice In Chains – Alice In Chains

El 7 de noviembre de 1995, Alice in Chains lanzó su tercer disco de estudio a través de Columbia Records. Si bien el álbum no tiene un título oficial, entre los fans se conoce como el The Dog Album —o simplemente Tripod, por su extraña y simbólica portada. Fue la continuación del exitoso Dirt (1992) y también fue un éxito en sí mismo, a pesar de ser el último trabajo de Layne Staley antes de su muerte. También es el disco que incorpora como bajista a Mike Inez.
Como en sus trabajos anteriores, las letras de los temas hablaban de temas muy oscuros y mamberos: la depresión, la soledad, las adicciones, la ira y la muerte. Justamente el vocalista y letrista de la banda, Layne Staley, luchaba en esa época contra una profunda adicción a la heroína. Su salud y su ausencia constante complicaban la grabación del álbum. De hecho, de los cuatro sencillos del álbum, tres —Grind, Heaven Beside You y Over Now— fueron cantados por Cantrell. Solo Again mantuvo a Staley como voz principal. Y poco después de su lanzamiento, la banda tuvo que cancelar la gira por ese mismo motivo.
Este disco tiene, por otra parte, una de las portadas más icónicas de la banda: vemos a una perrita con una pata menos. Esa perra tuvo nombre y existió de verdad. Se llamaba Sunshine y era de unos ancianos que vivían en el desierto norteamericano. Es una portada que simboliza, para ellos, la perseverancia, la lucha contra la adversidad, algo que fue la tónica del disco cuando se compuso y se grabó.
Así, entre luces y sombras, el tercer disco de Alice in Chains se convirtió en un retrato íntimo del colapso y la genialidad, un álbum que hoy suena como el último grito de una banda que, aun en su dolor, alcanzó la inmortalidad.
Incubus – Fungus Amongus

Sobre fines de 1995 empezó a aparecer por las madrugadas de MTV un videoclip con una mística única. Un tipo con rastas caminaba por una selva mientras se intercalaban imágenes de un recital con evidente poco público. Casi todo en aquella canción parecía indicar que se trataba de otra banda de ese nuevo estilo que empezaba a emerger llamado new metal. Se trataba del clip de la canción Take Me To Your Leader de la banda Incubus. Korn había sacado su disco debut un año atrás y a primera escucha, esto sonaba similar en el timbre del cantante y la construcción del groove metalero, pero escuchando con más atención aparecía otra banda aún más fuerte, Faith No More. Y aparecía en los cambios de ritmo, en el rango vocal del cantante Brandon Boyd y en una ambición creativa que no podía ser contenida bajo el lema de new metal.
El debut de Incubus se llamó Fungus Amongus y tuvo que ser editado de forma independiente por la propia banda porque ningún sello se había interesado por ellos. Hicieron mil copias y con todo el esfuerzo del mundo las lograron vender en shows y en tiendas de discos también independientes. Pero el inesperado hit que encontraron en la audiencia alternativa de las trasnoches de MTV los volvió atractivos para los sellos discográficos y se convertiría en el inicio de una carrera larguísima y exitosa.
Queen – Made In Heaven

Cuatro años después de la muerte de Freddie Mercury, Queen editó su decimoquinto y último disco, Made In Heaven. El 6 de noviembre de 1995 salió a la venta un disco extremadamente emotivo porque ofrecía los últimos registros vocales de Freddie Mercury. Una vez diagnosticado con el virus HIV y con el reloj acelerándose hacia su final, Freddy juntó a la banda y les propuso grabar un último disco con la fuerza que le quedaba. Pero para una banda con procesos tan sofisticados de composición como tenía Queen, era imposible llegar a tiempo, así que decidieron una metodología mucho más simple. Ustedes me ayudan a escribir letras y yo vengo al estudio cuando tengo fuerzas y grabo todo lo que pueda de mi voz… y después se encargan de la música. Asas vocales estuvieron congeladas durante años después de la muerte de Freddy Mercury y varias veces intentaron componerles el acompañamiento musical y fracasaron, hasta que terminaron de convencerse entre el 94 y el 95 grabando la despedida perfecta para uno de los cantantes más talentosos y originales de la historia del rock.
GZA – Liquid Swords

En un sótano de Staten Island, GZA, también conocido como The Genius, compuso una obra maestra. El Liquid Swords fue su segundo álbum en solitario y aquel donde acentúo su estilo rapero: oscuro, inteligente y afilado como una katana. Producido por RZA, el cerebro sonoro del Wu-Tang Clan, el disco combina atmósferas densas, diálogos de películas de kung fu y rimas que mezclan filosofía, ajedrez y la vida en las calles. Cada verso fluye con precisión quirúrgica, digno del mejor letrista del clan.
Liquid Swords nació en pleno auge del Wu-Tang. Después de los éxitos solistas de Method Man y Raekwon, GZA sintió que era el momento de mostrar lo suyo. Con temas como Liquid Swords, Cold World y Shadowboxin’, el disco teje un clima inquietante y cinematográfico, del que cada miembro del Wu-Tang participa sin robarle protagonismo al “Genius”. Décadas más tarde, críticos y revistas especializadas siguen considerándolo uno de los discos más importantes del hip hop de los noventa, una obra que, como pocas, combinó intelecto, ritmo y oscuridad.GZA, con su calma fría y sus rimas de precisión matemática, demostró que el rap podía ser algo más que lo marginal: podía ser arte, estrategia, y pensamiento. En su universo sonoro, las palabras eran armas… y Liquid Swords, su filo más perfecto.
Whipping Boy – Heartworm

Es hora de hablar del séptimo mejor disco irlandés de la historia. Al menos hasta 2005 y al menos de acuerdo a la revista también irlandesa Hot Press. El disco es Heatworm de la banda Whipping Boy. Dentro de la división entre bandas épicas o íntimas que suelen emerger de Irlanda, estos chicos están definitivamente en territorio épico. Las guitarras suenan gigantes, los coros parecen nacidos para reverberar en estadios y las letras son lo suficientemente específicas pero abiertas como para relacionarse con la vida de cualquier persona. Y tuvieron un primer simple que es la versión irlandesa del Park Life de Blur, más hablada que cantada, pegadiza y detallista sobre el día a día de la vida en Dublin, en lugar de Londres.
Goodie Mob – Soul Food

El rap nació en New York, de ahí migró a la costa opuesta y en California apareció un nuevo foco, muy distinto al neoyorkino. Ese fue el clásico del hip hop durante años, la guerra de las costas. Y mientras todos estaban atentos a eso, en el sur se estaba forjando una nueva fuerza poderosa que se iba a establecer durante los 90s como un digno competidor por la atención. Después de ser sólo reconocidos por el sonido Miami Bass o sellos hiteros como No Limit y Cash Money, en Atlanta nació un movimiento con espíritu colaborativo y un estilo de hip hop inteligente, progresivo y algo psicodélico. Outkast es la gran banda que representa a esta escena, pero el primer verdadero clásico lo produjo el grupo Goodie Mob con su disco Soul Food, editado en noviembre de 1995. Los Goodie Mob se montaron sobre las bases que habían dejado los Arrested Development pero con un sonido más minimalista, con bases funky, una cruza con la herencia de las guitarras sureñas y muchísimos elementos tomados del gospel, tanto en las letras como en la forma de cantar y teclados que parecen salidos de la iglesia. Y además, este disco de los Goodie Mob le dio el nombre a este nuevo movimiento con el título de una de sus canciones: Dirty South.
Coolio – Gangsta’s Paradise

En 1995, el rap cambió de rumbo con una canción que se volvió leyenda: “Gangsta’s Paradise”. El tema de Coolio retrató la vida en los barrios más duros de Los Ángeles con una crudeza poética inédita. La canción fue un éxito mundial, ganó el Grammy a Mejor Interpretación de Rap Solista y convirtió al álbum del mismo nombre en el más vendido de su carrera, superando los dos millones de copias solo en Estados Unidos.
La infancia de Coolio en el barrio de Compton fue difícil: era asmático, estudioso y distinto, lo que lo llevó a buscar refugio en las pandillas. Pasó por adicciones y estuvo un tiempo privado de su libertad, pero logró salir adelante y enfocarse en la música. Tras su debut It Takes a Thief en 1994, donde mostró un estilo alegre y accesible, sorprendió al mundo con la oscuridad y profundidad de “Gangsta’s Paradise”, inspirada en un tema de Stevie Wonder.
El disco combinó funk, soul y conciencia social. La crítica lo elogió por equilibrar el mensaje callejero con la esperanza, convirtiendo a Coolio en una figura clave del hip-hop de los 90. Coolio fue un poeta que encontró belleza incluso dentro del paraíso de los gánsteres.
Sunny Day Real Estate – LP2

En 1995, el grupo de Seattle Sunny Day Real Estate lanzó su segundo disco, conocido como el álbum rosa, por el color de la portada. Fue la continuación de su disco debut Diary, y también su despedida puesto que en el transcurso de la grabación, la banda terminó desarmándose.El cantante Jeremy Enigk se había convertido al cristianismo, y el bajista Nate Mendel junto al baterista William Goldsmith terminaron juntos en otro proyecto, Foo Fighters. El resultado fue un álbum que, más que una continuación, parecía una carta de despedida.
Como pasó con muchos discos de la época, el segundo LP de Sunny Day Real State se volvió un objeto de culto, reeditado y redescubierto por nuevas generaciones. La crítica lo describió como una obra maestra del rock alternativo de los 90.