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En el episodio 264 de TDK 90s, seguimos escuchando los discos editados en marzo de 1996. Suenan algo de punk, algo de glam, algo de grunge y mucho brit rock.
Terrorvision – Regular Urban Survivors

Dentro de tantas y tantas canciones que se volvieron populares en los 90s del estilo novelty, de esas que sorprendían por algo fuera de registro, bizarro, o nunca antes escuchado, hubo una que logró llamar la atención sin resignar el estilo de la banda. Cuando apareció en las radios y MTV Perseverance, uno de los singles del disco Regular Urban Survivors de Terrorvision, sorprendía mucho el estilo en el que Tony Wright cantaba esas primeras líneas. Super acelerado pero melódico y con groove, no era rapeado pero sí cantado a la velocidad que imaginamos Eminem o Jay-Z podrían hacerlo. Pero sobre esa particularidad, los Terrorvision construyeron una canción, y un disco completo de indie rock al estilo inglés, con las guitarras como protagonistas y un sentido del humor que nunca descansaba. Incluso una línea de su canción más conocida se volvió un chiste recurrente en sus shows. La línea dice “I was right about the whales and the dolphins” o sea “Yo tenía razón sobre las ballenas y los delfines”, sin explicar sobre qué tenía razón, pero lo divertido es que sus fans por algún motivo adoraban esa línea y la convirtieron en su grito de guerra para demostrar su fanatismo por la banda.
Ride – Tarantula

En 1996, Gardener y Bell, los dos responsables de la banda shoegaze Ride, definieron poner punto final a su proyecto conjunto y se despidieron con un disco: Tarantula. En este disco, Gardener y Bell conducen a la banda lejos de sus raíces shoegazer en busca de un sonido más contemporáneo, pero el problema es que no se terminan de poner de acuerdo sobre hacia dónde ir: Gardener quería incorporar elementos de la música electrónica y el dance, mientras que Bell se oponía. La tensión llegó a tal punto que Bell se negó a que sus canciones aparecieran intercaladas con las de Gardener en la secuencia del disco, lo que explica que Tarantula funcione casi como dos álbumes en uno. En retrospectiva, este disco es el retrato de una banda que llegó a una encrucijada y eligió el camino que la disolvió.
The Afghan Whigs – Black Love

Black Love es el quinto álbum de The Afghan Whigs, editado en marzo de 1996, y tiene un origen cinematográfico que nunca llegó a concretarse. Su líder, Greg Dulli, venía explorando seriamente la posibilidad de dirigir una película de cine negro, llegó a optar los derechos de al menos un libro, pero el proyecto nunca prosperó. Las ideas que había desarrollado para la banda sonora de esa película imaginaria terminaron convirtiéndose en las canciones del disco. Es un dato que dice mucho sobre el tono del álbum: oscuro, atmosférico, construido como si cada canción fuera una escena de un thriller que nadie filmó.Fue el segundo trabajo de la banda para el sello Elektra, y aunque volvió a recibir críticas positivas, The Afghan Whigs no logró salir de su estatus de culto. Musicalmente, el soul y el funk vintage tienen un peso mucho mayor que en discos anteriores, pero el clima general es más denso y perturbador que nunca. Si sus trabajos previos ya exploraban la obsesión, los secretos y la miseria con cierta intensidad, Black Love lleva todo eso a un territorio más oscuro y complejo, con el asesinato y la paranoia como ejes temáticos. Un disco que funciona como una película de género en formato musical, con Dulli como protagonista de una historia en la que claramente nada termina bien.
Down By Law – All Scratched Up!

No es común que un veterano del punk, con muchos años y bandas a sus espaldas, encuentre su sonido característico y grabe el mejor disco de su carrera, más de 15 años después de iniciarse. Y sin embargo ahí estaba Dave Smalley con su cuarta banda, Down By Law, editando el disco número 12 de su carrera, All Scratched Up, mostrándole a la nueva generación punk del 96 cómo construir el disco de pop-punk perfecto. 17 canciones tenía el disco, y por supuesto no todas son perfectas, pero algo había pasado acá, un salto de calidad gigante en comparación con todo lo que había hecho hasta el momento. En All Scratched Up no busca ablandarse para llegar al elemento pop sino que lo incrusta en canciones rapidísimas que no llegan a dos minutos, son su estilo gritado pero extremadamente melódico y memorable. Una reseña de la época lo define a la perfección: «de alguna manera, el gran Dave logra alcanzar las entrañas de cada tema que aborda y convertirlo en una lírica que podés cantar, una melodía que podés tararear, un ritmo con el que podés bailar».
Barenaked Ladies – Born On A Pirate Ship

Hacia el tercer disco de su carrera, los Barenaked Ladies estaban en pleno proceso de encontrar su identidad, o quiza una nueva identidad. El modelo anterior de folk rock amable con algo de humor se estaba agotando y necesitaban renovarse con este disco, Born On A Pirate Ship. Para muchos críticos musicales de la época este no fue el disco de la renovación sino el de tocar fondo para luego sí pegar su mayor salto a la fama. El pecado del disco es ser demasiado regular, pragmático, predecible, son las canciones que todo el mundo esperaba de ellos. Ni siquiera el regreso a la composición en equipo entre Steven Page y Ed Robertson les sirvió para inyectarles esa nueva energía que tanto buscaban. Esto no quiere decir que el disco sea malo, tiene canciones hermosas, suena excelente y es muy disfrutable, pero se quedó corto para una banda que siempre apuntó a la excelencia creativa.
Tracy Bonham – The Burden Of Being Upright

La forma en que la canción Mother Mother de Tracy Bonham sorprendió a todo el mundo en 1996 fue realmente espectacular. Cuando empieza a sonar la guitarra acústica y la primera línea dice “mother mother” con un tono dulce, nos preparaba a todos a escuchar una balada familiar, tranquila, sin sobresaltos. Y de repente sobresalto! Entra la guitarra eléctrica y de golpe Tracy nos está gritando hasta llegar al punto máximo con su “I’m losing my mind” casi quedándose sin pulmones. Algo así en 1996 nos devolvió la capacidad de sorprendernos de nuevo con la música. La canción además se convirtió en un hito histórico en estadísticas. Después de 8 años de haberse creado, por primera vez una artista mujer solista llegaba al puesto número 1 del ranking Modern Rock Tracks de la revista Billboard. Pero no se quedó ahí, fue también la última vez que una mujer llegaba a ese lugar hasta 2013, 17 años después, cuando el ranking ya ni se llamaba más Modern Rock Tracks.
La historia secreta de Tracy Bonham, esta chica rockera que sorprendió a todos, es que es una música formada clásicamente en violin y piano. Y en una época donde la credibilidad punk y rockera valía mucho, su sello discográfico Island Records ocultó este dato y le inventó una historia diferente, incluso fabricando un disco apócrifo llamado Liverpool Sessions, cuando ella jamás había siquiera puesto un pie en Inglaterra hasta ese momento.
Doughboys – Turn Me On

Turn Me On es el último álbum de los Doughboys, la banda de Montreal que desde su formación en 1986 había recorrido un camino interesante: del hardcore melódico de sus primeros trabajos hacia un sonido alternativo más maduro, sin caer nunca en el grunge que dominaba la escena a principios de los ’90. Para cuando editaron Crush en 1993, ya habían demostrado que podían sonar duros y melódicos al mismo tiempo, y Turn Me On llegó como su registro más variado y pulido hasta la fecha, con cortes de alta energía como «Nothing Inside» y «My Favorite Martian» conviviendo con momentos más contenidos y reflexivos como «It Can All Be Taken Away» y «Everything and After».
El problema es que este disco resultó ser su despedida, y eso le agrega una cuota de frustración a la escucha. Los Doughboys estaban claramente en un buen momento creativo, mostrando una banda capaz de crecer sin perder su identidad ni ceder a las modas del momento. Que se hayan separado justo cuando más interesantes sonaban es, en retrospectiva, la única crítica real que se les puede hacer. Una banda que no terminó por falta de ideas, sino simplemente porque se terminó.
Underworld – Second Toughest Of The Infants

Second Toughest in the Infants es el cuarto álbum de Underworld, editado en 1996, y el segundo con la formación que incluye a Darren Emerson. El título tiene un origen completamente inesperado: surgió de una frase dicha por el sobrino de seis años del miembro Rick Smith, quien al ser preguntado cómo le iba en la escuela respondió con total convicción que era «el segundo más duro de los infantes». Ese espíritu despreocupado y algo absurdo contrasta con la ambición musical del disco, que expande el sonido que la banda había desarrollado en dubnobasswithmyheadman hacia territorios más variados y elaborados, combinando beats abrasivos, melodías anthémicas y momentos de calma ambient que funcionan como respiro entre la intensidad.El álbum abre con una suite de tres partes que se intersectan entre sí, y de ahí en adelante alterna entre pistas orientadas al club como «Pearl’s Girl» y momentos más contemplativos con guitarra acústica y arreglos melancólicos. Precisamente «Pearl’s Girl» fue el single del disco, aunque la canción más conocida de Underworld de ese período es «Born Slippy .NUXX», incluida en la reedición y popularizada también por Trainspotting, la misma película que ese año relanzó a Iggy Pop. Second Toughest fue recibido con elogios por la crítica, que lo señaló como prueba de que Underworld era uno de los proyectos de música electrónica más importantes de mediados de los ’90.