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En el episodio 265 de TDK 90s, terminamos de escuchar los discos editados en marzo de 1996. Suenan los Stone Temple Pilots haciendo la transición del grunge al glam rock más inesperada de la década, y mucho rock alternativo de todo el mundo.
Stone Temple Pilots – Tiny Music… Songs From The Vatican Gift Shop

Toda la época de mediados de los 90s fue absolutamente caótica y autodestructiva para los Stone Temple Pilots, catástrofe dirigida sin control por el querido Scott Weiland. Los problemas de Scott con las drogas no eran nuevos, pero la fama y el dinero lo habían acelerado a niveles insoportables. El grupo había tratado de iniciar las grabaciones para su tercer disco a principios de 1995, pero tuvieron que descartar todo porque Weiland no pegaba una y arruinaba todo. Así que el resto de la banda decidió trabajar primero las ideas de las canciones y presentárselas sólo cuando lo necesitaran para grabar. Y mientras ellos componían, a Scott lo arrestaban por posesión de heroína y cocaína. Y apenas su esposa logró sacarlo de la carcel pagando la fianza, se tiró del auto en movimiento para irse corriendo a la casa de su dealer. Pero en un momento lograron enlazarlo y se internaron todos junto con el productor Brendan O’Brien en una mansión de California a grabar su tercer disco Tiny Music… Songs From The Vatican Gift Shop.
El sonido del disco marcó un cambio muy marcado con respecto a los anteriores, centrándose más en el glam rock y la música psicodélica que en el grunge que los había hecho populares. Acá aparece el otro aspecto de Scott Weiland, la contracara a sus adicciones, que era su increible versatilidad para cambiar de géneros por completo y sentirse como si siempre hubiera sido una estrella glam de los 70s.
Cocteau Twins – Milk & Kisses

Durante los 80, los escoceses de Cocteau Twins construyeron uno de los sonidos más personales e influyentes del rock alternativo y en marzo de 1996 se despidieron con su octavo y último álbum, Milk & Kisses, editado por Fontana Records. El disco marca el regreso del dúo a las guitarras densas y en capas características de sus primeros trabajos, y Liz Fraser vuelve a oscurecer su forma de cantar. Es, en todos los sentidos, un disco que suena exactamente como un álbum de los Cocteau Twins: hipnótico y onírico.El problema, si es que se puede llamar así, es que esa perfección tiene un costo. La banda había creado un estilo tan distintivo y reconocible que hacia 1996 parecía haber agotado su margen de exploración, y Milk & Kisses suena más a consolidación que a avance. Es un disco hermoso y elaborado, pero también algo estático. Resultó ser su despedida: dos años después se reunieron para intentar grabar un nuevo disco, y la sesión terminó con la disolución definitiva de la banda. Un final silencioso para un grupo que había hecho cosas extraordinarias.
Sleater-Kinney – Call The Doctor

Call the Doctor es el segundo álbum de Sleater-Kinney, editado el 25 de marzo de 1996 por Chainsaw Records. El disco fue escrito en tres semanas y grabado en apenas cuatro días en Seattle, en el mismo estudio donde Nirvana había registrado Bleach junto al productor Jack Endino, un dato que ubica a la banda en una tradición muy concreta del rock independiente norteamericano. La guitarrista y cantante Corin Tucker señaló que la inspiración vino de un trabajo mal pago y de la sensación de que la sociedad convierte a las personas en meros consumidores. Una de las decisiones más llamativas es la ausencia total de bajo: dos guitarras que se responden y entrelazan, lo que le da al sonido una libertad y una tensión particulares.Lo que hace especial a Call the Doctor es que esquiva casi todos los lugares comunes del rock femenino de la época para plantarse directamente en el punk más directo y sin concesiones. «I Wanna Be Your Joey Ramone» fue la canción que llamó la atención de la crítica y ayudó a la banda a trascender el circuito más pequeño. La dinámica vocal entre Corin Tucker y Carrie Brownstein —acreditada aquí como Carrie Kinney— se consolida desde este disco como uno de los sellos distintivos de la banda. El disco también tiene su cuota de caos logístico: la baterista Laura Macfarlane tuvo que abandonar la banda poco después del lanzamiento cuando se le venció la visa, y fue reemplazada por Toni Gogin para la gira. Un álbum que, a pesar de todo, sonó como una declaración de principios.
Guided By Voices – Under The Bushes Under The Stars

Under the Bushes Under the Stars es el noveno álbum de Guided by Voices, editado en 1996, y representa un momento bisagra en la historia de la banda: fue el primero en ser grabado en estudios de 24 pistas, abandonando el grabador de 4 pistas casero que había sido la marca registrada de su sonido hasta entonces. También es el último disco con la formación clásica que incluía a Tobin Sprout, Mitch Mitchell y Kevin Fennell junto al líder Robert Pollard, una alineación que no volvería a reunirse hasta 2012. El salto hacia una producción más profesional no fue sencillo: las sesiones se repartieron entre al menos cuatro estudios y distintos productores, y el tracklist final llegó después de evaluar numerosas configuraciones posibles.
El resultado es un disco que gana en claridad y precisión lo que cede en la energía visceral de trabajos anteriores como Bee Thousand o Alien Lanes. La producción más limpia le hace justicia a las canciones de Pollard, que siempre tuvieron un instinto pop sólido debajo de la estática lo-fi. No es el disco más amado de su catálogo, pero sí el que marca el cierre de una etapa y el intento genuino de la banda por dar un paso adelante. Un álbum de transición que, visto en perspectiva, cerró uno de los períodos más creativos del rock independiente de los ’90.
Superdrag – Regretfully Yours

Qué mejor representación de la gigante contradicción del rock alternativo de los 90s que el disco debut de los Superdrag. El grupo había salido de Knoxville, en el medio de Tennessee, un estado sin escena de rock ni prácticamente nada. Pero por arte de los reclutadores de talento del momento, llegaron a firmar contrato con una discográfica de las grandes, Elektra Records. Los Superdrag todos emocionados graban su primer disco, llamado Regretfully Yours, en estudios de primer nivel. Y entregan los tracks a la compañía esperando fecha para salir a la venta. Pero al cantante John Davis se le ocurre una idea, ese mismo día que entregaron el disco se vuelve a su casa y graba algunas canciones más y se las manda a la discográfica, mitad como chiste y mitad como alumno chupamedias que demuestra que trabaja más de lo que le piden. Pero resulta que entre esas canciones estaba una llamada Sucked Out, que era abiertamente una carta de odio a las discograficas y cómo se habían chupado el alma del rock. Y a la compañía le encantó! Y les pidieron que la graben con toda la banda y la incluyan en el disco. Si hasta fue su primer simple de difusión y se metieron en todos los rankings alternativos.
Neutral Milk Hotel – On Avery Island

El talento y la ansiedad de Jeff Magnum eran tales que grabó su primer disco, con la banda que había formado Neutral Milk Hotel… sólo que la banda no estaba formada aún, Y el disco ya estaba a la venta. Magnum había reclutado a su amigo Robert Schneider para ayudarlo, pero Rob ya tenía su banda Apples In Stereo y tenía que volver a ella. Así que una vez que On Avery Island, este disco, fue editado, era hora de formar la banda.
El disco era experimental pero pop, osado sin volverse inescuchable. Y una de las mejores descripciones vino de una nota en el diario que decía “es un disco hecho no por una banda sino por una mente en movimiento: exagerado, sobre emocional, sin restricciones”. Pero en perspectiva, el disco iba a quedar en el olvido, porque el siguiente album de Neutral Milk Hotel, ya con una banda real, se convertiría en una obra maestra generacional, recordado como uno de los discos más inventivos e influyentes de todos los 90s. Y On Avery Island quedó relegado a vivir en las sombras de su propio futuro.
The Verve Pipe – Villains

El tercer disco de la banda The Verve Pipe, Villains, de 1996, incluía una narrativa interna de autosuperación en su canción The Freshmen. No por la temática del tema, que habla de dos amigos que salían con una misma chica, que después queda embarazada sin saber cuál de los dos era el padre y entre todos deciden abortar. Por cierto, la historia estaba basada en una experiencia real del cantante Vander Ark. Sólo que en la canción la protagonista se termina suicidando con una sobredosis de Valium, algo que en la realidad nunca pasó. The Freshmen llegó al puesto 1 del ranking Modern Rock Tracks y hasta se filtró al ranking pop entrando en el top five. Vander Ark contó que al haber sido criado en un hogar cristiano muy conservador, toda la situación le había sido muy difícil de superar y que la canción lo había ayudado a lograrlo.
Pero esa no es la historia de autosuperación que nos interesa de The Freshmen, sino la que tuvo que recorrer la propia canción para llegar a convertirse en un hit, porque este había sido su tercer intento. Originalmente apareció en el disco del 92 I’ve Suffered A Head Injury, pero era una versión casi acústica y no llamó la atención de nadie. Después fue grabada de nuevo para este disco, pero seguía siendo muy lenta y pasiva. Hasta que la banda se junta con el productor Jack Joseph Puig en 1997 y la graba entera de nuevo, de manera más orquestal y emotiva, y ahora sí, ya estaba lista para las masas.
Possum Dixon – Star Maps

Los Possum Dixon son una vibra. Son un grupo de rock, son un grupo de art-punk, son un grupo de pop bailable, son un grupo de garage. Son todo eso pero ante todo son una vibra, son contagiosos, divertidos, te dan ganas de gritar sus canciones pero también bailarlas o hacer las dos cosas juntas mientras tomás cerveza o salis a correr o te peleas en el bar con alguien. Y no tiene sentido que el segundo disco de la banda, Star Maps, sea tan bailable y divertido pensando en el contexto. En aquel momento todos los integrantes de Possum Dixon estaban en lo más profundo de sus adicciones a las drogas y en medio de la grabación, se suicida la esposa del cantante. ¿Cómo hacen un disco tan divertido en esas circunstancias? Resulta que no lo es tanto, sus ritmos y sus melodías y su vibra son divertidos, pero por debajo, en las letras, había un resentimiento tan grande contra su propia ciudad, Los Angeles, que terminaron en la categoría de anti-himnos contra LA, junto a Los Angeles de X o la misma Hotel California de los Eagles.