
En el episodio 165 de TDK 90s, seguimos escuchando los discos editados en septiembre de 1993. Suena De La Soul mostrando que seguían siendo quiza la mejor banda de hip hop del planeta, The Connels con un lento para todos los tiempos y Buffalo Tom finalmente teniendo su chance en MTV.
De La Soul – Buhloone Mindstate

Está claro que De la Soul fue determinante para la historia del hip hop de los 90. El trío de Long Island (Nueva York) pasó por alto los clichés del ‘gangsta rap’ que dominaba la escena a finales de los 80 y frente a esa cultura basada en el lujo y la violencia que tanto daño hizo, propuso una actitud optimista frente a la vida, un canto a la paz, la amistad y el amor verdadero no exento de crítica social. El grupo fue acusado por esa «policía del rap» de la que hablaba Questlove de ser una especie de ‘comando jipi’ (la portada del primer álbum es, de hecho, un collage con sus caras en primer plano y flores psicodélicas) y por eso su siguiente trabajo, ‘De La Soul’s dead’ (1991) rompe esta tónica con un sonido más oscuro y una imagen en la carátula de lo más expresiva: un tiesto con flores amarillas que ha sido golpeado y se ha roto.
The Connells – Ring

El grupo The Connells se formó en el año 1984, en la ciudad de Raleigh, estado de Carolina del Norte y fue creado por los hermanos Connell, el guitarrista y compositor Mike Connell y el bajista David Connell junto al cantante Doug Mcmillan y el baterista John Schultz, aunque posteriormente tuvieron cambios en la formación. Al principio sus influencias fueron principalmente los Smiths, pero también se nutrieron mucho de REM en sus primeras grabaciones.
En el año 1993, con producción del grupo, Lou Giordano y Tim Harper, y con Steve Potak en teclados, publicaron uno de sus mejores discos, el Ring. Fue un gran álbum de jangle y power pop, con hits destacados como “Slackjawed”, “Carry My Picture” o “Burden”, “Eyes on the gound” y la memorable balada “‘74-’75” que se convirtió en el sencillo más difundido.
A pesar de la calidad de sus trabajos, el grupo no tuvo gran trascendencia en Estados Unidos, más allá de las radios independientes y universitarias donde sonaban habitualmente. Pero en Europa sí que la pegaron, precisamente con este tema que te mencionábamos recién y que vamos a escuchar ahora.
Buffalo Tom – Big Red Letter Day

Otra de las tendencias entre las bandas de rock alternativo en aquellos años entrando a mediados de los 90s fue la de pulir un poco su sonido para ser más atractivos para los programadores de radio. A veces nos olvidamos del poder que tenían estos tipos que elegían qué canciones sonaban y cuales no en las radios y el poder que tenía la radio para crear un hit. El caminito era primero una radio de rock alternativo, después algunas radios de rock más, MTV y a levantar los millones. Aunque existían algunos atajos.
En ese camino estaban los Buffalo Tom cuando editaron su cuarto disco, Big Red Letter Day en septiembre del 93. La banda tenía ya sus fans ganados a base de giras y discos más que sólidos, pero acá es cuando dieron el paso a la gran popularidad. Los Buffalo Tom habían entrado a estudio con la idea clara de aprovechar este furor que se había desatado por el rock alternativo y grabar un disco un poco más accesible y especialmente que suene más pulido, más profesional. El resultado fueron canciones listas para ser hits, pero que al principio se encontraron con que muchos de estos programadores musicales de las radios no las pasaban. P
ero todo cambió cuando un programador musical de la tele sí los puso al aire. Pero no en MTV, los tipos aparecieron en una serie muy popular que se llamaba My So Called Life cuando los personajes entraban a un bar y ahí estaba la banda tocando. Eso les dio un empujón tremendo y ahí sí, empezaron a sonar en todas las radios.
Identi-Kit – Fanático

Identi-kit fue una súper banda pop de finales de los 80, con tres discos editados y un éxito que los llevó de gira por todo el país, y también fue germen de Vilma Palma e Vampiros. Cuando se formó Identi-kit eran épocas de músicas de Fito, Baglietto, De los Santos, Goldín, Fandermole y Abonizio. En pleno furor de la supuesta “trova rosarina”, un grupo de músicos irrumpió con raros peinados nuevos y una propuesta pop al estilo de los Duran Duran, banda inglesa éxito de ese momento. Los Identi- kit grabaron discos para una multinacional y llenaron de shows los fines de semana, fueron éxito en boliches de Rosario y de la zona. La intensidad fue disminuyendo un poco en los 90 hasta llegar a su último disco editado, Fanático, de 1993, que de hecho fue editado en el extranjero y no con la formación original.
Machines Of Loving Grace – Concentration

Nos estamos encontrando en 1993 con varias bandas que logran su momento de máxima popularidad cuando aparecen en el soundtrack de alguna película o incluso de series de televisión. Los Machines Of Loving Grace se suman a esta tendencia con su disco Concentration. La película que les dio esa oportunidad fue Punisher: War Zone, pero les llegó demasiado tarde porque la película es de 15 años después. Igual esta es una banda perfecta para soundtracks y mucho antes iban a tener otra oportunidad, en el 94 cuando fueron parte de, para mí, la mejor banda de sonido de toda la década: el soundtrack de la película El Cuervo. Pero volvamos a 1993, los Machines Of Loving Grace habían pegado un salto de calidad de su disco anterior, con ese sonido pulsante a lo Nine Inch Nails pero menos experimental. Además la banda no abusaba de las guitarras trasheras que eran tan comunes en algunos de sus colegas del sonido industrial, algo que los distinguía y los volvía menos aturdidores, pero sin perder oscuridad. Un par de videoclips con buena rotación en MTV después, y los Machines Of Loving Grace empezaban a subirse a la ola industrial que crecía en Norteamérica.
Curve – Cuckoo

Editado el 13 de septiembre en el Reino Unido y una semana después en Estados Unidos, Cuckoo salía a la cancha con el estigma de ser el álbum siguiente a su glorioso debut de 1992, Doppelganger. Y la verdad es que, si bien no fue tan aclamado ni por la crítica ni por la audiencia en general, el disco es una joya también y es incluso más arriesgado que su debut.
Hay que celebrar cuando un artista o banda habiendo encontrado cierta fórmula del éxito, decide ir por más. Es que tranquilamente pudiendo haber hecho un “Doppelganger 2”, Curve decide con Cuckoo jugársela más aún y no sólo hace flamear la bandera del shoegaze con tintes electrónicos que tantos réditos le había dado en su álbum debut, sino también incorporar elementos del ya mencionado rock industrial y del del trip hop, entre otros géneros.
Las comparaciones son odiosas pero también inevitables y más cuando sacaste un primer disco que la rompió toda y editás el siguiente. Cuckoo es más jugado, más heterogéneo y más complejo que Doppelganger; no por nada es el favorito de su cantante, Toni Halliday, quien lo considera la obra cumbra de la banda.
Seam – The Problem With Me

Los Seam empezaron como un trío formado en Chapel Hill, una ciudad ubicada en el estado de Carolina del Norte, en Estados Unidos, con Sooyoung Park en guitarra y voz, Lexi Mitchell en el bajo y Mac McCaughan en la batería. Después de la salida del primer disco, que se llamó Headsparks, McCaughan se fue del grupo para dedicarse full time a su otro proyecto, Superchunk y fue reemplazado, pero además sumaron a Craig White en guitarra y pasaron a constituir un cuarteto.
Con esa nueva formación, el grupo firmó contrato con el sello Touch and Go para editar el sencillo Kennel y luego el disco The Problem With Me de 1993, uno de los mejores álbumes de comienzos de los 90, compuesto por nueve canciones que sentaron precedente para muchas bandas emo-alternativo que vinieron después.
Smoking Popes – Get Fired

De la escena pop punk de Chicago, emergieron en 1993 los Smoking Popes con su disco debut, Get Fired. Y como muchos primeros discos de bandas punk, es un poco áspero, pero estaban todos los elementos que los iban a volver años después en niños mimados del punk más amistoso. De hecho, ya eran bastante niños mimados en sus inicios, porque Ben Weasel de la banda Screeching Weasel se volvió fan y les consiguió contrato con una disográfica indie y un productor de renombre para ayudar a grabar su debut. Los Smoking Popes hacían pop punk con influencia en la new wave de los 80s y tenían un cantante, Josh Caterer, con una voz tan particular que desencajada tanto en los papeles pero sonaba tan bien en la realidad, que se volvían irresistibles.