#170 – Noviembre de 1993, parte 2

En el episodio 170 de TDK 90s, seguimos escuchando los discos editados en noviembre de 1993. Suena el implacable debut de los Wu-Tang Clan, A Tribe Called Quest con otro de sus albums clásicos y otro debut, pero argentino, de la banda más británica del país, Juana La Loca.

Wu-Tang Clan – Enter The Wu-Tang

Wu-Tang Clan ha dejado un legado inmenso dentro de la música hip hop, como uno de los actos que mejor refleja las tantas características de la cultura, pero también por impulsar una visión colectiva del “hacer” en la que muchos MCs del mundo encuentran su inspiración: muchos han practicado sus primeros raps con temas como “Protect Ya Neck”, “Can It Be ALl So Simple” o “C.R.E.A.M.” siguiendo alguna de las tantas personalidades que habitan el proyecto. 

En noviembre de 1993 sacaron el disco Enter the Wu-Tang (36 Chambers) de 1993. Oficiando como productor, RZA fue también el encargado de guiar los pasos de Enter the Wu-Tang (36 Chambers). El disco presenta canciones con letras de fuerte contenido social y un sonido oscuro, rítmico, dramático y violento caracterizado por su baja fidelidad. En ese sentido, el uso de samples adorna el ambiente de tal modo que se hace común la convivencia entre Otis Redding, Barbra Streisand y Thelonious Monk con sonidos relacionados a las artes marciales, muchas veces provenientes de pelis clásicas del cine oriental que los raperos solían ver en cines nocturnos de Nueva York.En pleno 1993 la costa este ardía en creatividad, con actos a estas alturas legendarios que se inclinaban en gran parte por la colaboración entre las vertientes más conscientes y cercanas al jazz del hip-hop (A Tribe Called Quest, De La Soul, Queen Latifah), y las derechamente hardcore boom baperas (Black Moon, Masta Ace Incorporated, Ultramagnetic MC’s). Enter the Wu-Tang (36 Chambers) significó una bocanada de aire fresco a todo aquello, influyendo de manera inmediata en el panorama general gracias a la desbordante personalidad que poseen sus insignes canciones.

A Tribe Called Quest – Midnight Marauders

La irrupción de los raperos de A Tribe Called Quest a principios de los noventa posibilitó un diálogo entre el rap, que entonces tenía la edad de unos 20 años, y la tradición musical afroamericana de antaño, en especial el jazz. En los primeros compases de Excursions, tema que abre el The Low End Theory de 1991, Q-Tip rima hip hop con bebop, sobre la línea de bajo eléctrico de A Chant for Bu, de Art Blakey & The Jazz Messengers. El rap le recordaba a Charlie Parker y compañía y entendía, claramente, que la cultura es un diálogo entre tradición e innovación.

A Tribe Called Quest se basaba en la relación de amistad de Q-Tip, The Abstract, el líder carismático, rimador intelectual y fino buscador de samplers en polvorientos discos, y Phife Dawg, el colega acomplejado, un rapero de registro agudo, disperso y brillante, más interesado en los partidos de los Knicks que en el rap. La suma de ambas personalidades se completaba con el trabajo increíble de dj Ali Shaheed Muhammad y el asesor espiritual, a falta de mejor definición, Jarobi White, que dejó pronto la banda para perseguir su sueño de ser chef. Los primeros tres discos de A Tribe Called Quest lo fueron todo: People’s Instinctive Travels and the Paths Of Rhythm, de 1990, The Low End Theory, de 1991, y el tercero, Midnight Marauders de 1993, que supuso el asentamiento de un estilo y la promesa de que nada podía ir mal. Luce además una de las portadas más recordadas del género, en la que 71 músicos de la Costa Este y Oeste se prestaron para ser retratados.

Juana La Loca – Electronauta

En 1993, tras autoproclamarse como el primer grupo sónico de la Argentina, Juana La Loca editó a través del sello independiente de Daniel Melero un cassette titulado “Autoejecución”. Al poco tiempo, Soda Stereo los invitó para telonearlos en la presentación del disco “Dynamo” y, a mediados del año, ya estaban participando en la primera edición del festival Nuevo Rock Argentino en Córdoba. Con el empuje que tuvieron en tan poco tiempo, se dieron cuenta de que era momento de entrar al estudio a grabar y fue ese el origen de Electronauta, su primer disco, publicado en el mes de noviembre del año 1993. Producido también por Melero y con claras influencias de los Smiths, los Beatles, los Jesus and Mary Chain y los Stone Roses, este disco les abrió muchas puertas: telonearon a Depeche Mode, se fueron de gira con Los Brujos, tocaron con Babasónicos, Massacre y Peligrosos Gorriones, con Fun People y El Otro Yo.

The Bis-Quits – The Bis-Quits

Nashville es una de las capitales de la música americana, particularmente de la escena country. Toda la industria del country está centrada en los estudios de grabación, productores y compañías de la ciudad. Y como sucede con todas estas ciudades, la música se filtra en las napas y nutre a todos los artistas, no sólo a los específicos del género country. Así nace la banda The Bis-Quits, compuesta por músicos muy respetados de Nashville que decidieron juntarse a hacer algo diferente. Y en su primer disco eso diferente es una colección de estilos que van del power pop al blues, al rock de guitarras… y un poquito de country también. Lo que logran no es fácil, suenan perfectos pero sin parecer una rejunte de sesionistas.

K7 – Swing Batta Swing

Años antes de que se ponga de moda un revival de la música swing que nadie entendió a fines de los 90s, pero en la que todos entraron, hubo alguien que al menos con una chispita llevó al swing a los primeros puestos de la música americana. Y fue un rapero! Su nombre es K7 y apareció de la nada en 1993 con un disco llamado Swing Batta Swing que no sólo tenía dos swing en su nombre sino mucho más en sus canciones, además del rap obviamente y un perfil de canciones extremadamente bailable. Este es un disco que de principio a fin te podía animar una fiesta, y si te animás, lo puede seguir haciendo. Además tenía toques latinos, otro adelanto de lo que se venía en el pop yanqui y las infaltables, teniendo en cuenta todos estos elementos, letras bastante sexuales. Y K7 tuvo un super hit, Come Baby Come, que no sólo la rompió en los rankings de hip hop sino también el pop, metiéndose en el top 20 de la Billboard y llenando las pistas de baile de todo el mundo durante un par de años.

R. Kelly – 12 Play

R Kelly es probablemente el artista que más arrepentimientos generó entre los críticos musicales una vez que se conocieron todas sus historias super turbias. Pero hasta ese momento, era un héroe absoluto del R&B más explícitamente sexual. Su carrera había empezado a fines de los 80s junto al grupo Public Announcement, con el que editaron el disco Born Into The 90s. Pero en la gira promocional del disco ya se empezó a ver su genio para atraer y mantener enganchada a la audiencia.

Resulta que no iba mucha gente a verlos y los que iban no les prestaban demasiada atención. Ahí se encendió el cerebro de R Kelly que empezó a pensar y a probar estrategias para conectar con el público. Y lo que pegó fue cuando se ponía a charlar con la audiencia antes de algunas canciones, casi como un presentador de esos que calientan al público antes de los shows, sólo que R Kelly lo hacía dando contexto a sus canciones más sexuales. Por ejemplo arrancaba diciendo que había tenido un sueño con Mary J Blige y le preguntaba a la audiencia si querían que les cuente más, y daba algunos detalles y se largaba a cantar. Esta triquiñuela lo puso fuerte en el mapa y en 93 se libró de la banda y sacó su disco debut como solista, 12 Play, que fue una bomba, cargadisimo de temas desde medianamente inocentes a absolutamente explícitos, y como ya o había testeado en sus shows, el público se lo devoró llevándolo al puesto número 2 del ranking de la Billboard.

Eric’s Trip – Love Tara

El primer disco de la banda Eric’s Trip, que se llamó Love Tara y salió en noviembre del 93 no fue tan relevante por méritos propios, la verdad que tuvo poco éxito y casi nadie lo recuerda, sino por lo que significó para su sello, Sub Pop. Recordemos, Sub Pop es la discográfica independiente de Seattle que estuvo en el medio de la explosión del grunge. Pero para fines del 93, sus bandas más populares ya habían abandonado el sello para firmar con compañías multinacionales y el espíritu más aventurero de Sub Pop los llevó a no querer repetir con más bandas grunge nuevas sino empezar a ampliar su espectro sonoro.

Y la primera banda fuera de formato fueron justamente Eric’s Trip. La banda venía de Canada y compartían el espíritu indie, de hecho el nombre Eric’s Trip nace de una canción de Sonic Youth, así que grabaron su debut ellos mismos y sólo se lo entregaron al sello para que lo publiquen. El sonido es rock con un poquito de folk bien metidos en el lofi pero con facilidad para las melodías, lo que disimulaba algunas desprolijidades. En Estados Unidos no les fue tan bien pero en Canada anduvo bárbaro y consiguió el reconocimiento de los críticos, que en varias listas han puesto a Love Tara como uno de los 50 mejores discos canadienses de la historia.

Dave Matthews Band – Remember Two Things

En 1991 el sudafricano Dave Matthews decidió hacer de la música su profesión. Luego de haber aprendido a tocar el piano y la guitarra desde los nueve años, de trabajar como barman en Charlottesville, Virginia, Estados Unidos y de ver pasar cientos de músicos por las tarimas del bar, una noche empujado por el guitarrista estrella del lugar, Tim Reynolds, dejó a los asistentes con ganas de más. Esa noche se empezó a formar una de las bandas de jazz, soul y folk más completas, sólidas, e ingeniosas de la historia reciente de la música: Dave Mattews Band.  

A él se le unieron el bajista Stefan Lessard, el saxofonista Leroi Moore, el violinista Boyd Tinsley, el baterista Carter Beauford y el breve tecladista Peter Griesar. De allí empezaron a girar en las universidades de Estados Unidos haciéndose cada día más conocidos. 
Luego de grabar varios demos, en 1993 lograron sacar su primer álbum Remember Two Things (1993) del que se desprenden los tracks que les dio mayor popularidad: Ants Marching y Satellite.

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