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En el episodio 260 de TDK 90s, terminamos de escuchar los discos editados en enero de 1996. Suena mucho punk con NOFX, The Bouncing Souls y Die Toten Hosen.
NOFX – Heavy Petting Zoo

Después de haber editado uno de los discos que serán recordados por siempre como emblemas del punk de los 90s como fue Punk In Drublic, los NOFX estaban frente al desafío de qué hacer a continuación. ¿Cómo se entra al estudio a grabar después de haber hecho historia sabiendo que es imposible replicar ese nivel de iconicidad? Y lo que hicieron fue entrar sin presiones, a divertirse, a aprovechar el empuje creativo que ellos mismos habían creado y a explorar los límites de su sonido con el humor más afilado que nunca. Así nace Heavy Petting Zoo, un disco con una tapa muy pero muy polémica con una ilustración de un hombre amando a su oveja. Acá las canciones ska son más divertidas que nunca, incluso usando un pequeño solo de xilofón, algo jamás antes escuchado en una banda punk. También hay espacio para seguir construyendo mitología, con la continuación de la saga lesbiana de Liza y Louise, que habían comenzado en su disco del 92, White Trash, Two Heebs and a Bean. Y asi los NOFX lograron escapar de la trampa de la presión, reforzando la amistad, siendo más punks que nunca y haciendo la cantidad justa de chistes de zoofilia.
The Bouncing Souls – Maniacal Laughter

La escena punk de los 90s de Estados Unidos estaba fuertemente volcada hacia el oeste, de California y alrededores venían casi todas las bandas que arañaban algo de popularidad. Pero la costa este tenía lo suyo, fundamentalmente manteniendo vivo el espíritu más hardcore. De ese corazón surgen los Bouncing Souls a fines de los 80s, pero con un sonido un poco más accesible que el del resto de sus coterráneos. Está vivo en ellos el hardcore y la habilidad de crear himnos que parecen de cancha, listos para gritar con el puño arriba, pero también aparecen letras más divertidas sobre la vida de tour con amigos y un elemento pop sutil pero que los volvia más accesibles que el resto. El segundo disco de los Bouncing Souls, Maniacal Laughter ayudó a ponerlos en el mapa del punk americano y les permitió cruzarse de costa y ser descubiertos por el sello punk independiente más importante de la década, Epitaph Records, que tenía sede en California. Mientras el hip hop se enfrentaba en letras y disparos entre las costas, el punk había encontrado el camino para unir el este y el oeste.
Die Toten Hosen – Opium Furs Volk

Prodigiosa la carrera de los Die Toten Hosen, la banda punk alemana que por el año 1996 ya iban por su octavo disco: Opium fürs Volk. Al parecer, no tenían la intención de hacer un “disco conceptual”, pero terminaron escribiendo más o menos sobre la misma cuestión: una crítica descarnada a la religión, el dogma y sus efectos dopaminicos. El título mismo juega con la frase atribuída a Marx sobre la religión como el “opio del pueblo” y queda claro que lo hacen con la intención de provocar.
Sin embargo, el disco representó un alejamiento significativo de sus raíces punk, aventurándose en territorios de dub-reggae e industrial. Y se ve que esa mezcla y esa experimentación les dio resultado porque el disco fue un éxito comercial rotundo y es considerado uno de los mejores álbumes de Die Toten Hosen. Para completar el cuadro noventoso perfecto, ese mismo período los encuentra compartiendo escenario con Iggy Pop como teloneros de los Ramones en su show de despedida en River, frente a 75 mil personas. Punk alemán, herejía pop y estadio lleno: los noventa en estado puro.
Mystery Machine – 10 Speed

Esos años de mediados de los 90s tuvieron varias innovaciones en la industria musical. La aparición de muchas computadoras con lectoras de cds y los jóvenes que las usaban para escuchar discos, abrió la puerta para un objeto novedoso: el cd-rom. Algunos bandas empezaron a agregar contenido multimedia a sus discos, al que por supuesto sólo se podía acceder desde la computadora. Pequeños videos, animaciones, simulacros de páginas web, pequeños juegos interactivos, las posibilidades eran infinitas, aunque no tanto el espacio ni el avance de la tecnología. En Canada el sello que comenzó a experimentar con esta movida fue Nettwerk y usaron a una de sus bandas emblema, Mystery Machine. El segundo disco del grupo, 10 Speed fue un cd-rom con contenidos multimedia limitados, pero con excelentes canciones. Su amor por grupos británicos como My Bloody Valentine y Swervedriver se encuentra con una nueva influencia de punk más independiente americano de Husker Du, y de ese choque nace un estilo que empezaba a volverse personal. Letras emotivas, guitarras al frente y un sonido exportable a todas las radios alternativas del mundo-
Los Planetas – Pop

Tras el pelotazo de su debut Super 8 en 1994, la banda granadina Los Planetas había sido encumbrada como «El Grupo» del indie español. Los medios los adoraban, las radiofórmulas como Los 40 Principales se frotaban las manos, y todo apuntaba a que ya podían dar el gran salto al mainstream. Pero la banda detestaba el circo mediático y decidió hacer exactamente lo contrario de lo que se esperaba de ellos: se volvieron ortivas con la prensa, protagonizaron excesos típicos de divos del rock, y publicaron el disco que les dio la gana. Ese disco fue Pop, un conjunto de once canciones con letras provocadoras y complejas, desde el tono sadomasoquista y misógino de «La máquina de escribir» hasta la irónica «Una nueva prensa musical». Pop apenas entró en las listas nacionales alcanzando el puesto cuarenta, pero se convirtió en la piedra angular del movimiento indie cantado en castellano, un disco generacional e icónico que definió a toda una escena.
Ministry – Filth Pig

A mediados de los noventa, Ministry decidió pegar un volantazo brutal en su carrera. Mientras armaban su propio estudio en Austin, Texas, se metieron a grabar lo que terminaría siendo Filth Pig, su sexto disco, publicado en 1996. El problema fue que las vibras entre los miembros de la banda estaban raras. Paul Barker seguía, pero Bill Rieflin se bajó del barco en plena grabación después de negarse a tocar la batería en una versión de “Lay Lady Lay”. Además, hay un cambio notable en el estilo de la propuesta musical porque Filth Pig abandona buena parte del ADN industrial clásico de Ministry: ya casi no hay samples, los sintetizadores quedan en segundo plano y todo se apoya en guitarras densas, bpms lentos y una sensación aplastante que se acerca más al doom metal que a la maquinaria industrial de discos anteriores.
Eazy-E – Str8 Off Tha Streetz Of Muthafuckin Compton

La escena del hip hop de la costa oeste tuvo una baja muy sensible en 1995 y no a causas de la violencia. En marzo de ese año falleció por su infección de SIDA, Easy-E, una de las figuras iniciales de la escena de Compton, uno de los creadores del grupo que cambió todo, NWA. Easy se preparaba para un regreso triunfal al escenario del hip hop después de haber visto pisoteado su honor a principios de los 90s por su ambición económica pero especialmente porque el consenso era que nunca había estado a la altura de sus compañeros de NWA como Dr Dre o Ice Cube. Y lo que dejó fue un disco a medio terminar, que con la colaboración de amigos se logró terminar después de su muerte, el Str8 Off Tha Streetz Of Muthafuckin Compton. Nunca sabremos si estando vivo este disco le hubiera restaurado su credibilidad de la calle o algo de fama, pero como homenaje póstumo le permitió cerrar una carrera musical con algunos de los aportes más importantes de la historia del hip hop de la costa oeste.
Lambchop – How I Quit Smoking

Existió en los 90s un limbo en el que vivían algunas bandas que citaban influencias del country y proclamaban que sus canciones eran country, pero que en realidad tenían mucha más relación con el pop de crooners a lo Leonard Cohen o Tom Waits. Esta mezcla de instrumentación country y voces crooners es la definición de la banda Lambchop. En su segundo disco, titulado How I Quit Smoking, se vuelcan aún más al lado oscuro del country, pero acompañados por instrumentos inusuales como el clarinete, saxo y pianos eléctronicos. Esta constante evolución y redefinición de los límites de los géneros musicales no les permitió encontrar una audiencia de forma sencilla porque nadie los sentía como propios. Pero los dejó marcados como pioneros, creando una discografía única que suena fuera de época, el How I Quit Smoking es un disco eterno que pudo haber sido grabado en 1960 como en 2025.