#268 Abril de 1996, parte 3

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En el episodio 268 de TDK 90s, seguimos escuchando los discos editados en abril de 1996. Suenan representantes del inconformismo americano como los Rage Against The Machine y de la complacencia rural como Hootie And The Blowfish, y todo lo que está entre medio.

Rage Against The Machine – Evil Empire

Rage Against the Machine pasó cuatro años haciendo su segundo álbum. Cuatro años en los que siguieron sacudiendo la industria musical con su mensaje contestatario, rabioso y revolucionario contra el sistema capitalista «fascista» de Estados Unidos. Evil Empire salió en abril de 1996 a través del sello Epic Records y debutó en el número uno del ranking de Billboard. El título “Evil Empire” era una alusión al término usado por Ronald Reagan y muchos conservadores estadounidenses a principios de los ochenta para describir a la Unión Soviética, un término que la banda sentía que podía aplicarse igual de bien a los Estados Unidos. Musicalmente, siguieron sonando más o menos igual, la voz líder del vocalista Zack de la Rocha seguía rapeando sus letras de protesta acompañado de la densidad hardcore funk de la banda conformada por Tom, Tim y Brad. Sin ser su mejor disco, contiene tres o cuatro temazos que algunos de ellos se han convertido en clásicos, como los que vamos a escuchar ahora: Bulls on Parade y People of the Sun.

J Mascis – Martin And Me

En el otoño de 1995, J Mascis salió de gira acústica solo con su guitarra Martin. Sin distorsión, sin batería atronadora, sin bajo retumbante. Solo él y su acústica recorriendo canciones de Dinosaur Jr. y un puñado de covers. Martin + Me es un disco que fue grabado durante esa gira. Para los fans ávidos de Dinosaur Jr., acostumbrados a la distorsión sónica del power trío alternativo, esto era un respiro de aire fresco. El único músico adicional en el álbum es Kurt Fedora, que toca la guitarra con Mascis en «Drawerings». De las catorce pistas, cuatro son versiones: «The Boy With The Thorn In His Side» de The Smiths, «On The Run» de Greg Sage de The Wipers, «Anticipation» de Carly Simon, y «Every Mother’s Son» de Lynyrd Skynyrd.

Hootie & The Blowfish – Fairweather Johnson

En abril de 1996 pasó algo que nunca había sucedido. Mientras estaba saliendo a la venta el segundo disco de Hootie And The Blowfish, su disco anterior todavía seguía en los rankings vendiendo miles de copias por semana. A nadie se le hubiera ocurrido sobrecargar el mercado con más Hootie pero ellos estaban ya hartos de sus primeras canciones y necesitaban que la gente escuche algo nuevo. El album se llamó Fairweather Johnson y debutó en el puesto número 1, pero muy rápidamente se fue cayendo de los rankings porque no era más de lo mismo. La mayor crítica fue que acá estaban más sombríos y agresivos, y la gente quería más rock campesino alegre para bailar. Incluso llegaron a declarar la muerte de su carrera, pero erraron feo en eso porque los Hootie And The Blowfish iban a seguir activos por al menos 10 años más.

Local H – As Good As Dead

En 1996 la banda Local H sacó una rareza, un disco conceptual. Pero no cualquier disco conceptual sino uno sobre la vida sin salida en los pueblos chicos, inspirado directamente en Zion, Illinois, el lugar donde creció la banda. Zion: un nombre bíblico para una ciudad que no tiene y no significa nada. Y de esa nada salió uno de los discos más honestos del post-grunge, en un año en que la palabra «grunge» ya era básicamente un insulto de marketing. El debut, Ham Fisted, había sido un fracaso total, y la banda estaba al borde de que Island Records los despida. Pero intercede una de esas figuras noventeras que eran los A&R, Artist and Repertoire, que eran básicamente los encargados dentro de las discográficas de lidiar con los artistas. Y este tipo los empujó a grabar el segundo disco rápido antes de que el sello los echara. La condición era clara: el disco necesitaba vender al menos 100.000 copias para que la banda siguiera con vida y terminaron vendiendo más de 300.000, lo justo para sobrevivir un día más y esperar su momento de fama que ya les llegaría.

Modest Mouse – This Is A Long Drive For Someone With Nothing To Think About

El segundo disco de Modest Mouse, una banda adicta a los nombre larguísimos e ingeniosos, se llamó This Is A Long Drive For Someone With Nothing To Think About, o sea este es un camino largo para alguien que no tiene nada en que pensar. El disco fue editado a través de Up Records, un sello pequeño de Olympia que ya había apostado por bandas que no tenían ningún lugar en el mainstream. Y eso era exactamente Modest Mouse en ese momento: tres chicos de los suburbios de Seattle que no querían que los asociaran con Seattle. Isaac Brock, el lider, inventó la historia de que la banda venía de Issaquah, todo para evitar cualquier conexión con la escena grunge de Seattle. Lo hizo porque quería mantener fiel la temática suburbana de sus letras sin asociaciones innecesarias con estilos musicales que no lo representaban.

Spoon – Telephono

3000 dólares. Eso es lo que costó la grabación de Telephono, el disco debut de los texanos Spoon. La banda tenía contrato con Matador Records, la discográfica más popular entre las independientes, y podrian haber accedido a mejores estudios, equipamiento y productor, pero decidieron invertir esos 3000 dólares en ir a grabar al garage de un viejo músico también texano llamado John Croslin. Con eso hicieron 14 canciones en 35 minutos que sonaban a Pixies, a Wire y a Gang of Four, pero que ya tenían algo propio adentro que nadie supo identificar en ese momento. Años después, la crítica volvió a escuchar Telephono y encontró que todas las piezas que no supieron entender en su momento, estaban ahí: las guitarras entrecortadas, el ritmo new wave y la mezcla entre crooner y barrabrava del cantante Britt Daniel. Recién ahí el mundo terminó de entender que en ese garage de Austin, con tres mil dólares, alguien había grabado el futuro.

Strung Out – Suburban Teenage Wasteland Blues

Strung Out dio un salto artístico hacia adelante en 1996 con Suburban Teenage Wasteland Blues, su segundo álbum para Fat Wreck Chords. Lanzado el veintitrés de abril, el disco marcó un punto de inflexión para la banda de punk californiana. El título era una amalgama inteligente de «Subterranean Homesick Blues» de Bob Dylan y una frase de «Baba O’Riley» de los Who, sugiriendo desde el nombre mismo las ambiciones de la banda por fusionar referencias clásicas del rock con la urgencia del punk moderno. Este álbum los separó del montón de bandas punk californianas de mediados de los noventa, mostrando que Strung Out eran una banda bastante más ambiciosa.

Propagandhi – Less Talk, More Rock

Cuando la legendaria banda de punk canadiense Propagandhi lanzó su cuarto disco Less Talk More Rock, en 1996, la mitad de su audiencia original se desvaneció. Fanáticos y Nazis declarados comenzaron a aparecer en sus conciertos, pero no para celebrarlos sino con el fin de montar una pelea con la banda. Resulta que estos chicos de Propagandhi ya no querían seguir gritando sin más y pensaron en hacer canciones más políticas. Y Less Talk, More Rock es un disco que defiende los derechos de las personas gay, el ser vegano, cuestiona los estándares hetero-normativos del género e incluso samplea una conferencia de Noam Chomsky sobre los mayas en Chiapas. Los temas de Less Talk fueron novedosos incluso en el mundo punk, y tal vez como ninguna otra banda de punk político, gracias a la distribución que llevó a cabo Fat Wreck Chords y a la popularidad que gozaba este género en la época, el acceso de la banda a un público amplio quedó asegurado. Era 1996 y en los negocios de skate y de música underground que vendían discos había un ejemplar de Less Talk con una portada que en letras grandes decía: «Gay-positive, pro-feminist».

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