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En el episodio 285 de TDK 90s, terminamos de escuchar los discos editados en agosto de 1996. Tenemos bombas de Jamiroquai, Pearl Jam y Outkast.
Jamiroquai – Travelling Without Moving

Jay Kay fundó Jamiroquai en Londres en 1992 con la intención de revivir el funk y el acid jazz de los setenta pero con una mirada puesta en el público de los 90. Los dos primeros discos que sacaron fueron relativamente exitosos en el mercado europeo, con referencias explícitas a Stevie Wonder que la crítica no dejaba de señalar, pero todavía no habían logrado llegar al mercado estadounidense. Después de la estresante grabación de The Return of the Space Cowboy, Kay decidió que el siguiente disco tenía que ser más universal, más directo, más festivo: «autos, vida y amor», así lo definió él mismo. Reservó el estudio residencial Great Linford Manor para trabajar a su ritmo, y la primera canción que compuso para el álbum fue «Virtual Insanity», grabada primero como demo y no terminada hasta el final del proceso. Cuando salió como single en agosto de 1996, con un video dirigido por Jonathan Glazer donde Kay bailaba en una habitación cuyas paredes y muebles se movían solos, MTV la puso en rotación permanente.
Travelling Without Moving salió el 9 de septiembre de 1996 y llegó al número dos del chart británico, con «Virtual Insanity», «Cosmic Girl» y «Alright» en el top ten de singles. El video de «Virtual Insanity» ganó cuatro premios en los MTV VMAs de 1997, incluyendo Video del Año. El disco vendió ocho millones de copias en todo el mundo y el Libro Guinness lo registró como el álbum de funk más vendido de la historia.
Pearl Jam – No Code

En 1996, Pearl Jam llegaba al cuarto disco después de dos años peleando una guerra que casi los destruye: el boicot a Ticketmaster los había dejado sin fechas en Estados Unidos. A eso se sumó el despido del baterista Dave Abbruzzese durante la grabación de Vitalogy, las tensiones internas con Vedder empujando la banda hacia una dirección más experimental, y el propio Ament enterándose con tres días de retraso que las sesiones del nuevo disco ya habían comenzado. El nuevo baterista era Jack Irons, el ex Red Hot Chili Peppers que años antes había recomendado a Eddie Vedder para el puesto de cantante de la banda.
No Code salió el 27 de agosto, debutó en el número uno del Billboard 200 y cayó rápido: fue el primer álbum de la banda que no alcanzó el multi-platino, y la gira fue corta y deliberadamente alejada de los recintos de Ticketmaster. El disco desconcertó a buena parte de su base de fans con rock de garage, influencias del worldbeat, spoken word y texturas orientales, todo apuntando hacia una banda que prefería perder oyentes antes que resignar su dirección. Con el tiempo se revalorizó como el disco donde Pearl Jam decidió quiénes querían ser antes que quiénes el mercado esperaba que fueran.
Montell Jordan – More…

Después de haber prendido fuego las pistas de baile en el verano del 95 con “This Is How We Do It”, Montell Jordan se enfrentó al desafío de todas las estrellas que explotan con su primer disco: el segundo disco. Y llega rápido, al siguiente verano norteamericano, en agosto de 1996 sale More… que fue además el primer lanzamiento del sello Def Soul,un subsello que había creado la discográfica Def Jam para intentar meterse de lleno en la escena del rhythm and blues. El disco no logró ni acercarse al éxito de su debut pero aún así se convirtió en disco de oro. Montell Jordan intentó acá, aprovechando la cercanía con Def Jam, involucrarse un poco más con el hip hop y tratar de crear un hibrido bailable pero honesto, y romántico pero agresivo. Por ejemplo metió a Slick Rick, una leyenda absoluta del hip hop de los 80, cantando junto a él como si fueran contemporáneos de toda la vida. Y en una balada decidió samplear un tema de MC Eiht, uno de los raperos más duros de Compton, pero todo sonó un poco forzado y sacrificó bailabilidad por una credibilidad que nunca llegó.
Skankin’ Pickle – The Green Album

En 1996, Skankin’ Pickle, una de las bandas de ska punk más queridas y más ácidas de la escena de California creó su disco The Green Album de la forma más casera posible. Con solo 735 dólares, se instalaron en el sótano de una banda amiga y con una grabadora de 8 canales sacaron más de 30 horas de grabación. La idea original ni siquiera era hacer un disco entero, sino un EP de covers de seis temas en el que cada integrante elegía una canción para versionar a su gusto. Pero terminó creciendo hasta convertirse en un álbum completo, sumando siete temas propios que en realidad eran demos viejos que los regrabaron con apenas mejor calidad técnica. Pero The Green
Album fue un disco triste, en el librito del cd, el cantante Mike Park anunciaba que dejaba la banda que él mismo había fundado. El grupo siguió tocando un tiempo más con reemplazos y giras europeas, pero nunca volvió a ser lo mismo.
Outkast – ATliens

En los Source Awards de 1995, OutKast recibió el premio al Mejor Artista Nuevo entre abucheos del público: el establishment del hip-hop no tomaba en serio al sur, y Atlanta en particular estaba, para ellos, fuera de toda movida. André 3000 respondió desde el micrófono con una frase que se volvió legendaria: «The South got somethin’ to say» (el sur tiene también algo que decir) y lo que vino después fue radical: viajaron a Jamaica, cambiaron su estética, André volvió al secundario para terminar de cursar y recibirse, compró una drum machine y un sampler y empezó a producir sin haber producido nunca, y decidieron no samplear nada del disco. ATLiens salió el 27 de agosto de 1996 y fue un disco que presentó una propuesta única de funk espacial, todo grabado con instrumentos tocados en vivo y, por supuesto, Atlanta aparece en el título mismo. Con el tiempo se convirtió en uno de los mejores álbumes de hip-hop de todos los tiempos y fue el momento en que el sur encontró su propia voz y legitimidad dentro de la cultura.
Sir Mix-A-Lot – Return Of The Bumpasaurus

Sir Mix-a-Lot construyó su carrera en Seattle de la manera más independiente posible: armó un sello propio, se encargó él mismo de la producción, y consiguió dos discos de platino antes de firmar con Rick Rubin y lanzar «Baby Got Back» en 1992, una de las canciones más debatidas culturalmente por los feminismos de los noventa, que pasó cinco semanas en el número uno del pop y ganó el Grammy al Mejor Rap Solo. Pero el mainstream asumió que ya había escuchado lo mejor de él, y todo lo que vino después fue cuesta abajo: Chief Boot Knocka en 1994 pasó casi desapercibido, y Return of the Bumpasaurus, su quinto álbum, salió el 27 de agosto de 1996 con una promoción mínima de parte de American Recordings, que estaba en plena reorganización interna. El disco llegó al puesto 123 del Billboard y ahí quedó. No está para nada mal, es un disco de funk pesado, con buenas bases y un sencillo que samplaba a Sugarhill Gang y sonó bastante en las radios.
Mc Lyte – Bad As I Wanna B

Mc Lyte había comenzado su carrera con sólo 17 años en 1988. Ese año editó su primer disco y se convirtió en una de las mujeres pioneras del hip hop. Adelantamos a 1996 y Mc Lyte ya era considerada una leyenda en la escena. En ese momento llega su quinto disco, Bad As I Wanna B, en el que abandona la tradición que había creado ella misma y se suma al sonido más pulido y comercial de mediados de los 90, con Jermaine Dupri en la producción. Y el resultado le funciona: con su canción “Keep On, Keepin’ On”, un dueto con las chicas de Xscape logra su simple más exitoso de toda la carrera. Pero el verdadero golpe de suerte del disco llegó con “Cold Rock a Party”, que explotó cuando Puff Daddy hizo el remix e invitó a una casi desconocida Missy Elliott a sumar una estrofa. Esa colaboración terminó siendo una de las primeras apariciones de Missy Elliott, que de alguna manera iba a heredar el trono de líder femenina del hip hop para la próxima década.
Cradle Of Filth – Dusk And Her Embrace

La banda Cradle Of Filth siempre fue bastante gráfica y directa con lo sombrío de su música y sus letras. Pero incluso detrás de la portada gótica y esos poemas eróticos-mortuorios de Dani Filth en su segundo disco, se escondía una historia aún más dramática. La banda había grabado el disco entero en 1995, pero después de una batalla legal con su sello discográfico, perdieron a varios integrantes de la banda que se fueron a formar otras bandas, y para cuando llegó el momento de lanzar el disco… ya no eran los mismos. Así que en un ritual satánico enterraron los masters del disco que habían terminado y decidieron grabar un nuevo disco con todos los músicos nuevos que se habían sumado. El resultado fue el disco Dusk And Her Embrace, editado en agosto del 1996, que terminó siendo mucho más que un reemplazo: para gran parte de la crítica especializada es directamente la obra maestra de la carrera de Cradle Of Filth.