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En el episodio 293 de TDK 90s, terminamos de escuchar los discos editados en octubre de 1996. Suenan los Wilco, ya convertidos en lideres del movimiento folk rock, y una colección de artistas y supergrupos del hip hop.
Wilco – Being There

Cuando Uncle Tupelo se disolvió en 1994, Jeff Tweedy formó Wilco junto con algunos de los músicos que habían quedado disponibles después de la separación. El debut, A.M., apareció en 1995 y recuperaba buena parte del country rock que había caracterizado a su banda anterior. Pero para el segundo álbum, Tweedy parecía dispuesto a ampliar considerablemente ese horizonte. El proceso de composición de Being There, el siguiente disco de la banda, dio como resultado tantas canciones que tuvieron que hacer una selección y, además, apostar por un álbum doble. En la época del formato físico, un disco doble solía implicar un precio más alto, algo que podía desalentar a los compradores. Tweedy negoció con Reprise Records para que Being There se vendiera al precio de un álbum simple, aun cuando eso implicara reducir sus propios ingresos por regalías. La decisión terminó convirtiéndose en una parte importante de la historia del disco: una apuesta por la música y por la posibilidad de que el público pudiera acceder a ella sin pagar más.
Publicado el 29 de octubre de 1996, Being There mostraba a una banda que ya no estaba interesada en permanecer dentro de los límites del country alternativo. Wilco empezaba a construir una identidad propia: las raíces seguían presentes, pero aparecían junto a guitarras eléctricas, pasajes psicodélicos, cambios de clima y canciones que podían desplazarse desde el rock más directo hasta momentos de extrañeza casi surrealista. Con el tiempo, Being There se convirtió en una obra fundamental de la discografía de la banda.
Westside Connection – Bow Down

Llegando a 1996, Ice Cube venía de unos años flojos, tanto en ventas como en respeto de la crítica, así que decidió que la mejor manera para superar ese bajón era armar el primer supergrupo de la historia del hip hop. Se juntó con Mack 10 y WC y bautizaron a la alianza Westside Connection. El nombre era una clarísima referencia a su pertenencia a la Costa Oeste justo en el momento más caliente de la guerra con la escena de New York. El conflicto no sólo generaba una tensión y una peligrosidad enorme sino que como contrapartida vendía discos, y llenaba revistas y diarios. Era el niño peligroso de la industria musical, que los llenaba de plata pero podía explotar en cualquier momento. El single que le da título al álbum de Westside Connection fue Bow Down, que se convirtió en el himno del 96 y llegó al número uno del ranking de rap de Billboard. Musicalmente es todo lo que uno esperaría de estos tres raperos, producción filosa que va del hardcore más pesado al funk pegajoso, con Ice Cube sonando más agresivo que nunca.
E-40 – Tha Hall Of Game

Un año después de haber pegado su primer gran batacazo con la canción In A Major Way, E-40 volvió al ruedo con Tha Hall Of Game, un disco que muchos fans terminaron votando como el mejor de su carrera. La receta seguía siendo la misma, el llamado «mob music», esa mezcla de jerga inventada, un flow atropellado y letras que hablaban de plata, calle y supervivencia, los tres hitos infaltables en un disco de hip hop de aquellos años. E-40 además, contrató a 6 productores individuales para encargarse de la musicalidad del disco, y esa diversidad sonora lo terminó llevando del G-funk relajado a los guiños al funk eléctrico ochentero, e incluso incursionaron en algunos estilos que sólo años después se volverían mainstream.
House Of Pain – Truth Crushed To Earth Shall Rise Again

En 1992, House of Pain irrumpió en la escena del hip-hop con «Jump Around», un sencillo que se convirtió rápidamente en un éxito internacional. La contra fue que para muchos oyentes, House of Pain quedó asociado casi exclusivamente con esa canción y si bien el grupo intentó demostrar que tenía más para ofrecer con Same as It Ever Was, publicado en 1994, nunca lograron el impacto que tuvo “Jump Around”.
Cuando llegó el momento de grabar su tercer disco, Truth Crushed to Earth Shall Rise Again , el hip-hop había cambiado. La escena se diversificó, aparecieron nuevas voces y el sonido que había convertido a House of Pain en un fenómeno ya no ocupaba el mismo lugar. Sin embargo, el grupo todavía tenía una identidad reconocible, apoyada en la combinación de rimas, bases contundentes y referencias a sus raíces irlandesas y a la cultura callejera estadounidense. En el disco, Everlast mantiene su estilo áspero y personal, mientras DJ Lethal continúa aportando bases que combinan contundencia y variedad. Ese disco marcó el cierre de su primera etapa. Poco después, Everlast emprendió una carrera solista y DJ Lethal, por su parte, se incorporó a Limp Bizkit.
The Brian Jonestown Massacre – Thank God For Mental Illness

En 1996, The Brian Jonestown Massacre, el proyecto de Anton Newcombe, publicó Take It from the Man! y Their Satanic Majesties’ Second Request, dos discos que exploraban distintas vertientes de su psicodelia y que dejaban clara su fascinación por el rock de los sesenta. Pero antes de que terminara octubre apareció un tercer álbum, muy distinto de los anteriores. En Thank God for Mental Illness Newcombe apostó por un sonido mucho más despojado, canciones acústicas, melodías folk y una grabación rudimentaria que le daba al álbum un costado intimista que contrastaba con la energía de los otros dos discos del año.
El título, Thank God for Mental Illness, encaja con la imagen provocadora que rodeaba a Newcombe. Y en el disco se escucha una voluntad de trabajar al margen de las convenciones, incluso cuando eso implica renunciar a la pulcritud de una producción de estudio más tradicional. Por eso, la grabación casera y el sonido áspero forman parte de la identidad del disco, que se aleja claramente de la psicodelia eléctrica para explorar su faceta acústica.
The Delgados – Domestiques

The Delgados se formaron en Motherwell, Escocia, en 1994, y pronto se convirtieron en una de las bandas que ayudarían a definir el indie escocés de la segunda mitad de los noventa. El grupo estaba integrado por Alun Woodward, Emma Pollock, Stewart Henderson y Paul Savage, quien además de tocar en la banda desarrollaría una trayectoria importante como productor. Su música combinaba guitarras de espíritu independiente, melodías pop y una energía que todavía conservaba algo del punk.
Publicado el 28 de octubre de 1996, el disco Domestiques reúne catorce canciones en las que se escucha a un grupo todavía en formación. El sonido es más crudo y menos elaborado que el de sus discos posteriores. Las guitarras se mueven entre el pop y el punk, las melodías aparecen sin demasiados adornos y la banda alterna momentos de intensidad con otros en los que todavía está buscando el equilibrio entre sus distintas influencias. Esa irregularidad también forma parte del atractivo del debut. No es un álbum que presente una fórmula completamente definida, sino el registro de una banda que empieza a encontrar su voz. En los discos siguientes, Peloton y The Great Eastern, The Delgados lograron desarrollar una propuesta más compleja y ambiciosa. Pero Domestiques es el punto de partida de esa historia.
Luscious Jackson – Fever In Fever Out

Cuando llegó el momento de grabar el segundo disco, las chicas de Luscious Jackson se dieron un lujo que nadie esperaba: contrataron como productor a Daniel Lanois, el mismo que había producido The Joshua Tree de U2 y venía de trabajar con Bob Dylan y Emmylou Harris. Y se dieron otro lujito, la grabación se hizo en varias ciudades, arrancando en New York y terminando en New Orleans, capitales de sonidos muy distintos. Ese ida y vuelta entre estudios y ciudades le dio al disco Fever In Fever Out una textura bastante más ambiciosa que el anterior. Acá se mezclaba el hip hop, el funk y el pop con ese estilo urbano y neoyorquino tan característico de la banda. Naked Eye fue el primer corte y se convirtió en una de las canciones del año en la escena alternativa, mientras que el disco entero terminó funcionando como una especie de banda de sonido perfecta para caminar por las calles de New York.
Mazzy Star – Among My Swan

Después de vender más de dos millones de copias gracias al fenómeno inesperado de su canción Fade Into You, los Mazzy Star se tomaron su tiempo. La figura de la cantante Hope Sandoval como diosa etérea alternativa la tuvo muy ocupada y exprimieron al máximo la vida extendida que seguía teniendo su hit en las radios. Cuando por fin llegó el tercer disco, Among My Swan, en octubre de 1996, quedó claro que si algo no habían hecho era repetir la fórmula del éxito. El sonido seguía dentro de ese universo hipnótico y onírico, con guitarras slide, órganos fantasmales y la voz somnolienta de Sandoval, pero esta vez con mucho menos reverb y más despojado. Algunas canciones sonaban casi como demos, con sólo una voz y una guitarra. Pero no fue un descuido o falta de interés, fue un experimento de ver hasta dónde ese carácter tan particular de su música podía sostenerse sin todo el artificio de efectos y sobrepistas.