Febrero de 1991, parte 2

En el episodio 50 de TDK 90s seguimos escuchando los discos editados en febrero de 1991. Suena REM con su hit más grande de la década, los Dinosaur Jr. con uno de sus discos clásicos y Throwing Muses empezando a mostrar el rock alternativo de chicas que sería furor. También escuchamos discos de Tad, Carter The Unstoppable Sex Machine, Mike Oldfield, Kid Capri y The Tragically Hip.

REM – Losing My Religion

El 19 de febrero de 1991 se editó el simple con una de las canciones más importantes de toda la década. Losing My Religion, de REM. Y lo que hoy suena como una elección obvia para ser el primer simple del disco Out Of Time, no lo fue para nada en su momento. La banda lo había elegido y estaban convencidos que era la canción ideal, pero la discográfica Warner Bros no lo tenía tan en claro. Obviamente, porque se llama “Perdiendo mi religión” y hecha por un grupo de rock del sur de Estados Unidos, la zona más religiosa del país. Pero Michael Stipe insiste en que no habla de religión sino de un amor no correspondido vivido, como bien expresara Enrique Iglesias, como una experiencia religiosa. Pero además hay otra interpretación, porque en la región de Georgia, de donde es la banda, la frase “losing my religion” es una expresión popular que significa algo así como perder la paciencia, la civilidad. Es más, si el traductor al español de Warner hubiese sido más osado quizá la habría traducido como Perdiendo Los Estribos.


El asunto es que la compañía no te tenía tanta fe al single, y empezaron la campaña de promoción por los lugares donde REM ya era una marca registrada, es decir, radios universitarias, el circuito under y estaciones de radio que comenzaban a programar rock alternativo. Pero Losing My Religion rápidamente se saltó a las radios pop porque, bueno, es una canción pop perfecta. Y así llegó al puesto número 4 de la Billboard y se mantuvo en el ranking por 21 semanas. Semejante exposición cambió todo para una banda que había sido durante años los niños favoritos del underground, y comenzaron a sentir un poco de rechazo por parte del grupo más fanatizado de sus seguidores. Y cuando le preguntaron a Mike Mills qué pensaba sobre esto, dijo “la gente que dejó de gustarle nuestra música por Losing My Religion pueden venir y besarme el trasero”.

Dinosaur Jr. – Green Mind

En febrero de 1991, Dinosaur Jr. editó su cuarto disco de estudio, el Green Mind. Fue el primero que lanzaron después de la partida de Lou Barlow y el primero que salió por una major. Para muchos fans, el Green Mind parece más un disco solista de J Mascis que el producto de la banda porque de hecho se ocupó de grabar prácticamente todos los instrumentos con algunas colaboraciones del Murph, Fleming y Spiegel. El álbum también fue producido por el propio Mascis con esa intención introspectiva, melancólica y folk (un otro folk) que tanto lo caracteriza.

Tad – 8-Way Santa

100% originales de Seattle y toda la zona del noroeste americano, la banda Tad no necesitaba demasiadas credenciales para demostrar que hacían grunge de forma genuina. Los ayudó también estar del lado más pesado de la movida, ahí junto a Soundgarden y Alice In Chains. Pero a diferencia de esas dos bandas, los Tad no lograron fama internacional, y ni siquiera nacional a gran escala. Su segundo disco, 8-Way Santa, que se editó un febrero del 91, incluso fue producido por Butch Vig, que tan sólo meses después iba a producir Nevermind de Nirvana. Y para completar el combo, la banda formaba parte del sello Sub Pop, los reyes de la idiosincrasia grunge más indie.

Una más, se vestían desde siempre con el look clásico asociado al grunge, esa cosa de leñador de ciudad, con los jeans rotos, las camisas a cuadros y capas y capas de abrigos… recordemos que en Seattle hace realmente mucho frío. Pero volviendo al disco, 8-Way Santa es definitivamente el más accesible de la discografía de Tad, comparte muchas de las marcas guitarreras y pesadas de sus colegas pero incorporando un elemento melódico que no tenían en su primera producción. Y la realidad es que en su momento pasó bastante desapercibido por la prensa y especialmente por el público, pero al día de hoy se ha ganado un lugar en el panteón de los grandes discos grunge de los 90s.

Throwing Muses – The Real Ramona

The Real Ramona es el último disco que grabaron juntas Kristin Hersch y su media hermana Tanya Donelly para el proyecto Throwing Muses, banda que formaron en 1983 cuando todavía estaban en el colegio secundario. Como la mayoría de las bandas independientes que surgieron en la escena americana de los 80, primero editaron algunos cassettes bajo su propio sello y luego de lanzar su primer disco, firmaron con 4AD. 

The Real Ramona es un álbum mucho más pop que los anteriores, aunque no deja de tener cierta marca de rareza que caracteriza al grupo, lo que alguien por ahí ha llamado una irreverencia sofisticada, como the Breeders, como los pixies, como los smiths y tantos otros grupos que nos gustan.

Carter The Unstoppable Sex Machine – 30 Something

En la era del rock bailable inglés de los primeros años de los 90s, hubo una banda que quedaba un poco a trasmano. Eran los Carter The Unstoppable Sex Machine, y no sólo por su nombre provocador -en un universo de bandas con nombre genéricos- sino especialmente por su edad. La mayoría de las bandas que aparecieron en aquella época eran prácticamente adolescentes, mientras que los Carter ya habían pasado la barrera de los 30s. Y en febrero de 1991 editan su segundo disco, 30 Something, algo así como Treinta y Pico, en un claro autochiste sobre sus edades.

Lo sorprendente del disco es que fue grabado de manera casi casera en un 8 pistas y costó tan sólo 4000 libras producirlo. Y el éxito fue automático. Basado en singles pegadizos y rockeros pero llenos de sintetizadores, referencias futboleras, guiños a los Clash, Queen y Bowie y un montón de artilugios más, 30 Something se metió en el puesto 8 de los charts ingleses y logró uno de los emblemas más preciados de la música británica, la calificación de 10 puntos de la New Musical Express, la revista musical más popular del Reino Unido.

Mike Oldfield – Heaven’s Open

En 1991, Mike Oldfield lanzó el decimocuarto disco de su carrera, el último editado bajo el sello Virgin y el único en el que figura como Michael Oldfield en lugar de Mike. La tapa de Heaven’s Open es una imagen que fue tomada originalmente para el disco debut de Oldfield, Tubular Bells, de 1973, obra maestra revisitada varias veces después por el compositor de Reading, como si se tratara de un eterno work in progress.

Heaven’s Open presenta un formato similar al del álbum Platinum: una composición larga que cierra el disco y algunas canciones pop/rock más comerciales que fueron lanzadas como sencillos también en el año 1991.

Kid Capri – The Tape

David Anthony Love es el nombre de nacimiento de Kid Capri, uno de los magos de la producción del hip hop newyorkino de principios de los 90s. Pero su carrera comenzó mucho antes, haciendo scratching desde los 8 años y siendo ya un dj respetado en su adolescencia. En los años siguientes logró hacerse un nombre en el circuito de los mixtapes, que eran estos cassettes que productores y raperos sin contratos discográficos grababan de forma casera para juntar unos pesos y tratar de impresionar a las chicas.

En febrero de 1991 Kid Capri logró editar su primer disco, The Tape, un guiño a sus viejos mixtapes. Y logra unir todas las nuevas técnicas de producción de la época en un sonido que mezcla géneros como el pop, el funk y el dance para sus rimas y la de algunos raperos invitados. El disco no logró demasiado éxito, se quedó en el puesto 87 del ranking de R&B y Hip Hop, pero su oído para la producción lo llevó  a trabajar con artistas como Quincy Jones y Boogie Down Productions.

The Tragically Hip – Road Apples

Los Tragically Hip o The Hip se formaron en el año 1984 y sus primeros recis fueron en el campus universitario de la universidad de Queen en Kingston. En 1987 firmaron contrato con MCA y sacaron un EP y el LP Up To Here, de 1989, que los posicionó como una de las principales bandas canadienses del momento. 

Road Apples es el segundo disco que lanzaron. Originalmente se iba a llamar Saskadelphia, pero la discográfica rechazó el título por considerarlo demasiado localista. Aun así, decidieron ponerle “Road Apples”, que en la jerga canadiense refiere al excremento congelado de los caballos. Y de eso sí que los editores no se dieron cuenta. Pero más allá de lo escatológico del título del álbum, a nivel composicional, es de lo mejor de The Tragically Hip. Lo grabaron en New Orleans con los productores Don Smith y Bruce Brarris cuyo trabajo es impecable. La energía de Gord Downie, el cantante del grupo y las guitarras de Bobby Baker son lo que más destacan del sonido y en cuanto a las letras, suelen abordar en general cuestiones de la cultura canadiense pero también hay otras más personales, como “Fiddler’s Green”, canción dedicada al sobrino de Downie que falleció durante la grabación del disco.

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