Julio de 1991, parte 3

En el episodio 70 de TDK 90s seguimos escuchando los discos editados en julio de 1991. Suenan los Living Colour con un EP que buscaba exprimir su gran momento de fama, Mudhoney con un disco auténtico de la escena que se estaba formando en Seattle y Nina Hagen convenciendo a la gente de que seguía viva. También escuchamos discos de Eek-A-Mouse, James Brown, Dj Jazzy Jeff And The Fresh Prince y The Innocence Mission.

Living Colour – Biscuits

A mediados de 1991, los Living Colour estaban en la cresta de su ola de popularidad. Con su segundo disco Time’s Up habían incluso superado las ventas de su debut y su perfil se potenciaba por ser una de las poquísimas bandas de rock compuesta íntegramente por negros. Era tal la energía que generaban que hasta les sobraban canciones.

Y como era costumbre en la época, si a un disco exitoso le sobraban unas canciones, rápidamente se editaba un EP complementario para aprovechar el impulso de las ventas. Eso mismo hizo la discográfica con Living Colour, y publicaron el EP Biscuits, que tenía descartes de Time’s Up y versiones en vivo, justo cuando la banda arrancaba su participación en la primer edición del festival Lollapalooza.

Eek-A-Mouse – U-Neek

Con algunas influencias del hip hop y del dancehall, el músico jamaiquino Eek-A-Mouse editó su décimos disco de estudio U-Neek en julio de 1991. Eek-A-Mouse fue uno de los primeros artistas de reggae en incursionar en el Singjaying, una combinación del toasting, las frases habladas, con el canto, que le da algunos matices y textura al delivery vocal.

En ese sentido, podría decirse que la figura del toaster es el precursor del MC en el hip hop, como el rocksteady, el reggae y el dub lo son del estilo dancehall. Eek-A-Mouse es autor de canciones históricas de la cultura reggae como “Wa-Do-Dem” o “Ganja Smuggling”, aunque también fue protagonista de algunas controversias y a lo largo de su carrera ha sufrido continuos problemas con la ley. “Pero así es Jamaica”, dice él, “igual está todo bien, yo sigo luchando”.

Mudhoney – Every Good Boy Deserves Fudge

Muy poco antes de la salida de Nevermind de Nirvana, se editó un disco desde Seattle que es considerado hasta el día de hoy como una de las piedras fundacionales del grunge. Ese disco es Every Good Boy Deserves Fudge de la banda Mudhoney. Aún no se había desatado la invasión de las discográficas multinacionales por firmar cualquier cosa que salga de Seattle, pero los Mudhoney ya habían recibido algunas ofertas para firmar.

Y sin embargo, decidieron rechazar la invitación a la fama y editar su disco por Sub Pop, el sello independiente de la ciudad. Y de hecho Every Good Boy fue una pequeña sensación para la pequeña discográfica, para la pequeña banda y para la pequeña ciudad, que empezaba a figurar en el mapa musical norteamericano. Velocidad, agresividad, melodía y cambios de ritmos, Mudhoney ya tenía en su ADN el combo que muchas de las bandas grunge que iban a aparecer en los años siguientes iban a intentar imitar.

Nina Hagen – Street

Nina Hagen es una artista que trascendió por su música y por su actitud, por hermanar la ópera y el punk traspasando el muro de la vergüenza. Nació en Berlín oriental, en la década del 50, y hacia finales de los 70 su voz ya era conocida en toda Europa. Pionera de un nuevo género, Nina logró reunir dos estilos con genes irreconciliables, como su país dividido en la posguerra. Su formación clásica combinada con los elementos del punk le sirvieron para reivindicar las causas del pueblo germano con un aire antisistema.

Y ni el paso del tiempo ni la maternidad la ablandaron, Nina siguió en su activismo por los derechos sociales y en defensa de los animales. A esos temas se suman algunos fanatismos religiosos y avistamientos paranormales, pero todo dentro de su locura. 

En 1991, sacó su quinto disco de estudio “Street” a través de Mercury Records. El álbum fue producido por Zeus B. Held y la mayoría de las composiciones son de Hagen. Del disco quedaron tres sencillos: «In My World», «Berlin» y «Blumen Für Die Damen».

James Brown – Love Over-Due

Uno de los viejitos copados que seguían activos e incluso vieron cierto renacer en los 90s, fue James Brown. El padre del funk editó en julio de 1991 su disco número 55, Love Over-Due. Y dentro de semejante discografía, este disco en particular no se destaca particularmente por ningún hit, pero sí por ser el álbum del regreso de James Brown a la libertad. Porque sí, venía de pasar una temporadita en prisión a fines de los 80s.

Y entre este disco, las recopilaciones que lanzaron sus sellos anteriores y el apoyo de Mc Hammer y Big Daddy Kane, dos pesos pesados en distintas escenas del hip hop, la carrera de James Brown comenzaba a retomar su ritmo y a volverse una figura imprescindible para la cultura musical afroamericana.

Dj Jazzy Jeff & The Fresh Prince – Homebase

DJ Jazzy Jeff y The Fresh Prince fueron el dúo de hip hop que más popularidad tuvo a finales de los 80 y comienzos de los 90. Will Smith, el actor, sí, el Príncipe de Bel Air, se juntó con Jeff Townes para conquistar la escena de hip hop de Philadelphia a mediados de la década del 80. Se hicieron conocidos primero por el sencillo “Parents just don’t understand” que los puso en las rotativas de MTV y los hizo ganar un Grammy.

En 1991, sacaron un cuarto disco de estudio titulado “Homebase” del que se destaca el single “Summertime”, un rap montado sobre la canción instrumental de “Summer Madness” de Kool & The Gang y con este tema también ganaron un Grammy. En este disco, la voz de Will Smith suena un poco más grave que de costumbre pero va a tono con el estilo de hip hop que estaba sonando en ese momento, más tough, quizás, un poco más rudo. Y las letras lo muestran a él como un adolescente exitoso y famoso que se preocupa más por salir con chicas que por cualquier otra cosa. Para ese entonces su serie iba por la segunda temporada y en el rap le estaba yendo muy bien.

DJ Jazzy Jeff y The Fresh Prince era la banda de Will Smith cuando Will Smith hacia hip hop. A principios de los 90s Will acumulaba la fama de su carrera como rapero y la de actor en la serie Fresh Prince of Bel air. Por eso este disco Homebase llegó en el momento justo y su canción Summertime fue uno de los éxitos de aquel verano de 1991.

The Innocence Mission – Umbrella

En los primeros años de los 90s, y era algo que venía de fines de la década anterior, hubieron dos bandas que definieron el sonido del pop con reminiscencias del rock y de la música folk. Eran 10.000 Maniacs y The Sundays. Y todo lo que entraba dentro de su categoría pero no eran ellos, era automáticamente acusado de copia. Eso fue lo que le pasó durante años a The Innocence Mission, una banda que compartía todas las mismas influencias y tenía también a una cantante femenina con voz dulce pero casi fantasmal.

En julio de 1991, la banda que ya llevaba 10 años juntos, edita su segundo disco, Umbrella, que inicialmente no llamó la atención pero con el tiempo se convirtió en objeto de culto. Sus historias de anti-héroes suburbanos, sus melodias dulces y la sensación de paz y estabilidad que transmiten estaban llamadas a ser admiradas, pero no en ese momento tan explosivo de la música americana.

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