#91 – Enero de 1992, parte 2

En el episodio 91 de TDK 90s terminamos de escuchar los discos editados en enero de 1992. Suenan los Afghan Whigs con el costado elegante del grunge, The Toasters representando al ska newyorkino y A Guy Called Gerald anticipandose al movimiento drum n bass ingles. También escuchamos discos de Weddings, Parties, Anything, The Mr T Experience, Some Velvet Sidewalk, Lush y Wet Wet Wet.

The Afghan Whigs – Congregation

Los Afghan Whigs siempre fueron los chicos diferentes dentro de la escena grunge, especialmente su lider Greg Dulli. En parte porque eran más elegantes en todo sentido, desde los arreglos musicales hasta la vestimenta, y segundo porque las influencias más soul de la banda y sus canciones lentas rompían con ethos punk de Nirvana. 

De todas formas, tenían una gran relación con Nirvana, a nivel más personal. Después de la gira del disco anterior Up In It, Greg Dulli se va a Los Angeles a grabar este disco, su tercero, Congregation. El presupuesto eran 15.000 dólares que le da su sello Sub Pop, el mismo de los primeros discos de Nirvana. Pero Sub Pop en ese momento entra en serios problemas económicos, y Greg Dulli queda varado en Los Angeles con su disco sin terminar. Hasta que sucede el fenómeno Nirvana, y Sub Pop logra zafar de la quiebra vendiendo millones de copias de los primeros Nirvana y recién ahí le pueden girar dinero para que termine el disco y vuelva a casa. Pero Greg Dulli antes de volverse va a un show de Nirvana en el Palace, ahí en Los Angeles y lo encara derecho a Kurt Cobain… y le da un abrazo. Y dicen que le dijo “Felicitaciones hermano, y gracias, ahora puedo volver a casa”.

Weddings Parties Anything – Difficult Loves

Después de dos años de parate y otro cambio de formación, la banda australiana Weddings Parties Anything volvió a retomar el camino de la música con el disco Difficult Loves. El título del álbum proviene de una serie de relatos breves de Gabriel García Marquez que se llevaron a la pantalla grande. El primer sencillo del disco de los Weddings fue «Father’s Day», canción que alcanzó el puesto Nº 29 en las listas de singles de Australia.

En esta ocasión, trabajaron también con el productor Alan Thorne, que ya los conocía de su primer disco y fue una buena elección porque les ayudó a afianzar el estilo y el sonido que ya traían. En cuanto a las letras, hay todo un trabajo artesanal con la narrativa y el concepto del amor difícil. Historias agridulces de encuentros y desencuentros amorosos, separaciones y divorcios, viajes y lunas de miel. Amores que no siempre son comedia romántica, no sin ese claroscuro que también es parte de la misma emoción.

Hermoso dueto el de Patricia Young con Michael Thomas en «Step In, Step Out», combinado con el sonido del acordeón. En general, el disco está bien producido y suena prolijo en esa mezcla de folk y rock alternativo.

A Guy Called Gerald – 28 Gun Bad Boy

Después del furor de fines de los 80s y principios de los 90s de la escena rave a lo largo del Reino Unido, en 1992 comenzó a cambiar la tendencia hacia un sonido electrónico no necesariamente menos bailable pero sí más del hogar. Esto en primer lugar porque la policía inglesa ya estaba aceitada en localizar y desarmar cualquier rave que intente montarse en el campo o en galpones abandonados como venía sucediendo los últimos años. Y en segundo lugar porque los músicos empezaban a experimentar un poco más y a desarrollar algunas aspiraciones artísticas más allá de hacer bailar a la juventud.

Y desde Manchester, uno de los líderes que encabezaron la transformación fue A Guy Called Gerald. El tipo estaba tan adelantado que su discográfica no le quería editar sus nuevas canciones porque sentían que no eran lo suficientemente bailables. Así que arma su propio sello, Juice Box Records y edita ahí su tercer disco, 28 Gun Bad Boy. Y qué disco importante terminó siendo, porque acá están las bases del movimiento drum & bass y la música jungle, que iban a convertirse en los estilos preferidos del underground electrónico británico durante años.

The Mr T Experience – Milk Milk Lemonade

Hay una regla sagrada que ninguna punk debe romper, al menos si quiere seguir teniendo amigos dentro de la escena. Las canciones punk no pueden ser largas, y por favor, no pueden ser complejas… musicalmente complejas, rebuscadas, difíciles de tocar, virtuosas, todo eso contra lo que se rebeló el punk en los 70s. Y uno puede imaginar que semejante regla habría dejado de tener validez 15 años después en otro continente. Pero no, cuando la banda Mr T Experience editó su cuarto disco Milk Milk Lemonade a principios de 1992, sus colegas de otros grupos vieron que había baladas y composiciones complejas y hasta mucha guitarras acústicas, salieron a destruirlo. El cantante de los Screeching Weasel hasta llegó a decir que era el peor disco de la historia de la humanidad.

Estas cosas en retrospectiva parecen pavadas y de hecho, la apertura a la guitarra acústica y a un punk aún más popero le allanaron el camino a muchísimas bandas de la misma zona de los Mr T Experience, y ya son un standard del género. Pero en ese momento les hizo perder credibilidad punk, justo cuando las discográficas grandes empezaban a poner sus ojos este tipo de música. 

The Toasters – New York Fever

The Toasters son leyendas dentro de la escena ska de la ciudad de Nueva York, ellos prácticamente sólos la mantuvieron viva durante años. Y en 1992, seguían haciendo lo mismo con su cuarto disco, New York Fever. Y esta es otra colección de canciones con ese sello tan característico en la voz de Rob Hingley, que suena a las clásicas bandas two tone inglesas porque él mismo es inglés. Y el resto de la banda son unos músicos espectaculares que le dan esa sensación de parecer más grandes que realmente eran. Otro disco que ayudó a influir en la nueva generación y a seguir sentando las bases para el momento en el que el ska volviera a ser popular.

Some Velvet Sidewalk – Avalanche

La banda Some Velvet Sidewalk emergieron de la escena de Olympia, que es la capital del estado de Washington, en Estados Unidos, pero que es chiquitita, no pasa de los 50.000 habitantes. Y aún así, fue el foco de una serie de bandas con sonidos duros y una ética aún más dura en la que los Some Velvet Sidewalk ocuparon un lugar importante, al lado de los héroes de la ciudad, los Beat Happening. Pero con la caída de los 80s, la escena se desdibujó un poco, pero eso a los muchachos de Some Velvet Sidewalk mucho no les importó y editaron un nuevo disco titulado Avalanche en 1992. Mucha influencia punk, mucho punto de vista político dicho sin morderse la lengua y muchas composiciones minimalista, un perfecto ejemplo de la escena de Olympia.

Lush – Spooky

Después del mini álbum Scar, que fue el disco debut, Lush trabajó en un segundo material de estudio que terminó siendo el disco Spooky, producido por Robin Guthrie, guitarrista y compositor de los Cocteau Twins. 

Spooky cuenta con tres sencillos promocionales que los hicieron súper conocidos en la escena brit pop: «Nothing Natural», «Superblast!» y «For Love».  Tanto que al poco tiempo de sacar el disco, los invitaron a tocar en el Lollapalooza’s y a lo grande. Pero este disco mejor es escucharlo con las luces apagadas, las persianas cerradas, una leve humareda y los auris puestos. Así se sienten mejor las voces y las capas de efectos de guitarra tan características del estilo de producción de Guthrie.

Wet Wet Wet – High On The Happy Side

Hablar de “soft rock” creo que es muy de finales de los 80 y comienzos de los 90, y no hay mejor exponente del género que el grupo Wet Wet Wet, la banda escocesa liderada por Marti Pellow. High on the Happy Side es el tercer álbum de su discografía y una colección de éxitos: «Make It Tonight», «Put the Light On» y «Goodnight Girl» o los sencillos «More than Love» y «Lip Service». En este disco ya se habían dado cuenta que lo suyo eran las baladas románticas y las armonías vocales. Con una diferencia: aquí el sonido no está tan sintetizado y suena un poco más acústico que en sus trabajos previos.

Siguen siendo al día de hoy una de las bandas británicas más reconocidas de los 80 y 90 por el aclamado single “Love is all around” que formó parte de la banda de sonido de la peli Cuatro bodas y un funeral. High on the happy side es la evolución de ese éxito, un disco radio-friendly pero con algunas canciones muy logradas.

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