#95 – Febrero de 1992, parte 4

En el episodio 95 de TDK 90s terminamos escuchando los discos editados en febrero de 1992. Suena la Rollins Band con Henry Rollins transicionando al panteón metalero, Pantera con otro disco definitorio del género y Dag Nasty reviviendo el punk de Washington con un reencuentro veraniego. También escuchamos discos de Yo La Tengo, Mega City Four, The Original Sins, Swans y Boogie Down Productions.

The Rollins Band – The End Of Silence

A Henry Rollins le costó trabajo pero finalmente logró hacer la transición de figura icónica de la escena hardcore punk a convertirse en héroe del metal. Estos experimentos suelen fallar porque son dos escenas completamente diferentes, con gustos y reglas totalmente opuestas por momentos. Pero en 1992 las condiciones estaban dadas, el público masivo comenzaba a aceptar cada vez más el sonido agresivo de algunas bandas, gracias a la puerta que abrió el grunge. Y ahí se filtró la Rollins band con su tercer disco, The End Of Silence.

Esta vez sí pudieron tener en el estudio un productor de primer nivel como Andy Wallace que logró que la banda suene super compacta y arrolladora, con un Henry Rollins que parecía tener una voz de gigante. Y un par de canciones entraron en rotación permanente en Headbanger’s Ball, el programa nocturno dedicado al metal de la MTV. Eso les abrió las puertas de la radio, y la radio les dio más exposición y se armó una bola de nieve que terminó convirtiendo en estrellas a una banda con poquísimas probabilidades de ser masiva.

Pantera – Vulgar Display Of Power

Pantera ya venía cultivando fans con el mundialmente conocido Cowboys from Hell. En aquel disco pudieron erigir un estilo propio y conseguir cierto status dentro de la escena. Con Vulgar Display of Power fueron por el mismo camino. De las 11 canciones que componen el disco, al menos la mitad son grandes temas y eso podríamos decir que también es responsabilidad de Terry Date, productor de este disco, del anterior y de los dos siguientes.

Cuando Metallica sacó su disco homónimo en 1991, los de Pantera se quedaron un poco decepcionados porque pensaron que los habían dejado un poco solos en el trash metal, pero también lo vieron como una oportunidad, y esa oportunidad fue este disco, Vulgar Display of Power, considerado al día de hoy como una masterpiece del heavy metal de los 90. Y no es solo metal, incluye muchos elementos del hardcore también y algo grunge, en fin, groove metal. Lo cierto es que el glam de los 80 ya quedaba obsoleto y ellos interpretaron muy bien los vientos de cambio.

Yo La Tengo – May I Sing With Me

May I Sing with Me es el quinto disco del trío de Hoboken Yo La Tengo, un clásico dentro de su carrera de tres décadas. La historia de Yo La Tengo es la de otras bandas de la escena indie americana de finales de los 80, de los clubes legendarios, los fanzines, los sellos, las tiendas de discos, las radios universitarias y toda la infraestructura de la música independiente que luego copó con mayor énfasis el mercado. Y este LP es parte del soundtrack de esa película. Canciones como «Mushroom Cloud of Hiss», «Detouring America with Horns» (excelente inicio, por cierto) y «Upside-Down», hacen de este trabajo el registro de una época que recordamos con cierto romanticismo y unas tremendas ganas de bailar.

Mega City Four – Sebastopol Road

A fines de los 80s nace en la ciudad de Farnborough, en el sur inglés, la banda Mega City Four. Rápidamente juntan seguidores en la zona gracias a su rock medio punk y con mucha sensibilidad pop. De hecho, tienen tanta sensibilidad, no sólo pop sino también afectiva, que muchos los mencionan como un antecedente directo del movimiento emo, anticipándose por varios años. Sólo que acá Whiz, el cantante, nunca termina de romper su voz cantando y entra en gritos, estas son emociones controladas.

Y su momento de casi fama llegó en 1992 con su disco Sebastopol Road, donde se puede apreciar con más claridad este estilo. Gracias a que sus amigos de otra banda, los Ned’s Atomic Dustbin, hablaron maravillas de ellos en su gira americana, cuando los Mega City Four pisan el continente son muy bien recibidos en el circuito de radios universitarias y alternativas. Pero no logran pasar de esa burbuja, seguramente porque el público americano aún no estaba preparado para el emo.

The Original Sins – Move

Más sueños de fama truncados por el grunge en 1992. Esta vez los de The Original Sins, la banda de Bethlehem, Pennsylvania, que apostó todas sus fichas a que su cuarto disco, Move, iba a ser el que los saque del underground. Hasta habían logrado conseguir que Peter Buck de los REM les produzca el disco como para levantarles el perfil. Y esta es realmente la mejor colección de canciones que habían grabado en su carrera. Pero el sonido garage de la banda, aún cuando lo mezclaran con punk rock e incluso con estructuras del pop, no estaba para nada de moda a principios de los 90s. Años más tarde sí tuvo un resurgimiento, pero para The Original Sins, ya era demasiado tarde.

Swans – Love Of Life

Love of Life es el octavo disco de Swans, la banda americana de art rock, publicado a través del sello Young God Records. Al igual que su disco anterior, White Light from the Mouth of Infinity, el Love of Life fue durante mucho tiempo un inconseguible, de esos discos que se terminaron y no volvieron a editarse, aunque varias de las canciones que incluye aparecen luego en otros compilados. Y ambos son conocidos como los discos de los conejitos, por la inconfundible portada, con arte de Deryk Thomas.

En Love of Life, Michael Gira y Jarboe se hacen cargo íntegramente de la composición y los arreglos de cada uno de los temas y hay que decir que Gira tiene también una voz increíble que destaca en todo el disco desde el primer tema. Como Westberg se bajó del proyecto un año antes, las guitarras eléctricas no tienen tanto protagonismo en este álbum y sí lo adquieren las acústicas y los sintes. Pero también hay otras sorpresas, como la participación de Vincent Signorelli que en esos años se estaba sumando a la banda de post-hardcore Unsane. 

Love of Life pudo haber pasado desapercibido en su momento, porque el fenómeno de Sisters of Mercy estaba a flor de piel, pero el tiempo demuestra que no eran solo un fenómeno coyuntural.

Dag Nasty – Four On The Floor

La escena punk de la ciudad de Washington DC tuvo su época dorada durante los 80s, de la mano del sello Dischord Records y bandas como Minor Threat, Fugazi, y unos chicos menos agresivos llamados Dag Nasty. Pero la banda se separó a mediados de los 80s con cada integrante sumándose a otras bandas influyentes y parecía que la historia de Dag Nasty terminaba ahí. Pero, en el verano de 1991 coincidieron todos de vacaciones en Los Angeles, y con un par de llamaditas entre hoteles, se autoconvencieron que el destino era más fuerte y que tenían que aprovechar que estaban todos juntos para grabar un nuevo disco.

Ya sin contrato discográfico, lo llaman a Brett Gurewitz de los Bad Religion pero principalmente el dueño de Epitaph Records, el sello punk por excelencia de California. Y Brett no sólo acepta editarles el disco sino que también se ofrece como productor. Se encierran dos semanitas en un estudio y graban de un tirón este Four On The Floor, un disco que los reestablece a la gloria del punk más alegre y positivo que los Dag Nasty habían sabido crear.

Boogie Down Productions – Sex & Violence

Boogie Down Productions es el proyecto del rapero KRS-One previo al desarrollo de su carrera solista. Con ellos publicó Sex and Violence en 1992, quinto y último álbum del conjunto que vuelve, en gran medida, al estilo de rima del KRS-One más primitivo aunque con un sonido más contemporáneo. En la producción participaron varias personas lo que le da riqueza musical y sonora al álbum, al mismo tiempo que retoma sus influencias principales del dancehall y el reggae.

Para el año 1992, el grupo ya era bastante legendario, habían lanzado una serie de discos exitosos, el Criminal Minded de 1987, seguido por By All Means Needed en 1988 y Ghetto Music del 89, y hasta el en vivo Live Hardcore Worldwide del 91. KRS One también se había ganado entonces el título de uno de los mejores MCs de la escena hip-hop y bueno, el ego lo animaba a dedicarse de lleno a sí mismo y a su organización Human Education Against Lies con el activista de derechos civiles Kwamé Turé. Pero KRS tenía también sus problemas, ese mismo año, 1992, se divorcia de Miss Melody y entra en un beef picante con PM Dawn y lo tira del escenario del Sound Factory de Manhattan.

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