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En el episodio 273 de TDK 90s, terminamos de escuchar los discos editados en mayo de 1996. Suena Soundgarden con su disco más raro, los Suicide Machines con otro golpe de la ola ska punk y hasta Perry Farrel con sus Porno For Pyros.
Soundgarden – Down On The Upside

Down on the Upside de Soundgarden es uno de los discos más vendidos y celebrados del grunge. Fue grabado entre noviembre de 1995 y febrero de 1996, y lo produjeron ellos mismos. Es un disco más tranquilo y con partes más acústicas y otras más experimentales. Durante la grabación parece que había algunas fricciones entre los miembros de la banda que se acentuaron en la larga y tensa gira que vino después. En el último show en Honolulu, en febrero de 1997, Ben Shepherd arrojó su bajo al aire frustrado por una falla del equipo y abandonó el escenario. En abril de ese año, la banda anunció su separación. Down on the Upside quedó así como el último capítulo de una de las bandas más importantes del rock de los noventa, y también como el fin del grunge de Seattle como movimiento.
The Suicide Machines – Destruction By Definition

Los Suicide Machines nacieron en Detroit en 1991 bajo el nombre Jack Kevorkian and the Suicide Machines, en homenaje al médico un poco polémico y muy famoso que practicaba la eutanasia alegremente. Incluso cuando empezaron a pasar su primer videoclip en MTV, uno de los presentadores contó que la banda había abandonado el nombre del médico porque los había amenazado con denunciarlos. Pero era mentira, el grupo se había hartado de que siempre les escriban mal el nombre en los flyers de sus conciertos o que directamente los llamen Jack Kevorkian. Los Suicide Machines lograron editar su primer disco, Destruction By Definition, en mayo de 1996 y rápidamente encontraron su lugar en la incipiente ola de ska-punk que estaba armando en Estados Unidos. Pero siendo de Detroit y chicos bastante callejeros, sus tendencias los llevaban más por el lado del punk que del ska más jamaiquino, y rápidamente aparecieron las comparaciones con la banda emblema del género, los Operation Ivy. El disco tuvo buena rotación en las radios alternativas y un poquito de MTV, pero su verdadero golpe de popularidad lo tuvieron cuando su canción New Girl apareció en la banda de sonido del Tony Hawk’s Pro Skater, el juego que llevó el punk a una nueva esfera de penetración cultural.
Porno For Pyros – Good God’s Urge

Perry Farrell había armado Porno for Pyros en 1992 como una especie de refugio creativo después del caótico final de su banda anterior, Jane’s Addiction. Pero quizá el caos era él mismo, porque para el segundo disco de su nueva banda, el caos había vuelto a perseguirlo: el bajista Martyn LeNoble abandonó la banda a mitad de grabación, dejando el disco a medias. Entonces Perry salió a buscar reemplazantes y como en ese momento era un tipo importantísimo en la escena por su festival Lollapalooza, se consiguió una lista de lujo: Flea de los Red Hot Chili Peppers, Mike Watt de los Minutemen, y hasta Dave Navarro, que en ese momento todavía era miembro oficial de los Chili Peppers. Este evento canónico marcó la primera vez que Farrell y Navarro aparecían juntos en un disco desde la disolución de Jane’s Addiction. El disco Good God’s Urge es extraño, demasiado pretencioso y muy personal, Perry Farrell estaba en un momento en que era más reconocido por su festival que por su música y trató de buscar su validación a través de este pastiche post punk. Lo que no quiere decir de ninguna manera que sea malo, pero era demasiado inaccesible para lo que sus fans esperaban.
Honeycrack – Prozaic

Algunas bandas nacen del más puro resentimiento. Eso pasó CJ Jagdhar, el guitarrista de los Wildhearts después de que lo echaran de la banda. Totalmente enfurecido, decide vengarse de sus ex compañeros convocando a Willie Dowling, un multiinstrumentista que había sido sesionista para los Wildhearts pero que había rechazado formar parte permanente de la banda. Juntos construyeron Honeycrack, y aprovechando que los dos tenían gran reputación en la industria, rápidamente consiguieron un contrato con Epic Records. Pero cayeron en un dilema muy clásico de los 90s, sonaban demasiado rockeros para filtrarse a los rankings pop y demasiado poperos para lo que la escena del rock pedía. Su disco Prozaic tenía esta esquizofrenia de estilo cambiando de velocidad y humor canción a canción, mezclando punk acelerado con melodías pop que nadie supo cómo interpretar.
Ani DiFranco – Dilate

Ani DiFranco fundó Righteous Babe Records a los 19 años con nada más que cincuenta dólares y la convicción de que no necesitaba a nadie más que ella misma para distribuir su música. En 1996, cuando salió Dilate, su séptimo álbum de estudio, esa apuesta ya había demostrado ser viable: años de giras incansables —más de 200 fechas por año metió Ani— y con todo ese trabajo pudo construir un grupo de seguidores fieles y cada vez más multitudinario. Por eso, el ingreso de Dilate al top 100 del Billboard fue celebrado en su momento como un logro casi sin precedentes para un lanzamiento independiente, en el sentido de autogestivo.Musicalmente, Dilate amplía las texturas instrumentales con teclados, sintes y bongos, aunque la voz sigue teniendo el protagonismo, obviamente, porque las de Ani DiFranco son canciones de protesta.
Compulsion – The Future Is The Medium

Los Compulsion eran los chicos rebeldes, o algunos de los chicos más rebeldes del brit pop. En realidad su rebeldía venía de odiar la etiqueta, y no sólo la etiqueta, odiaban a todas las bandas brit pop. Eso era tener muchos enemigos para un grupo con tan poca popularidad. Lo peor fue cuando la revista New Musical Express los catalogó dentro de un género que inventaron bajo el nombre la new wave de la new wave, la nueva ola de la nueva ola, junto a bandas como Elastica y Menswear. Ahí fue cuando salieron en todos los medios expresando abiertamente que les parecía que todas las bandas brit pop eran una mierda creada por un equipo de marketing. Los Compulsion querían ser de la familia de los Pixies del lado americano o al menos de los Manic Street Preachers en Inglaterra, y eso se escucha claramente en las canciones de su segundo disco The Future Is The Medium. Pero entre su sonido invendible como brit pop y su abierto desprecio por sus colegas, se les fueron cerrando todas las puertas para promocionar el disco y terminaron perdiendo su contrato con la discográfica.
The Final Cut – Atonement

El origen de la banda Final Cut involucra a dos de los nombres más importantes de la electrónica de Detroit, la capital del techno. A fines de los 80, el DJ Anthony Srock se juntó con Jeff Mills para crear un proyecto que mezclara el sonido industrial con el techno, algo que en ese momento prácticamente nadie estaba haciendo. Pero Mills se fue del proyecto rápidamente para concentrarse en sus otros proyectos y Srock siguió solo con un montón de músicos que iban rotando, y con cada nuevo año se iba alejando cada vez más del techno y acercándose a un sonido más guitarrero y agresivo. En su tercer disco Atonement, editado en mayo de 1996, pasaron invitados de Public Image Limited, Ministry, Faster Pussycat y algunas bandas más, que le fueron dando una identidad un poco variada pero con un groove pesado. La crítica lo definió como industrial con funk de película de blaxplotation de los 70, que es básicamente decir que sonaba a Nine Inch Nails pero con sexo menos violento.
The Brian Jonestown Massacre – Take It From The Man

Anton Newcombe es el tipo de persona que justifica el disco que está haciendo diciendo que el fantasma de Brian Jones se le apareció en el estudio y se lo pidió personalmente —parece que también le encargó darle una paliza a Jagger y Richards por haber matado a Jones, robado su novia y su dinero, y no ser muy buenas personas. Eso da una idea bastante exacta del tono de Take It from the Man!, el tercer álbum de The Brian Jonestown Massacre, grabado entre noviembre de 1995 y febrero de 1996 después de que un productor sin nombre descartara todas las grabaciones originales. La banda volvió a empezar con presupuesto mínimo en Lifesource Studios, Emeryville, California, y el resultado fue el primero de tres discos que se fueron publicados en 1996.El sonido no varía mucho a lo que ya venían haciendo, garage rock psicodélico de los sesenta filtrado por la actitud de San Francisco en los noventa. Un dato curioso es que la canción «Straight Up and Down» tendría un destino inesperado: en 2010 fue elegida como tema de apertura de Boardwalk Empire, la serie de HBO, después de que su creador Terence Winter la emparejara con imágenes del programa y dijera simplemente «eso funciona para mí». No está mal para un disco grabado con casi nada de dinero.