#283 Agosto de 1996, parte 2

En el episodio 283 de TDK 90s, seguimos escuchando los discos editados en agosto de 1996. Suena el ska punk de Reel Big Fish, y clásicos del pop con los Cardigans, Eels y Better Than Ezra.

https://go.ivoox.com/rf/178944763

Reel Big Fish – Turn The Radio Off

El verano norteamericano de 1996 marcó el inicio de una temporada de un año exacto de popularidad de la música ska. Popularidad en serio, llegando a lo más alto de los rankings pop, dominando las radios de rock y la programación de MTV con sus videos ingeniosos y divertidos. Fue tan intenso y tan corto el furor que muchos lo recuerdan casi como un sueño, un poco irreal, con flashes de nostalgia. Los líderes de popularidad del ska fueron sin dudas Sublime y especialmente No Doubt, pero había una banda que representaba a la perfección el espíritu nerd, payaso, medio metalero, borracho y super irónico de la escena: Reel Big Fish. Después de haber grabado un disco bastante indie, firmaron con una discográfica pequeña pero especializada en ska llamada Mojo Records. Y se metieron al estudio a regrabar algunas de sus viejas canciones y algunas nuevas con un sentido del humor más afilado y ya sabiendo que el ska estaba en ascenso. Esa combinación hizo posible su gran hit Sell Out, que predijo exactamente todo lo que les iba a pasar: firmar con una compañía grande, recibir el odio de sus viejos fans, llenarse de dinero y que se les vaya la fama a la cabeza. Pero como la popularidad del ska duró tan poco, no tuvieron tiempo de nada de eso, nadie se les volvió en contra, no llegaron a juntar tanto dinero y volvieron de un golpazo a la realidad de que para hacer música ska, había que laburar fuerte, seguir sacando discos e irse de gira durante meses. Pero al menos lo intentaron, porque como dice Aaron Barrett en la canción Sell Out, “no puedo seguir sirviendo se servir papas fritas en McDonalds toda mi vida”.

The Cardigans – First Band On The Moon

Para 1996, los suecos de The Cardigans ya habían probado que sabían escribir canciones pop practicamente perfectas, pero para su tercer disco decidieron hacer algo arriesgado para salirse de la monotonía: esconder letras bastante fuertes de desamor, de infidelidad, de gente migajera abajo de melodías hermosas y arreglos brillantes. Ese fue el gran truco del disco First Band On The Moon, y en particular de su single más famoso, Lovefool, una canción que suena a declaración de amor optimista pero que en realidad habla de alguien rogando por migajas de cariño. Uno que no le prestó tanta atención a lo que realmente decía la letra fue el director de cine Baz Luhrmann, que la eligió para la escena del balcón en su Romeo + Juliet, la película que llevó a Leonardo Di Caprio a la estratósfera de popularidad. Y de repente los Cardigans se encontraron sonando en todas las  radios del mundo. La otra joyita escondida, y que era la segunda vez que lo hacian, era romantizar hasta el empalagamiento una canción de Black Sabbath y esconderla casualmente en medio del disco.

Eels – Beautiful Freak

Mark Oliver Everett, cantante y compositor de la banda Eels es el hijo de Hugh Everett, físico que propuso por primera vez la Interpretación de los Muchos Mundos o los mundos paralelos en la física cuántica y que murió de un infarto cuando su hijo tenía diecinueve años, sin que ninguno de los dos supiera muy bien cómo comunicarse con el otro. Al poco tiempo, Mark, que no tenía talento para la física, se mudó a California con la idea de construir su carrera musical. Firmó con Polydor bajo el nombre E y sacó dos discos en los noventa que pasaron sin demasiada pena ni gloria. Cuando Polydor lo soltó, formó Eels y bajo el ala de DreamWorks Records, el sello de Spielberg, Geffen y Katzenberg, grabaron Beautiful Freak, su disco de 1996, con Jon Brion como productor principal. «Novocaine for the Soul», el single principal del álbum representa muy bien la sensación global de melancolía que transmite el disco entero. En 1996, se suicidó su hermana Liz, y poco después su madre fue diagnosticada con cáncer. Esas pérdidas se convirtieron en el material del siguiente álbum de Mark, Electro-Shock Blues, de 1998. Beautiful Freak quedó así como la primera página de la autobiografía de un músico que tuvo que aprender a convivir con la tragedia. Las canciones que te compartimos ahora nos hablan de eso.

Better Than Ezra – Friction Baby

Con nueva formación y por primera vez con un presupuesto de grabación real, los Better Than Ezra entraron al estudio en marzo de 1996 y grabaron el material de su disco Friction Baby. El título salió de una entrevista televisiva con Keith Richards: cuando le preguntaron cómo había logrado sostener tanto tiempo su sociedad con Mick Jagger, Richards dijo «fricción, nena». Friction, Baby salió el 13 de agosto de 1996 y fue un disco más oscuro y ambicioso que su predecesor, con las letras del cantante Kevin Griffin moviéndose hacia territorios más densos y melancólicos. «King of New Orleans» y «Desperately Wanting» son dos de los temas más conocidos de este álbum y son los que te invitamos a escuchar ahora mismo.

White Zombie – Supersexy Swingin’ Sounds

Después de la explosión que tuvo el disco Astro-Creep 2000 de White Zombie, la banda de Rob Zombie no editó un disco nuevo sino una rareza que en realidad era bastante común en ciertos ambientes musicales de los 90s. Publicaron su Supersexy Swingin’ Sounds, un álbum de remixes que toma los temas de ese disco anterior y se los daban a distintos djs y productores de la escena electrónica para que hagan sus remixes sin ningún tipo de límites estéticos. Y los White Zombie consiguieron nombres pesados como los Dust Brothers, PM Dawn y Charlie Clouser. Lo que nadie se esperaba es que este disco terminara siendo, sin que nadie lo supiera en el momento, el último de White Zombie. La banda se separó apenas meses después de su edición, dejando un legado de disco de despedida abrazando a la electrónica, a las pistas de baile y a la experimentación, todas tendencias que Rob Zombie iba a tomar para su carrera solista.

Jason Falkner – Presents Author Unknown

Jason Falkner tenía todas las fichas para convertirse en la eterna promesa musical alternativa que nunca terminaba de explotar. Fue guitarrista de los Three O’Clock en la decadencia del underground de Los Ángeles, después se sumó a Jellyfish justo para su genial pero efímero minuto de fama, y de ahí saltó a formar los Grays, otro proyecto que se disolvió después de un solo disco por sus flojas ventas. Tres bandas, tres finales catastróficos, y en cada una de ellas Falkner era el músico silencioso que manejaba varios instrumentos desde las sombras y al que nadie terminaba de darle crédito. Así que para 1996, ya cansado de que nadie conozca su nombre, decidió hacer las cosas a su manera: se encerró solo en los Madhatter Studios durante el invierno del 95 y grabó Presents Author Unknown tocando prácticamente todos los instrumentos él mismo. El resultado fue una clase magistral de power pop unipersonal, con una producción cruda que esquivaba el sonido plástico que que empezaba a dominar la radio de mediados de los 90. El disco recibió elogios de la crítica y hoy es reconocido como un clásico de culto del power pop, pero comercialmente en su momento, no le dio ni la fama ni el reconocimiento que Falkner buscaba.

Failure – Fantastic Planet

Failure era una banda de Los Ángeles que durante toda su existencia no pudo escapar de una comparación que consideraban injusta: la de Nirvana. Ken Andrews y Greg Edwards, el dúo fundador, hacían algo bastante distinto, pero el mercado del rock alternativo de mediados de los noventa tenía pocos casilleros disponibles y los metía ahí de todas formas. Su segundo álbum, Magnified, de 1994, había sido producido por Steve Albini y había generado suficiente entusiasmo como para que Slash Records los mantuviera en el catálogo. Para el tercero, Fantastic Planet de 1996, se encerraron en una casa rentada en las sierras de Los Ángeles que pertenecía a Lita Ford, la ex guitarrista de The Runaways, y grabaron solos, sin productor externo, canción por canción a medida que las terminaban de escribir. El disco estuvo conceptualmente influenciado por La Planète Sauvage, la película animada del director francés René Laloux que ganó en Cannes en 1973, y esa referencia le dio color a todas las letras de las canciones, llenas de metáforas espaciales y oscuridad cósmica. Lo que podríamos muy bien llamar rock espacial.

Throwing Muses – Limbo

El disco Limbo de Throwing Muses salió el 13 de agosto de 1996 y fue, sin que nadie lo anunciara explícitamente, el disco de despedida de la banda. Los primeros tres temas, «Buzz», «Ruthie’s Knocking» y «Freeloader», abren el disco con la energía propulsiva característica de la banda, pero después el disco se va hacia territorios más quietos y oníricos, escuchamos un chelo y un piano que tímbricamente lo llevan hacia ese lugar y por eso, quizás, parte de la crítica dijo que le faltaba chispa. Pero había algo apropiado en esa quietud. Throwing Muses se separó sin dar muchas explicaciones después de la gira de presentación del disco. Hersh siguió sola, Narcizo y Georges se sumaron a sus proyectos y esporádicamente se volvieron a reunir con los años. Limbo quedó entonces en la memoria como el disco que le dio cierre al menos a toda esta primera etapa de la banda.

Deja un comentario