#291 Octubre de 1996, parte 2

https://go.ivoox.com/rf/182349510

En el episodio 291 de TDK 90s, seguimos escuchando los discos editados en octubre de 1996. Suena el terror gótico de Marilyn Manson, el metal rap de P.O.D. y punk de varios gustos.

Marilyn Manson – Antichrist Superstar

Cuando se juntaron Marilyn Manson con su banda junto a Trent Reznor, que iba a ser su productor, a grabar su disco Antichrist Superstar, todo atentaba en contra de que algo bueno salga de esas sesiones. El consumo de drogas en esos meses fue brutal, las peleas internas lógicamente escalaron hasta terminar con Daisy Berkowitz, el guitarrista original de la banda echado a las patas del estudio y todo ese caos preveía el desastre. Pero aún en esa nebulosa, Marilyn Manson tenía clarísima su visión, la idea del disco había nacido de sueños recurrentes en los que veía el mundo destruido y a él como único sobreviviente. Y en el éxito de la grabación mucho tuvo que ver la mano de Trent Reznor, que hizo sonar gigante a la banda, sucia cuando lo necesitaba y brillante por momentos. Antichrist Superstar fue muy impactante a nivel cultural, los chicos góticos de golpe tenían un nuevo referente que era muchísimo más aterrador y real que los referentes de los 80s. Y las ligas de la decencia de todo el mundo encontraron definitivamente a su villano favorito para el resto de la década.

P.O.D. – Brown

Para octubre de 1996, el nu metal empezaba a perfilarse como una de las mutaciones más visibles del metal estadounidense. Korn ya había abierto un camino con sus dos primeros discos; Deftones exploraba otra combinación de pesadez, atmósferas y tensión vocal. En California, distintas escenas locales estaban cruzando el metal con el hip-hop, el punk y otros lenguajes musicales, sin que existiera todavía una fórmula única. Y desde el extremo sur de San Diego, California, en una zona fronteriza y multicultural donde el metal convivía con el reggae, el hip-hop y el punk llegó P.O.D.

Sus primeros trabajos circularon a través de Rescue Records, el sello independiente ligado a los comienzos del grupo, en una etapa en la que los recis y el boca a boca eran fundamentales para llegar a nuevos oyentes. Brown, su segundo álbum de estudio, apareció en 1996 y profundizó esa búsqueda sonora de riffs pesados, pasajes de influencia reggae, elementos de rap y otros contrastes estilísticos que escapaban a las fórmulas más convencionales del metal. Su propuesta era una mezcla de fe cristiana e identidad de barrio, elementos que en sus letras no aparecen de manera disruptiva sino como una semblanza de lo que ellos mismos eran y del mensaje que querían comunicar a través de sus canciones.

The Vandals – Oi To The World

Los Vandals aprovecharon fuerte su buen 1996. Ya habían sacado su disco Quickening unos meses antes y en octubre volvieron a editar otro disco, pero con un giro particular: hicieron un disco de canciones navideñas. El disco se llamó Oi To the World y es todo lo que se espera de un disco navideño hecho por una banda punk con sentido del humor filosísimo: vulgar, agresivo, irónico, irrespetuoso, todas las buenas vibras que se necesitan para recibir la navidad en familia. Las canciones tenían títulos como “Un revolver de regalo”, “Alegría navideña para mi pene” o “Mi primer navidad como mujer” así que es bastante imaginable cómo eran las letras, no quedaba nada sagrado sin destruir.

Pulley – Esteem Driven Engine

Scott Radinsky estaba en las Grandes Ligas de béisbol, había jugado para los Dodgers de Los Ángeles entre otros equipos, y también cantaba en la banda Ten Foot Pole. Cuando ese grupo le pidió que eligiera entre el béisbol y la música, Radinsky eligió las dos cosas pero se fue de Ten Foot Pole y formó Pulley, en 1996, con músicos del circuito punk de California que conocía bien. El guitarrista Jim Cherry y el bajista Matt Riddle venían de Strung Out y Face to Face respectivamente, y el baterista Jordan Burns también era de Strung Out. Era, en cierta forma, un supergrupo del punk melódico californiano de Epitaph Records, el sello que en esos años también tenía a Bad Religion, Rancid y The Offspring.

Esteem Driven Engine, el disco debut de este proyecto, salió en 1996, sonaba post-hardcore y tuvo su grupo de fans y seguidores que iban a los recis y pertenecían a la escena del punk melódico de la Costa Oeste. Radinsky siguió jugando béisbol hasta el año 2001 mientras la banda grababa y giraba, lo que lo convierte probablemente en el único músico de punk profesional que también tuvo una carrera paralela en las Grandes Ligas.

Plexi – Cheer Up

La historia de la banda Plexi arranca cuando Michael Angelos, que se había recibido de la escuela de cine de la USC y no encontraba nadie que le comprara sus guiones, se termina resignando y diciendo “si el cine no es lo mío, probemos con la música”. Y una noche en un bar de Los Ángeles vio a un chico bailando arriba de una barra y pensó “a este lo necesito para mi banda” y tuvo la suerte de que era guitarrista y se llevaron bárbaro. Para completar el trío se fueron a un retiro taoísta buscando algo de inspiración espiritual y ahí conocieron al baterista Norm Block, que venía de escaparse de una secta del sur de California. Con esa mezcla de cine, bar y retiro místico armaron Plexi, y representaban lo más sórdido de la escena de Los angeles, se vestían de cuero negro, se llenaban de maquillaje y homenajeaban a bandas como Bauhaus y the Cure. Extrañamente firman contrato con la discográfica de Seattle Sub Pop, que había sido el hogar de Nirvana, la exacta antitesis a la escena angelina.

Chemlab – East Side Militia

Chemlab se había formado en Washington DC a fines de los 80s entre Dylan Thomas More y Jared Louche, dos tipos que se mudaron a Nueva York y bautizaron su propio estilo como «angel-dustrial», un cruce de industrial pesado con toda la estética narcótica de la ciudad, por la droga angel dust. Ya habían tocado en giras con White Zombie, KMFDM, Nine Inch Nails y GWAR cuando llegó el momento de grabar el sucesor de su debut Burn Out at the Hydrogen Bar. El disco se llamó East Side Militia, aunque originalmente el título iba a ser Jesus Christ Porno Star, una burla directa al Jesucristo Superstar que  se cuidaron de no ponerlo en el título pero terminó quedando como nombre de una de las canciones. Todo el disco está atravesado por esa estética entre lo cyberpunk y lo adicto, con guitarras distorsionadas mezcladas con beats casi tecno y una voz reventada casi al límite de lo humano y lo entendible.

Railroad Jerk – The Third Rail

Railroad Jerk nació en 1989 en Trenton, Nueva Jersey, cuando Marcellus Hall y Tony Lee decidieron mezclar el blues, el country y el noise post-punk para armar algo nuevo. Matador Records, el sello que en esos años también editaba discos de Pavement, Guided by Voices y Liz Phair, los fichó para su debut homónimo de 1990. Durante los primeros años, la banda atravesó varios cambios de formación, hasta consolidar en 1993 un cuarteto que mantuvo para sus dos últimos álbumes. The Third Rail, su cuarto álbum, salió en octubre de 1996 y recibió algunas de las mejores críticas de la carrera del grupo. Era un disco que afinaba la combinación de blues, rock and roll y noise sin abandonar las letras oblicuas y el humor extraño de Marcellus Hall. Las canciones podían recuperar ecos de Chuck Berry o del pop clásico y, al mismo tiempo, desarmar cualquier expectativa con imágenes absurdas y narraciones imprevisibles. Aunque el álbum no superó en ventas a One Track Mind, su antecesor, dejó la impresión de una banda que había encontrado una forma propia de trabajar con sus influencias.

Deja una respuesta